Prueban el kiwiberry como alternativa al arándano en Huelva

Ejemplos de kiwiberry. /SUR
Ejemplos de kiwiberry. / SUR

Conocido como minikiwi o kiwiño, es una fruta de la familia de los kiwis de un tamaño menor y más dulce

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La crisis del arándano está llevando a algunos productores onubenses a probar con otros cultivos alternativos. Entre ellos el kiwiberry, más dulce que el kiwi, cómodo y fácil de comer, puesto que no se pela, y de piel fina. Una de las empresas que está probando con esta fruta es Fran&Lolo, pionera en el cultivo de frambuesa hace 25 años y luego con el arándano. Desde hace tres años cuenta con 2,5 hectáreas dedicadas al kiwiberry. Sus ensayos en campo se centran en variedades autofértiles como issai, red, jumbo. La issai tiene menos calibre, pero es muy dulce y aguanta en el árbol. Se recolecta con 5 grados brix y alcanza los 12-13 en cámara. Actualmente, busca variedades que precisen polinizadores y sean más tempranas que la issai. En Huelva la recolección de los kiwiberries puede comenzar en agosto en lugar de septiembre-octubre. Fran&Lolo prevé esta campaña alcanzar los 25.000 kilos de kiwiberry.

La planta del kiwiberry, al igual que todas las de la familia actinidiaceas, requiere de temperaturas invernales suaves, con inviernos cortos y que permitan alcanzar las horas-frío necesarias para la producción. Requiere de humedad relativa alta y veranos poco calurosos, por lo que en la zona de Huelva habría que dotar a las plantaciones de mallas de sombreo para contrarrestar las altas temperaturas.

Las plantas pueden comenzar a dar frutos en su segundo año de vida, alcanzando la máxima producción al sexto o séptimo año.

La mayor parte del kiwiberry que se comercializa en Europa procede de Asia. Se cultiva en países como China y desde hace pocos años varios agricultores onubenses se han lanzado a la aventura de cultivarlos en terrenos de Palos de la Frontera. Las plantaciones están en fase de experimentación y en búsqueda de las variedades que se adapten mejor.

En España las primeras pruebas de cultivo se realizaron en Galicia a principios de 2000.