Pizzi, la primera víctima de Peter Lim

Pizzi, en un partido de Arabia Saudí./Efe
Pizzi, en un partido de Arabia Saudí. / Efe

El técnico lidera Arabia Saudí tras hacer a Chile campeón de la Copa América y quedarse a un minuto de llevar al Valencia a la final de la Europa League

Pedro M. Campos Dubón
PEDRO M. CAMPOS DUBÓN

«Te ha tocado». Con esas tres palabras quedó sentenciado Pizzi como entrenador del Valencia. Salieron de la boca de Amadeo Salvo, todavía presidente del club, pero ordenado por Peter Lim, nuevo dueño de la entidad de Mestalla. El magnate singapurense se adentraba en la élite del fútbol europeo de la mano del 'superagente' Jorge Mendes y el portugués quería promocionar a Nuno en los banquillos. Y Pizzi pagó el pato. Acabó en la calle después de quedarse a un minuto de meter al Valencia en la final de la Europa League. Un gol del sevillista Mbia en el 94 truncó el sueño blanquinegro y de un entrenador que había sido aupado al cargo de la mano de Roberto Fabián Ayala, miembro de la secretaría técnica.

Fue un injusto golpetazo a la trayectoria deportiva de Juan Antonio Pizzi Torreija (Santa Fe, Argentina, 7 de junio de 1968). Porque no solo estuvo a un paso de adentrarse en una final europea. En la Liga profanó el Camp Nou con un 2-3 en la única derrota en casa del Barça de 'Tata' Martino en toda la temporada. Con Alcácer y el desconocido Vargas en ataque, el equipo se mostró aguerrido y con las ideas muy claras. Con este manual se ha manejado en los banquillos el actual seleccionador de Arabia Saudí, que tomó el cargo tras la destitución de Bert van Marjwik, el técnico que llevó a Holanda a la final de Sudáfrica contra España.

Pizzi tiene varias fechas señaladas en su calendario vital. En una de ellas volvió a nacer. Tenía 18 años. Se entrenaba con Rosario Central y en una jugada el delantero saltó para ganar una pelota con el portero Roberto Bonano. El choque fue brutal, pero se levantó y siguió jugando hasta que tuvo que abandonar el campo por un intenso dolor. En el vestuario terminó orinando sangre y horas más tarde perdía un riñón.

El otro momento fue un 26 de junio de 2016. Se ha convertido en el día más glorioso de Pizzi como entrenador. Chile esperó 105 años para ganar la Copa América. Ocurrió en New Jersey contra Argentina. Pero al acabar parecía abatido. En la rueda de prensa sOlo destacó las desilusiones que había sufrido en su carrera. «Yo no tengo nada especial», insistía el técnico, que había ordenado una selección alterada en años anteriores por los efusivos Bielsa y Sampaoli. Pizzi insistía en que los protagonistas siempre eran los futbolistas. «Es un entrenador muy capaz, honesto y muy directo con sus jugadores. No se da vueltas. Si piensa algo, lo dice, es claro. Eso al final los futbolistas lo valoran mucho«, decía Ayala en El Gráfico Chile. Tras ser elegido seleccionador chileno, Pizzi fue citando a muchos jugadores en los aeropuertos. Tomaban allí un café, les explicaba su proyecto y cogía otro avión para visitar a otros. Los futbolistas pensaban que podrían modelarlo. Le echaron un pulso. Tanto que Gary Medel llegó a agarrarle de la pechera. Al final se los ganó a todos.

Hasta llegar al éxito, su trayectoria ya había sido prolija. Cuando acabó su carrera como futbolista -en España formó en Tenerife, Barcelona, Valencia y Villarreal, además de en la selección española, donde anotó ocho goles- no dudó en formarse como entrenador. Colaboró con el fútbol base del Barça, por donde ya deslumbraba un imberbe Messi, hasta que decidió sacarse el carné de entrenador. Lo hizo en una promoción exitosa, ya que compartió curso con Guardiola y Luis Enrique.

Su primera experiencia ya como líder del banquillo fue traumática. Con Chemo del Solar como ayudante, firmó por el Colón de Santa Fe. Duró tres partidos y lo despidieron por teléfono. Pero no se desanimó y en Chile entrenó a Santiago Morning. Aquí vivió otra anécdota muy recordada. Sacó de delantero al portero Víctor Loyola y acabó como goleador. A Pizzi se le pudo ver llorando de emoción encima de un coche. De este conjunto fue saltando a equipos más potentes con los que ha ganado títulos. Ahora el Mundial le espera.

La carrera de Pizzi

Trayectoria como jugador
: Rosario Central de (1987 a 1990, 1999 a 2001), Toluca (1990-91), Tenerife (1991-93 y 94-96), Valencia (1993-94), Barcelona (1996-98), River Plate (1999-2001), Oporto (2000-01), Villarreal: (2001-02). 399 partidos y 172 goles. Internacional español en 22 ocasiones (8 goles)
Palmáres como jugador
: campeón de Liga, Copa, Recopa, Supercopa de España y Supercopa europea con el Barcelona. Trofeo Pichichi 1996
Trayectoria como entrenador
: Colón de Santa Fe (2005), Universidad San Martín (2006), Santiago Morning (2009-10), Universidad Católica de Chile (2010-11), Rosario Central (2011-12), San Lorenzo (2012-13), Valencia (2014), León (México) (2015-2016), selección de Chile (2016-2017), selección de Arabia Saudí (2018)
Palmáres como entrenador
: campeón de la Liga chilena con Universidad Católica de Chile (2010), campeón del torneo Apertura de Argentina con San Lorenzo (2103) y campeón de la Copa América con Chile (2016)

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