El rubio de Málaga, una especie pesquera del litoral por descubrir

El rubio de Málaga, una especie pesquera del litoral por descubrir

Otras especies semejantes son arete, cabete, cuco y malarmado

SURMÁLAGA

Recibe también el nombre de bejel en Chipiona y Algeciras. En Rota y Conil de la Frontera se le llama cabrilla o cabra y en Algeciras es conocido como colorao y en Barbate como borracho.

El bejel o rubio es de cuerpo alargado, cónico, siendo más ancha la parte anterior que la posterior. Está recubierto por escamas pequeñas, salvo en el pecho y parte anterior del vientre. La coloración del dorso es pardo-rojiza con líneas verdosas, los flancos son rojizos con reflejos amarillentos y el vientre es blanco. Puede medir hasta 65 centímetros, aunque la talla habitual de captura es de unos 35. Es una especie nectobentónica que vive en fondos fangosos o arenosos entre 20 y 300 metros de profundidad. En verano se le puede encontrar cerca de la superficie del agua. Su dieta se compone de crustáceos decápodos, braquiuros y natantia. También se alimenta de moluscos y, en ocasiones, los ejemplares de mayor tamaño pueden incluir en su dieta peces pequeños. Se localiza en casi todas las lonjas del litoral andaluz y se pesca con arrastre, palangre y enmalle a lo largo de todo el año, aunque hay un mayor volumen de capturas de octubre a abril. En el litoral malagueño lo captura sobre todo la flota de Caleta de Vélez. En 2018 se capturaron 4.123 kilos y su precio medio en lonja fue de 1,86 euros el kilo, por lo que es un pescado bastante económico. Su carne es blanca, firme y estimada, parecida a la del salmonete. Otras especies semejantes son arete, cabete, cuco y malarmado. En Caleta de Vélez al malarmado se le denomina también armao o armadillo, otra delicia del litoral, que aunque poco frecuente tiene una carne sabrosa. En todo 2018 este puerto malagueño apenas capturó 10 kilos, siendo su precio medio en lonja de apenas 1,08 euros el kilo.