Análisis

Benzema resurge como líder del Real Madrid

Benzema celebra su gol ante el Celta. / Eloy Alonso (Reuters)

El francés, que firma cuatro goles desde que Solari cogió el timón, aprovecha el vacío de poder con la mala racha de Bale para revestirse de galones

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Karim Benzema vive días de gloria en el Real Madrid. El francés, sometido a un permanente escrutinio de su pólvora desde que aterrizó en el Santiago Bernabéu en 2009, atraviesa un espectacular momento que le ha convertido en el líder del Real Madrid de Santiago Solari, con cuatro dianas en otros tantos encuentros con el argentino en el banquillo, a las que hay que sumar la asistencia que le dio a Bale frente al Viktoria Pilsen, el penalti que provocó frente al Valladolid y el autogol de Cabral que llegó tras el rechace del palo a un disparo del lionés en Balaídos, donde completó una portentosa faena para cerrar semana y media de ensueño. Alicaído Gareth Bale, el llamado a ocupar la vacante como emblema del Real Madrid que dejó Cristiano Ronaldo con su marcha a la Juventus, el '9' ha aprovechado el vacío de poder para revestirse de galones a base de talento. Hoy todos le miran como referente del resucitado campeón de Europa.

Frente al Celta perforó Benzema por décima ocasión en lo que va de campaña la portería del rival, algo que ha hecho en nueve de las diez temporadas que contabiliza defendiendo la zamarra del Real Madrid. Alcanzó la decena incluso antes de que lo haga el bianconero Cristiano Ronaldo, el depredador más voraz que haya conocido el fútbol en el siglo XXI y a cuya sombra vivió nueve cursos, convertido en el socio ideal del luso. Un dato que confirma que se ha aliado incluso con la única suerte que ha permitido a los críticos poner en tela de juicio sus méritos para ser el ariete del conjunto de Concha Espina. Porque la calidad jamás se le ha discutido a un futbolista que ha dejado un puñado de acciones para la museística del balompié.

Las últimas 'delicatessen' las rubricó precisamente ante el Celta. El majestuoso control orientado a pase de Modric al que siguió un certero disparo con la diestra al palo que cerraba Sergio está sólo al alcance de unos pocos virtuosos, un grupo de elegidos al que pertenece Benzema, capaz de girarse como un bailarín de ballet en una baldosa y ajusticiar con la frialdad del más letal asesino. Talento puro del que se sirvió para bailar a Roncaglia con un par de recortes y soltar a continuación un disparo que, rebote previo en la madera y en la espalda de Cabral, se coló en la portería celeste para hacer que subiera al marcador el 0-2.

Antes había trenzado con Lucas Vázquez una acción de tiralíneas que Kroos, con todo a favor, marró. Y aún tuvo tiempo de estampar el cuero contra el larguero en una fantástica acción personal. Sublime, el punta recordó al que fue capaz de fabricarle a Isco un gol de la nada hace un par de campañas en el Vicente Calderón para certificar el pase del Real Madrid a la final de Cardiff.

Coraje

Pero Benzema fue ante el Celta también el corajudo atacante que propició en Kiev el mayúsculo error de Karius que enfiló la 'decimotercera'; el pujante delantero que ya se había valido de otra pifia de Ulreich en la vuelta de semifinales de la Champions ante el Bayern para citarse con el Liverpool. A su ardor y el de Odriozola se debió el fallo en la salida de balón de la zaga gallega que puso de cara el triunfo del Real Madrid con el gol en propia meta de Cabral, del que Benzema se arrogó tres cuartas partes.

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Venía el '9' de completar grandes encuentros ante el Melilla en Copa del Rey, donde marcó el tanto que abrió la goleada; y el Viktoria Pilsen en Champions, sellando un doblete que le valió para superar las 200 dianas con el Real Madrid. Ante el Valladolid fue objeto del penalti con el que Sergio Ramos cerró una victoria capital para mantener vivo en Liga a un Real Madrid que se reenganchó el domingo al torneo con el triunfo en Balaídos y la derrota del Barcelona frente al Betis. El gol al Celta supuso el 202 en su cuenta como madridista y el décimo de esta campaña, dos menos de los que anotó en todo el curso pasado, el segundo peor de sus nueve temporadas completas en Concha Espina. En la primera se quedó en 9, la única por debajo de una decena que ha superado siempre desde entonces: 26 en la 2010-2011, 32 en la 2011-2012, 20 en la 2012-2013, 24 en la 2013-2014, 22 en la 2014-2015, 28 en la 2015-2016, 19 en la 2016-2017 y 12 en la 2017-2018.

«Siempre le veo bien. Le critican demasiado porque no mete gol, pero ayuda mucho al equipo a crear ocasiones y a veces no se ve. Estoy muy contento por él», señaló Courtois después de que su compañero alumbrase su soberbia actuación en Balaídos. «Vive en continua crítica. Al final es un delantero del Real Madrid que lleva nueve o diez años aquí y eso es muy difícil», apuntó Lucas Vázquez. «Estuvo espectacular en los dos goles, el primero es de una dificultad muy grande tras un pase excepcional de Modric, pero viene de espaldas al balón y cómo controla y termina. El segundo igual por como se ha movido. Es un hombre clave para nosotros», redondeó Emilio Butragueño. Vital para todos los entrenadores que ha tenido en el Real Madrid y ensalzado por compañeros y rivales, Benzema es hoy por hoy el monarca de un Madrid que buscaba rey desde la abdicación de Cristiano.

 

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