Agricultores culpan de los daños en el campo por la lluvia a la falta de limpieza de los cauces

Daños del temporal en un huerto de pimientos en Alhaurín el Grande /F. Torres
Daños del temporal en un huerto de pimientos en Alhaurín el Grande / F. Torres

El pedrisco afecta a parte de la aceituna de verdeo en la comarca de Antequera, que se deberá destinar ahora a almazara

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El temporal de este fin de semana en la provincia ha vuelto a poner de relieve que nunca llueve a gusto de todos. Después de casi cinco meses sin caer una gota y una primavera en la que el campo malagueño no ha sabido lo que es la lluvia, las precipitaciones registradas han beneficiado a muchos pueblos y cultivos, mientras que otros han sufrido inundaciones.

Para la organización agraria Asaja Málaga, que no ha realizado valoración de daños, la falta de limpieza de cauces está detrás de la mayoría de los daños provocados por la Dana. «Es cierto que hay situaciones en las que el cauce no puede albergar todo el caudal que le llega y se desborda, pero en la mayoría de los casos la falta de limpieza ha provocado tapones que han hecho desbordar estos cauces y ya fuera de ellos se provoca el daño agravado por toda la maleza que arrastra», ha explicado el presidente de Asaja en la provincia, Baldomero Bellido. No obstante, ha valorado positivamente el anuncio de la Junta de poner en marcha de un plan de limpieza de cauces. La organización agraria ha pedido que se agilicen las autorizaciones para limpiar los cauces que piden los agricultores y que harán más eficiente el plan de limpieza que se va a poner en marcha por la Junta.

Según Bellido, en los municipios que más se han visto afectados por las inundaciones (Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande, Cártama, Coín, Archidona, Antequera, Villanueva del Trabuco, Villanueva del Rosario, Almogía, Monda y Ojén) los efectos se han deja notar precisamente en zonas cercanas a los cauces y, según el municipio, el daño ha afectado a un cultivo en particular. En el caso del Guadalhorce, los cítricos y sobre todo hortalizas, a parte del daño provocado por el pedrisco.

En la zona Norte de Antequera, igualmente, los desbordamientos de los cauces han afectado al olivar, y en especial a la aceituna de verdeo, y a cultivos hortícolas como el espárrago. 

Según UPA, en la comarca de Nororma, el granizo ha hecho subir los niveles de daños. «La ganadería de la zona, la mayoría de cabras, todavía no ha podido hacer un primer balance de los daños. Muchas explotaciones siguen siendo inaccesibles debido a las inundaciones de caminos y otras infraestructuras rurales. Los ganaderos de la zona, que no pueden sacar leche de sus animales, consideran que las consecuencias son imprevisibles ya que no pueden acceder para darles alimento», ha explicado esta organización agraria.

También en la comarca de Antequera, según UPA, se ha perdido gran parte de la aceituna de verdeo, cuya recogida estaba prevista entre finales de septiembre y principios de octubre, debido al pedrisco. «La aceituna picada ya no se recuperará. La única alternativa que tienen ahora estos productores es esperar otro mes y medio para recogerla verde y, así, destinarla a aceite. Sin embargo, el daño del fruto impedirá que pueda obtenerse aceite virgen extra, solo podrán elaborar virgen o lampante», ha explicado UPA Málaga.

Destinar la aceituna a almazara es un revés para los olivareros, toda vez que en principio la de verdeo se preveía que tuviera una mayor cotización.

Para la Asociación Provincial de Regantes de Málaga (Aprema), detrás de los daños e inundaciones en el Guadalhorce esta la suciedad de los cauces. Según este colectivo los daños afectan a cítricos, tropical y al huerto de invierno. Asimismo en zonas afectadas por el granizo los daños se han extendido al aguacate y la aceituna.

El delegado territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Sostenible, Fernando Fernández Tapia, los técnicos de la Junta comenzaron ayer el trabajo de campo para realizar una evaluación de los daños causados en las explotaciones, cauces y caminos rurales.

Fernández Tapia ha recordado que la Consejería va a poner en marcha ayudas dirigidas a la recuperación del potencial de producción y de terrenos agrícolas dañados por desastres naturales, con un plan dotado con 48 millones de euros. Dicho plan contempla una dotación de 20 millones de euros para actuaciones en caminos rurales y para ayudas a explotaciones agrarias afectadas con cargo al FEADER, y otros 28 millones de euros más que, con cargo al FEDER, se destinarán a obras de infraestructuras hidráulicas y a adecuación y mejora de cauces.