«Si la Liga española fuera la de hace algunos años, muchos volveríamos»

Ortega, ayer en la plaza de la Solidaridad de Málaga. /Salvador Salas
Ortega, ayer en la plaza de la Solidaridad de Málaga. / Salvador Salas

El técnico del Hannover regresó ayer a Málaga tras su segunda temporada en la Liga alemana y hoy estará en la gala del balonmano

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Tras su brillante trayectoria como jugador, la carrera como entrenador de Antonio Carlos Ortega (Málaga, 1971) no deja de dar pasos adelante. Acaba de terminar su segunda temporada en la Liga alemana, la más potente del mundo, a los mandos del TSV Hannover-Burgdorf. Ayer aterrizó en Málaga y hoy será uno de los protagonistas de la Gala del Balonmano Malagueño en el Palacio de la Paz de Fuengirola.

–¿Qué balance hace de su segunda temporada en el Hannover?

–En Liga hemos estado más irregulares, porque hemos tenido muchas lesiones, pero nos metimos en la Final Four de la Copa de Alemania y en competición europea llegamos a cuartos de final de la EHF. Lo curioso es que hemos estado mejor cuando hemos tenido siete u ocho lesionados en la plantilla. Nunca en mi carrera deportiva como entrenador he tenido tantos lesionados en el equipo.

–¿Qué le dicen los directivos del club?

–Aunque no estoy satisfecho con la temporada en Liga y el año que viene hay que hacerlo mejor, yo estoy muy contento allí. Tengo plena confianza por parte del club. Los dirigentes eran conscientes de los problemas de las lesiones y en ningún momento me han presionado. La presión me la pongo yo mismo, porque por uno o dos puntos no hemos quedado novenos, que hubiera sido otra historia

–Tiene contrato para la próxima temporada, eso le dará algo de tranquilidad...

–Sí, renové hasta 2021 e Iker Romero –su ayudante– al menos hasta 2020. Ya estamos en la planificación para la próxima temporada, a día de hoy la plantilla no está cerrada y faltan algunas piezas; si podemos fichar lo que queremos, nos quedará un buen equipo.

–Supongo que su adaptación y la de su familia a Hannover ya será total.

–Sí, cuando te mudas estás preocupado por la adaptación de la familia y al final ellos son los primeros que se adaptan. Mis hijos ya han pasado por unos cuantos países en los últimos años y lo llevan muy bien. Hannover es una ciudad muy confortable, bastante internacional, con un colegio internacional que funciona muy bien y en el que los niños están cómodos. La calidad de vida y el enriquecimiento que están teniendo mis hijos no se paga con dinero.

–¿Por ahora no le piden volver a España?

–No, aquí por desgracia la Liga española, aunque está más asentada y no hay el problema de pagos tan acuciante de años anteriores, los salarios siguen siendo son muy inferiores a lo que puedes cobrar en ligas punteras de Europa. Estoy seguro que si la liga española fuera la de antaño, como hace 8 o 9 años, la mayoría de entrenadores volveríamos.

–¿Existe un 'boom' del entrenador español en las grandes ligas europeas?

–Los entrenadores españoles nunca salíamos porque la liga de aquí era muy potente y además aquí se vive bien ¿Qué pasó? Que vino la crisis y muchos equipos entraron en quiebra, los salarios bajaron muchísimo, si se cobraba, y entonces muchos jugadores y entrenadores se vieron obligados a salir. Gracias a Dios sí parece que estamos de moda, sobre todo en equipos de Champions League. En el último año, de los cuartos de final de Champions, seis de los ocho equipos estaban entrenados por españoles.

–¿Cómo cree que puede repercutir esa crisis de la Liga española en el balonmano base?

–Creo que ahora hay más licencias ahora que en los últimos años. Ahora la Liga española es un buen sitio para que tengan su oportunidad los jugadores jóvenes. El problema es que después cuando cumplen 23 o 24 años y se asientan, los clubes ya no los pueden retener. Ojalá esto cambie y se puedan retener a los buenos jugadores y también regresen los jugadores y entrenadores que están en el extranjero. Se está haciendo un buen trabajo desde la Federación para que la Liga española vuelva a ser fuerte y sería el sueño de todo amante del balonmano.

–¿Cómo ve a la actual generación de la selección española?

–Creo que algunos de los más veteranos de esta generación, quizás Viran Morros, Aginagalde o Entrerríos van a aguantar hasta los Juegos Olímpicos y después de Tokio 2020 habrá un cambio de tres o cuatro jugadores. Jordi Ribera está haciendo un gran trabajo, no solo con el primer equipo, también con los chavales y poco a poco va metiendo gente. A medio plazo va a costar volver a luchar por las medallas, pero se está haciendo el trabajo correcto en esa línea.

–¿Sigue desde Alemania la actualidad del balonmano malagueño?

–Sí, sí, sin duda. He seguido muy de cerca al Balonmano Ciudad de Málaga, vi los partidos de la fase de ascenso. Se está haciendo un gran trabajo, implicando a muchas pequeñas y medianas empresas de Málaga y dándole trabajo a los jugadores. Ojalá a medio plazo tengamos un equipo de Asobal después de tantos años. Soñar es gratis. También están el Conservas Alsur Antequera y el Rincón Fertilidad haciendo un buen trabajo.

–Hoy recibe el premio 'Valores del balonmano' que lleva el nombre de su amigo José Luis Pérez Canca. ¿Qué significa para usted?

–Estoy encantado. Raúl Romero (delegado provincial de la Federación Andaluza) lleva varios años detrás de mí para que acudiera a la gala, pero nunca podía por incompatibilidad de fechas. Yo no me olvido de mis raíces, sigo y amo el balonmano de mi tierra y siempre he sido bastante respetuoso en mi carrera deportiva. Que además el premio lleve el nombre de Pepelu me enorgullece.