GP de Malasia | MotoGP

Márquez disfruta en Sepang

Marc Marquez celebra su victoria en Sepang (Malasia)./Efe
Marc Marquez celebra su victoria en Sepang (Malasia). / Efe

El campeón gana la carrera de MotoGP desde el séptimo puesto de la parrilla y después de que Valentino Rossi sucumbiera a su presión | Alex Rins logra un brillante segundo puesto por delante de Johann Zarco

BORJA GONZÁLEZSpeang (Malasia)

«Había muchas extramotivaciones durante la carrera y por eso he pilotado de corazón. Hoy no he pilotado de cabeza». Marc Márquez logró su novena victoria en 2018 libre de ataduras, o sólo con la mínima presión de cumplir con su equipo y con Honda en su deseo de completar lo que se conoce como la triple corona, ganar a la vez los mundiales de pilotos, escuderías y constructores. Y lo hizo en un fin de semana de duras condiciones climatológicas, con mucho calor y humedad, como suele ser habitual en Sepang, pero en el que se mostró tranquilo y relajado, disfrutando de cada momento de la última etapa de la gira transoceánica que anuncia el cierre del campeonato el fin de semana del 18 de noviembre en Valencia, con la fiesta por el título en su casa, en Cervera (Lérida), el sábado 10.

Esas motivaciones de las que hablaba Márquez tras ganar venían de la sanción de seis puestos sufrida el día anterior por estorbar a Andrea Iannone en el entrenamiento oficial (casualmente, el italiano se cayó al suelo en carrera al intentar salvar un amago de caída del español) y que le quitaba el beneficio estratégico de la 'pole', del hecho de no haber ganado nunca partiendo desde la tercera línea de la parrilla, de no haberlo hecho en Malasia desde 2014… y de tener por delante nada más y nada menos, y en este escenario, que a Valentino Rossi.

El italiano, sabedor de que tanto Márquez como Maverick Viñales contaban con un mejor ritmo, pero que los dos andaban algo retrasados en la parrilla (Viñales salía undécimo) decidió poner un ritmo constante y rápido en la cabeza para romper el grupo, y abrir un hueco que por momentos parecía suficiente para que Yamaha firmase su segunda victoria consecutiva, la primera de Rossi desde la que logró el año pasado en Assen.

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«Quitando la caída, nunca había visto a un Rossi tan consistente. Sus más de diez vueltas con una décima de diferencia entre ellas en el circuito más largo y caluroso me han impresionado. Y algunos decían tras su última que empezaba a notar la edad…», llegó a decir el ausente Jorge Lorenzo desde su cuenta de Twitter. Y es que el italiano sigue reinventándose, aunque esta su juventud de espíritu excedió los límites e hizo que cometiese un error a cuatro vueltas del final cuando Márquez más le estaba presionando.

«Sobre todo esto», contestó Rossi cuando se le dio el listado de motivaciones del campeón, con lo de tenerle delante como última opción. «Estoy contento de ser una motivación para Marc. Es una gran satisfacción», dijo entre risas, después de reconocer no haber entendido muy bien su error y de haber explicado que, en los finales de carrera, las Yamaha tienden a sufrir, como se vio en el que terminó siendo el duelo por el segundo puesto entre Alex Rins y Johann Zarco.

Cuarto podio del año para Rins

El español de Suzuki firmó su cuarto cajón del año, el cuarto en MotoGP, en una carrera de menos a más, después de ser décimo en la primera curva, y teniendo que quitarse de encima a pilotos como Jack Miller, Andrea Dovizioso (la decepción del domingo, que sólo pudo ser sexto, aunque eso sumado a la caída de Rossi le permitió confirmarse como subcampeón por segunda temporada consecutiva) o Dani Pedrosa y, al final con un mejor ritmo, Zarco.

«La verdad es que me he esforzado al límite, no he tirado la toalla», explicó el barcelonés, que había sido el más rápido el viernes tras la primera jornada de entrenamientos. «Al principio he perdido un poco de tiempo con la fila de Ducati que tenía delante. Era complicado adelantarles, he perdido cuatro o cinco vueltas detrás, pero una vez me los quité de encima he llegado a Pedrosa y no me lo he pensado. Le he adelantado lo más rápido que he podido y después con Zarco lo mismo. Lo que me ha motivado a tirar es que nadie contaba conmigo para el podio en este fin de semana».

Con este resultado, además, Rins adelanta a su compañero en Suzuki, Iannone, en un duelo particular que empieza a decantarse a su favor (16 puntos de ventaja). «Esto mola. Falta una carrera y puede pasar de todo. Lo importante es que estoy quinto, empatado con Zarco y Valencia es un circuito que me gusta, donde ya el año pasado fuimos cuartos así que a ver cómo va».

El Ricardo Tormo será el escenario de la última etapa de un curso apasionante, con un dominador que volverá a correr sin ataduras, lo que siempre es sinónimo de espectáculo, algo de lo que ha estado lleno este 2018.

 

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