Mundial 2018

Rusia 2018

España desea el cuadro bueno... que aún está por pintar

Los jugadores de la selección española, durante un entrenamiento. /Javier Etxezarreta (Efe)
Los jugadores de la selección española, durante un entrenamiento. / Javier Etxezarreta (Efe)

Ser primero ahora mismo supondría para La Roja evitar a la mayoría de los candidatos al título: Brasil, Alemania, Francia, Portugal, Bélgica y Argentina

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Kaliningrado

Aún España no está clasificada, puede hacerlo incluso perdiendo, pero en la cabeza de todos está hacerlo liderando el grupo B. «Nuestro objetivo es quedar primeros. Buscamos jugar contra un segundo en octavos, queremos ganar contra Marruecos», decía ya Diego Costa justo después de ganar a Irán. «Queremos ser primeros pero no tenemos preferencias entre Rusia o Uruguay», avisaba Jordi Alba que, como el resto de sus compañeros, sabe que ser primero puede permitir un camino hacia la final mucho más sencillo por ese lado del cuadro del torneo y los posibles cruces a partir de octavos. La debacle de Argentina en los dos primeros partidos y la derrota de Alemania ante México en la primera jornada, pese a su agónica victoria ante Suecia, ha alterado los cálculos de los apostantes... y también los de los integrantes de la selección española.

Antes de comenzar el Mundial, todos imaginaron un camino en el que los rivales sobre el papel eran los rusos o uruguayos en octavos, Argentina en cuartos y Alemania en semifinales. Pero la realidad de los resultados en lo que va de torneo ha modificado ese 'fútbol ficción' que decía Julen Lopetegui cuando se produjo el sorteo en diciembre pasado en el Kremlin. Ahora mismo todo apunta a que ser primero en este grupo B, considerado entonces por el técnico vasco como el más complicado de la Copa del Mundo, adquiere una importancia capital.

Si España gana a Marruecos y logra acabar por delante de Portugal (para ello deben hacerlo marcando un gol más que los lusos a Irán), en principio y siempre con los resultados producidos hasta este domingo evitaría en su camino hacia la final a Brasil, Francia, Alemania, Bélgica, la propia Portugal y también a Argentina si acaba entrando como segunda. Es decir, que casi todas las grandes favoritas irían por el lado contrario del cuadro.

Favoritas juntas por el otro lado

Por eso en las últimas horas todos los jugadores han destacado la importancia de ser primeros. «Queremos ganar el Mundial, si nos quitan a las selecciones favoritas, mejor. Lo que queremos es quedar primeros, ganar contra Marruecos, hacer los deberes, y después ya veremos lo que pasa en los otros grupos. Nosotros nos tenemos que centrar en hacer nuestras cosas. A partir de ahí, ir pasando ronda a ronda», explicó Lucas Vázquez el sábado ante los medios.

«Vamos a intentar hacer un buen partido y a lo nuestro. Tenemos bastante con lo nuestro y con Marruecos. Matemáticamente no estamos clasificados. Para ser campeón del mundo hay que ganar a los mejores, a casi todos. No se puede elegir por un sitio u otro», manifestó Fernando Hierro el domingo. «Está claro y sabemos como todo el mundo cómo van los grupos y que siendo primeros, teóricamente, a priori, sería distinto. Todo eso no lo podemos controlar tanto como el partido de mañana (por hoy). Para nosotros sólo hay un camino: hacer un buen partido, ganar y ser primeros. Luego si el camino es mejor o no da un poco igual porque ya estamos viendo cómo es el Mundial y la igualdad que hay», indicó a su lado Sergio Busquets.

Ahora mismo La Roja y los lusos están igualados a todo, aunque España es líder del grupo B ya que ha visto menos tarjetas: sólo una, la de Busquets, que ahora debe evitar ver otra para no perderse el duelo de octavos.

Si España vence a Marruecos y mantiene su primera posición en el grupo B, se enfrentará en octavos de final a Rusia o Uruguay, que se jugarán el liderato del grupo A en la última jornada tras vencer en sus dos primeros partidos ante Egipto y Arabia Saudí. Ahora mismo los anfitriones tienen la ventaja de la goleada conseguida ante los de Pizzi. Si España es capaz de vencer a cualquiera de ellos en los octavos (duelo que se jugaría en Moscú el domingo 1 a las 16 horas), lo más probable es un cruce con Croacia, que apunta a líder del grupo de Argentina a falta de una jornada. Y puestos a vaticinios, en unas hipotéticas semifinales se visualiza un posible duelo con México o Inglaterra, que goleó a Panamá.

Un camino más sencillo y por Moscú

Por el otro lado del cuadro, si todo acaba como parece ahora mismo y España logra ser primera, seleccciones como Brasil, Alemania, Francia, Portugal, Bélgica y Argentina si pasa lucharían por la otra plaza en la final. «Tenemos cuatro puntos, llegamos al último partido con opciones de pelear por ser primeros de grupo y eso es lo importante», se limita a decir Fernando Hierro. Y es que este Mundial está dando muchas sorpresas, destrozando todas las previsiones en las apuestas previas. Por eso nadie se fía tampoco de los marroquíes, por mucho que estén eliminados.

Ser primera para España, situación que ha vivido en cinco de sus catorce participaciones anteriores, pasando a ser segunda en tres y eliminada en otras cinco (2014, 1998, 1978, 1966, 1962) -en el Mundial de 1934 no había fase de grupos-, también tiene otra recompensa: la logística de los viajes. Y es que a partir de octavos La Roja sólo visitaría Moscú, la sede mejor conectada, y un duelo en cuartos con la cercana Sochi, a dónde ya se movió desde Krasnodar en la jornada inicial ante Portugal. En principio, aunque en la expedición no son muy partidarios de hablar de hipótesis, no se tiene en mente cambiar de cuartel general sea cual sea el posible camino de España (siendo segunda habría más desplazamientos con duelos en Sochi, Nizhi Novgorod y San Petersburgo antes de Moscú) ya que todo el mundo está encantado con las instalaciones de la Academia de Krasnodar.

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