Abril, el mes en el que florecen los cerezos

Abril, el mes en el que florecen los cerezos

Una oportunidad para conocer el cultivo y producción de esta fruta en el municipio de Alfarnate, 'el Jerte malagueño'

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La floración de los cerezos se puede producir cada año en una fecha diferente. Las condiciones meteorológicas son las que provocan que se adelante o atrase. Lo normal, sin embargo, es que florezcan entre finales de marzo y la primera quincena de abril, al menos en el caso de la provincia. La floración constituye todo un espectáculo. En el Valle del Jerte (Cáceres) es un actractivo turístico, lo que hace que en los pueblos de la zona celebren fiestas del Cerezo en Flor. En la provincia de Málaga el mejor lugar para disfrutar e impregnarse de la floración de los cerezos es Alfarnate, en la Axarquía alta. Situado a 910 metros de altitud, este pueblo malagueño acapara casi todo el cultivo de cerezas de la provincia (unas 50 hectáreas). La localidad produce una media de unos 60.000 kilos de cerezas al año y la campaña de recolección se prolonga por lo general de junio hasta principios de agosto. La campaña de la cereza de Alfarnate coincide con la del Valle del Jerte (Cáceres) o Güéjar Sierras (Granada).

En una zona tan amplia como el Valle del Jerte, normalmente, no florecen todos los cerezos a la vez, si no que primero lo hacen los que están en las zonas más bajas, a menor altitud, y a medida que van pasando los días van floreciendo los cerezos del resto de zonas, acabando con la floración de las zonas más frías o de mayor altitud.

En Alfarnate, en cambio, la floración es más uniforme, ya que se encuentran en un radio de unos 10 kilómetros y a una altitud muy similar. Aunque hay variedades que florecen unas antes que otras. Los ciclos de floración y maduración son diferentes para cada variedad. En la localidad axárquica las principales variedades que se cultivan en la localidad son burlat, lapins, celeste -conocida también como corazón de cabrito- y skena, entre otras. Hay variedades que florecen antes, pero no producen más temprano, mientras que las hay que florecen tarde, pero producen antes.

Las principales variedades que se cultivan en Málaga son burlat, lapins, celeste y skena, entre otras

Uno de los momentos más llamativos de la floración del cerezo es 'la lluvia de pétalos', cuando el suelo se cubre de blanco y en los cerezos aparecen los primeros brotes verdes.

La cereza se implantó en esta comarca del norte de Cáceres en el primer tercio del siglo XX, pero no fue hasta la década de 1970 cuando empezó, tímidamente, a atraer visitantes. En Alfarnate, el cultivo se inició en la segunda mitad del pasado siglo. Aunque se han impartido cursos sobre el manejo del cultivo, la superficie dedicada a esta fruta en lugar de crecer ha disminuido algo, pasando de las 60 hectáreas de hace unos años a las 50 actuales. El motivo es que ha habido productores que han arrancado los árboles, que tenían cerca de 40 años, y no han replantado sus plantaciones. El éxito del cerezal en Alfarnate obedece al microclima del municipio, a escasos 30 kilómetros en línea recta del mar, la altitud (925 metros sobre el nivel del mar) y las noches frías, ya que se trata de árboles que exigen entre 900 a 1.800 horas de frío al año para la floración. Las plantaciones de Alfarnate se caracterizan por una mayor densidad de árboles, aunque más pequeños, lo que aumenta la producción y abarata los costes de recolección. Este sistema de cultivo hace que la floración sea también diferente a las del Jerte.

La mejor ruta para ver la floración en Alfarnate es la conocida como Ruta de las Pilas, que parte del pueblo de Alfarnate y que tiene un recorrido circular por su entorno.