Real Madrid

Courtois y Vinicius se suman al casting de Zidane

Vinicius, durante un partido de Liga. /Rodrigo Jiménez (Efe)
Vinicius, durante un partido de Liga. / Rodrigo Jiménez (Efe)

El belga y el brasileño, que apuntan al duelo contra el Getafe tras superar sus respectivas lesiones, son los únicos que aún no se han estrenado con el francés

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Seis partidos le han permitido a Zinedine Zidane examinar a todos los integrantes del plantel del Real Madrid con dos excepciones, Thibaut Courtois y Vinicius, que tras superar sus respectivas lesiones apuntan al duelo con el Getafe del jueves en la que sería su primera sesión dentro del particular casting mediante el que el técnico confecciona la lista de bajas de cara a la próxima temporada.

Ni el guardameta belga ni el habilidoso extremo brasileño han tenido oportunidad de demostrar aún sus virtudes a Zizou desde que el preparador volvió a tomar el mando del Real Madrid. Regresan por ello con el reto de demostrarle que merecen un lugar de privilegio en un bloque cuya competencia se incrementará con los cambios que vendrán en verano.

El cancerbero tuvo asiento en el banquillo en el reestreno de Zidane al frente del Real Madrid. El galo se decantó por Keylor Navas ante el Celta, un choque en el que apostó por la vieja guardia que le acompañó en el triplete de 'orejonas' consecutivas. Su idea por entonces era concederle cinco partidos al costarricense, al que Santiago Solari relegó únicamente a la Copa después de que Julen Lopetegui le asignase inicialmente la Champions, otros cinco al ex del Chelsea y situar bajo palos a su hijo Luca en otro más hasta completar la minicampaña de once encuentros antes de vacaciones. Un plan que se vio alterado por el parón de selecciones, del que regresó lesionado el arquero belga. Su tendinosis en el recto femoral derecho le apartó ante el Huesca y le mantuvo en el dique seco hasta que retornó este lunes a los entrenamientos con el grupo.

No se viste Courtois de corto desde el pasado 10 de marzo, cuando un Real Madrid desmoralizado aún por el varapalo europeo ante el Ajax firmó una primera parte para el olvido ante el Valladolid en el último partido de la era Solari. Un día después, Florentino Pérez sorprendía con el retorno de Zidane al banquillo. Veinticuatro horas que alteraron el horizonte de Courtois, que pasó de tener seguro su futuro de blanco a verlo comprometido por la confianza que siempre ha mostrado el galo por Keylor Navas.

Courtois y Keylor Navas, calentando antes de un partido.
Courtois y Keylor Navas, calentando antes de un partido. / Sergio Pérez (Reuters)

Gran apuesta el pasado verano de la directiva, que aprovechó su negativa a renovar con el Chelsea y su deseo de regresar a la capital española a fin de estar cerca de sus hijos para hacerse con el Guante de Oro del Mundial de Rusia a cambio de 35 millones de euros, Courtois estaba destinado a ser el portero del Real Madrid el próximo lustro. Así lo entendió Lopetegui, que consoló a Keylor Navas con la Champions en reconocimiento a su gran rendimiento los tres cursos anteriores, y sobre todo Solari, que le entregó también el escaparate europeo, como deseaban en la planta noble.

El rosarino era mucho más maleable que Zidane, que siempre sacó la cara por Keylor Navas aun a costa de contravenir al presidente en su afán de reclutar a Kepa Arrizabalaga. «Keylor me gusta, pero el otro también. 'Tibu' ha demostrado que es un buen portero, pero quiero que Keylor se sienta importante, y no me voy a olvidar de lo que ha hecho», dijo el francés tras el duelo con el Celta, donde el costarricense salvó a su equipo con un paradón a Maxi Gómez en la primera parte. «Zidane es un entrenador que siempre me va a decir la verdad», indicó el guardameta, que tuvo sus más y sus menos con Solari.

Con Zidane volvió a instalarse la dicotomía en la portería, pero el marsellés se encargó de dejar claro en la víspera del duelo con el Valencia que no la habrá el curso venidero. «No vamos a tener el tema el próximo año de los porteros, va a ser bien claro», manifestó. Teniendo en cuenta la inversión del club y su edad, todo apuntaba a la continuidad de Courtois y la salida de Keylor Navas, pero la confianza del técnico hacia el tico y una temporada difícil para el belga también por episodios extradeportivos podría virar la hoja de ruta de la entidad. Courtois ha encajado 42 goles en los 32 partidos que ha disputado esta campaña, con diez porterías a cero, frente a las 19 dianas encajadas en otros tantos encuentros por el '1', que ha dejado su marco indemne en seis de ellos. A Courtois le quedan cinco oportunidades de mostrar su valía a Zidane.

Vuelve la samba

Distinto es el reto de Vinicius, cuya primera campaña en el Real Madrid ha superado las expectativas. Durante dos meses y medio fue la gran sensación en Chamartín. Postergado al Castilla por Lopetegui, fue el principal vehículo de desequilibrio para Solari, que le convirtió en intocable. Respondió con creces a la confianza del argentino con un fútbol descarado y eléctrico, lastrado únicamente por sus problemas a la hora de la definición. Se adueñó de la banda izquierda y convenció también al seleccionador brasileño, que le citó para los compromisos de la Canarinha de marzo ante Panamá y la República Checa. Pero ante el Ajax se rompió y no pudo estrenarse con la absoluta. Su llanto desconsolado al retirarse aquel día en que los blancos abdicaron del trono europeo personificó la impotencia de un equipo que vio cómo la temporada se iba por el desagüe.

Menos de mes y medio después, y tras acortar los plazos previstos para la recuperación de la rotura de ligamentos en la articulación tibioperonea de su pierna derecha, el ex del Flamengo lleva días trotando por Valdebebas bajo la atenta mirada de Zidane. «Lo quiero recuperar antes de que se acabe la temporada», dijo el marsellés. El día ya ha llegado y podría tener sus primeros minutos este jueves ante el Getafe. Su objetivo, al margen de encandilar a un técnico cuya leyenda le genera cierto nerviosismo a la hora de hablar con él, según confesó en una entrevista, es ganarse un puesto en la lista de Tite para la Copa América.