Víctor Hugo López, el primer español en la liga japonesa de balonmano

López posa en la calle Larios /
López posa en la calle Larios

El malagueño es, actualmente, el único europeo en el campeonato nipón de balonmano, en el que compite con el Toyoda Gosei

MARINA RIVASmálaga

Cuando se fue de su tierra a los 18 años, tenía claro que quería crecer como profesional y vivir nuevas experiencias, pero nunca que, a sus 34 años, acabaría en un país con una cultura radicalmente diferente a la española. Víctor Hugo López ha acabado su primera temporada como jugador de la liga japonesa de balonmano y lo ha hecho haciendo historia, al ser el primer español en competir allí y, actualmente, el único europeo de una liga en la que, al margen del malagueño, como extranjeros sólo hay un coreano y un taiwanés. Su pasión por este deporte comenzó a gestarse en el Maristas, donde, con sólo 6 años, ya comenzó a tocar el balón. «En mi colegio o se jugaba al baloncesto o se jugaba al balonmano. Yo tenía una hermana que jugaba de portera y me animó a que empezara con el deporte», explica.

Tras esto, López pasó a jugar en los equipos de Gáldar (Canarias), Almería 2005, Valladolid y La Rioja. Aunque sin duda, entre todos ellos, destaca su paso por el Valladolid, donde consiguió una Copa del Rey, disputó la Champions League y fue convocado para jugar con la selección española absoluta, con la que disputó el Mundial de Croacia en 2009. Después de recorrer toda España, el malagueño quiso quitarse la espinita de jugar en Europa y así lo hizo, primero a su paso por Alemania(dos años) y después en Catar (sólo uno). Aunque el pasada curso, decidió dar un paso más y, a raíz de una propuesta que le llegó desde el país germano, voló directo a Japón, junto a su familia.

Nombre completo. Víctor Hugo López Romero.
Fecha y lugar de nacimiento. 23-11-1982, Málaga.
uAltura y peso. 1,96 metros y 96 kilos.
Posición. Lateral zurdo.
Trayectoria. Maristas, Balonmano Malagueta, Gáldar, Almería 2005, Valladolid, Naturhouse La Rioja, Grosswallstadt, Al Quiyada y Toyoda Gosei.

En la tierra del sol naciente empezó su nuevo reto en una liga con una estructura bastante peculiar. Así lo explica el propio Víctor Hugo: «En Japón los clubes pertenecen a grandes empresas. Allí el balonmano no es profesional. Los que conforman los equipos son los propios trabajadores de las empresas». Esto explica que no se suelan realizar fichajes extranjeros. Además, sobre los integrantes del equipo, añade: «Allí están acostumbrados a trabajar toda su vida en una misma empresa y muchas veces lo que hacen es ofrecerle trabajo en la compañía a estudiantes que han acabado la carrera y que han estado jugando en la liga universitaria para que se apunten al equipo».

Se trata de una liga de empresas en la que existe una primera y una segunda división, y en la categoría más destacada sólo existen nueve equipos. El suyo es el Toyota Gosei, que en España se conoce como Toyota. «La mayoría de los equipos son de empresas de motor y todas son muy influyentes. La mía pertenece al holding de Toyota y se encarga de hacer piezas como el volante y algunas internas del coche, y cuenta con unos 35.000 empleados». Sin embargo, la suya es una excepción dentro del equipo, dado que al ser jugador profesional, es uno de los pocos de toda la Liga que no tiene por qué trabajar con la empresa, lo que aún le deja algo de tiempo libre para estar con su familia.

El caso de sus compañeros de equipo es muy diferente. Y es que la cultura nipona está ligada muy estrechamente al trabajo, por lo que las mañanas las dedican a sus funciones en la factoría y, por la tarde a entrenarse, además en el mismo entorno de la compañía. «Trabajan de 8.30 a 15.00. y a las 16.00 horas estamos de corto. La empresa está dentro de un recinto cerrado donde existen una serie de edificios dormitorio en los que viven muchos de ellos y, además también alberga el pabellón donde nos entrenamos», explica el malagueño. Sus compañeros de equipo, no sólo trabajan allí, sino que hacen vida deportiva e, incluso, duermen en el mismo espacio. Y no sólo se desarrollan los equipos de balonmano. «Nuestra empresa tiene también equipo de bádminton, voleibol, baloncesto...», enumera López.

Todo esto se encuadra dentro de un afán por promover el deporte que está creciendo cada vez más en los últimos años en Japón por una potente meta. Los nipones quieren demostrar que son un referente deportivo cara a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. «Están invirtiendo mucho para darle promoción cara a esta cita. De hecho, el año que viene la liga se desarrollará no sólo con los partidos de ida y vuelta, sino que habrá un tercero que se jugará en otra ciudad diferente del país para hacer llegar este deporte allí», asegura López. Todo ello para impulsar una sociedad más competitiva deportivamente con la que, quizás, puedan hacer frente a las grandes potencias occidentales.

Ya en sus vacaciones, a Víctor Hugo López le queda un mes para poder disfrutar de Málaga antes de partir de nuevo hacia Japón, donde le queda, al menos, otro año de contrato. Aunque antes de eso todavía le queda por hacer alguna visita a su centro de entrenamiento, el Elcano Sports Clinic y también a sus exentrenadores en el Maristas. Sin embargo, sabe que con la misma certeza con la que elige irse ahora, elegirá regresar a su tierra en un futuro cada vez más cercano.