Llegó el invierno

Joseph Dempsie en una escena de la serie 'Juego de Tronos'. /HBO
Joseph Dempsie en una escena de la serie 'Juego de Tronos'. / HBO

¿Será el final de 'Juego de tronos' el fin de entender una forma de serialidad?

MIGUEL ÁNGEL OESTE

La experiencia de relación con las series ya hace tiempo que se modificó. La oferta es amplia y las series que calan mayoritariamente parece que no son tantas. El blockbuster serial 'Juego de tronos', creado por David Benioff y D. B. Weiss a partir de los libros de George R. R. Martin, es sin duda un fenómeno global que agrega tantos fans a sus filas como los Caminantes Blancos el Señor de la Noche. Durante todos estos años la serie se ha convertido en un éxito en los que millones de espectadores han especulado sobre teorías, identificándose con conceptos clásicos en el manejo de la emoción y la sorpresa. Aquella muerte de Ned Stark en la primera temporada –hasta ese momento parecía el protagonista en una serie eminentemente coral– se podría equiparar –salvando las obvias distancias- a la de Janet Leigh en 'Psicosis' (Alfred Hitchcock, 1960), marcando ese nivel de giro poco esperado, que argumentalmente se repetiría cada temporada.

Como advertía Miguel Ángel Huerta, Profesor Titular de Realización y Dirección audiovisual por la Universidad Pontificia de Salamanca, el final de 'Juego de tronos' se presenta «apoteósico», pues ha creado numerosas expectativas, pero a la vez Huerta lanzaba una pregunta pertinente, si el final de esta fantasía sería el canto del cisne de una manera de entender la serialidad televisiva.

Mundo cambiante

En una época en la que todo es inmediato, las audiencias están fragmentadas, y muchas plataformas optan por programar la temporada de la serie completa para que cada telespectador se organice el visionado, la experiencia serial de programar cada semana un episodio se antoja hasta saludable. Desde este punto de vista, el visionado de 'Juego de tronos' entronca con el visionado tradicional, pero solo parcialmente, porque los 'debates' más que en ningún sitio se han trasladado a lo virtual. Se sigue comentando la serie en persona, pero al menos la sensación es que el núcleo se dirime en las diferentes redes. Lo individual tratando de volver a ser colectivo.

En este aspecto incide el periodista, crítico y programador Enric Albero cuando dice que la serie «se beneficia tanto de la popularidad de las novelas de George R.R. Martin como de su claridad narrativa para convertirse, quién sabe, si en el último fenómeno serial entendido de un modo tradicional; esto es, aquel que concentra a un gran número de espectadores durante su emisión semanal y que, al mismo tiempo, se erige como referente mundial a todos los niveles, desde las redes sociales a las conversaciones privadas pasando por el análisis crítico o académico.» Por su parte, Miguel Ángel Huerta, co-editor de 'La estética televisiva en las series contemporáneas', comenta que «en un mundo tan cambiante resulta imposible predecir el futuro, pero existen muchos factores para pensar que un cierto tipo de experimentar la ficción seriada va a morir con la última temporada de 'Juego de tronos'.

Esa vivencia comunitaria de la emisión de un capítulo como evento mundial que millones de espectadores viven al unísono en todo el planeta es muy difícil que vuelva a darse. El consumo de contenidos en streaming suministrados por grandes plataformas impone un tipo de consumo muy distinto, mucho más individual y fragmentario incluso cuando se trata de éxitos mundiales. Seguramente vamos a vivir en las próximas semanas el canto del cisne de esa idea de ritual globalizado y en comunión, inaugurada en cierta manera por 'Lost'. Y eso le da a esta despedida un sabor muy especial». Sin embargo, no todos piensan de este modo.

Rory McCann.
Rory McCann. / HBO

El crítico cultural, autor de 'Días de viejo color', Fran G. Matute, considera que no está seguro que «el fin de la serie vaya a crear un vacío como tal, pues la misma sensación se tuvo en su día al término de 'Lost', serie que finalizó en 2010 y rápidamente fue suplantada en el imaginario colectivo por 'Juego de Tronos', estrenada justo un año después de finalizar la otra, en 2011. Con esto no estoy diciendo que los seguidores de 'Lost' sean ahora los mismos que 'Juego de Tronos', pues muchos de los fans de la primera se consolaron básicamente con 'Fringe'».

A la busca de fenómenos globales

No se puede asegurar nada, pero cuando finaliza una serie que ha movilizado tantos seguidores casi con seguridad se buscará un nuevo contenido global. De hecho, la creación de nuevas plataformas en Estados Unidos buscará generar contenidos que se ramifiquen todo lo que puedan y más. «No me atrevo a aventurar que en el futuro esto no vuelva a suceder, pero sí es cierto que los nuevos modos de consumo televisivo invitan a pensar que así será. Sin embargo, nada me hace pensar que HBO no seguirá con la misma política que hasta ahora, lo que ya no sé es si, en las circunstancias actuales, será capaz de dar con ese producto que, cada semana, consiga reunir a un público masivo y mundial entorno a una emisión», reflexiona Albero. Matute apunta algo relevante sobre 'Juego de Tronos', para él, «la serie ha conseguido generar un número muy importante de nuevos seguidores, la mayoría con un perfil muy determinado. Serán ellos los que probablemente se queden ahora un tanto huérfanos, los que puedan vivir el fin de la serie como un fin de ciclo. Pero no para el resto de espectadores habituales de series de televisión, pues la serie, en mi opinión, no ha conseguido trascender en lo narrativo el halo de blockbuster que siempre arrastró desde el principio».

Kit Harrington.
Kit Harrington. / HBO

El futuro dirimirá, pero tras este hit serial, tal vez aguarden preguntas más hondas, en una manera de ver y enfrentarse a lo serial en lo que al final impera resulta más tradicional de lo que pueda parecer en un primer momento. El invierno llegó. Ya solo queda disfrutar de un fenómeno popular que nos identifica con la mirada de ese niño que corre mientras ve llegar a Jon Nieve y Daenerys Targaryen al Norte para enfrentarse a los muertos. En ese travellling se condensa la emoción del espectador. Y sobre él volveremos.

Regresa 'Big Little Lies'

El lunes 10 de junio regresa 'Big Little Lies' (HBO), una de las series más esperadas. La segunda temporada de esta comedia dramática oscura y subversiva explorará la maldad de las mentiras, la durabilidad de las amistades, la fragilidad del matrimonio y la lucha feroz por la crianza de los hijos. Relaciones que desaparecen, lealtades que se erosionan... un caldo de cultivo de heridas emocionales y físicas.

Las cinco de Monterey – Madeline (Reese Witherspoon), Celeste (Nicole Kidman), Jane (Shailene Woodley), Renata (Laura Dern) y Bonnie (Zoë Kravitz) – se complementan con la visita de la suegra de Celeste, Mary Louise (Meryl Streep) y sus maridos, Ed (Adam Scott), Nathan (James Tupper) y Gordon (Jeffrey Nordling), en esta temporada de siete episodios.

Creada por David E. Kelley; con guiones del propio David E. Kelley, e historia de David E. Kelley y Liane Moriarty; basada en la novela de Liane Moriarty; dirigida por Andrea Arnold; con la producción ejecutiva de Nicole Kidman, Reese Witherspoon, David E. Kelley, Andrea Arnold, Jean-Marc Vallée, Bruna Papandrea, Per Saari, Gregg Fienberg, Nathan Ross y Liane Moriarty.