El Langui: «Impacta estar con el Papa»

Pablo Pineda y Juan Manuel Montilla viajan a Roma y conocen al Papa Francisco./RTVE
Pablo Pineda y Juan Manuel Montilla viajan a Roma y conocen al Papa Francisco. / RTVE

El 'docu-reality' gastronómico de La 1 'Donde comen dos' viaja a Roma. «Es un viaje de amigos: un síndrome de down con un parálisis cerebral»

JULIÁN ALÍAMadrid

Pablo Pineda y Juan Manuel Montilla, más conocido como El Langui (Madrid, 39 años), salen mañana de España con destino a Roma. «Conocí a Pablo durante un rodaje hace unos años, y me pareció una de esas personas con las que apetece mucho compartir horas», comenta el rapero y actor. Pero como uno vivía en Málaga y el otro en Madrid, la única forma posible de hacerlo era trabajar juntos. Por ello, cuando acabó de rodar la película 'Que baje Dios y lo vea', le propuso a Curro Velázquez, el director, que crease algo para ellos.

'Donde comen dos' es el resultado de esa idea, un 'docu-reality' de La 1 que muestra el viaje de dos amigos, «un síndrome de down y un parálisis cerebral», y que mañana, a las 23:15 horas, emite una de sus entregas más especiales. «Este capítulo de Roma tiene un especial atractivo. Estamos fuera de España, llegamos a Roma, visitamos al Papa.», adelanta el ganador de dos premios Goya por 'El truco del manco', que también se sube los 135 peldaños de la escalinata de la Piazza de España, sirve de modelo en una escuela de pintura, y aprende a hacer pizza en una pizzería clásica atendida por personas con síndrome de Down.

- ¿Cómo fue el encuentro con el Papa?

 - No deja de ser un momento curioso. Especialmente, porque lo hago en compañía de Pablo, que es una persona creyente. Aunque, más allá de si lo eres o no, estar allí con el Papa impacta. Estás en el Vaticano, en la plaza, tienes al Papa delante unos minutos para conversar con él y hacerle unas preguntas. Y además, Pablo es un tío superágil para hacerlas.

- ¿Y lo de atreverse con los 135 escalones?

- Ese fue un momento jodido. Íbamos a la otra punta, y decidimos subir por ahí. Entonces, me enfrenté a los peldaños, a esas barreras arquitectónicas que día tras día son una jodienda para las personas con movilidad reducida. De una forma o de otra, subes cada peldaño con mucho esfuerzo y con los ánimos de tu compañero. Además, tampoco hay barandilla donde agarrarte bien, sino un murito de piedra que te da poco margen de error, y a la mínima te puedes fastidiar. Fue un momento muy emotivo.

- Aparte de la superación, el programa muestra que no todo está tan fácil para todos.

- Claro. El programa deja ver la superación, el esfuerzo del día a día. pero intentamos normalizar al mismo tiempo todo eso. Damos un toque de atención a la sociedad en general, no solo a los políticos exigiendo que los establecimientos cumplan la normativa. Tenemos los mismos derechos, y los sitios históricos, monumentos. también deberían ser accesibles para nosotros. Falta mucha empatía. Hasta que no nos pasa en nuestras propias carnes o a alguien cercano, no nos damos cuenta de los problemas que esconde para muchas personas salir a la calle.

- Y con mucho humor.

- ¡Claro! No hay que olvidarse de que estamos haciendo un 'docu-reality' gastronómico, un viaje de amigos: un síndrome de down con un parálisis cerebral, que te olvidas de que lo padecen. Son dos amigos disfrutando y dando a conocer un montón de lugares en España, y también en otra parte de Europa, como es Roma.

- En la primera película que hizo se llevó dos Goya. ¿Repetirá ahora como presentador?

- El premio ha sido poder hacer este programa. Disfrutar y conocer a Pablo, que es un tío estupendo y de las personas que no te dejan de sorprender. Te da respuestas a preguntas que ni siquiera sabes que te estás haciendo a ti mismo. Un tío que es profesor, con su carrera de magisterio y educación especial, que piensas: 'El síndrome es mío, el de querer estar siempre a su lado'. Además, también hemos superado miedos. De pequeño, yo nunca me subía a las atracciones, y aquí he llegado a montar en parapente, 'parasailing', en el túnel de viento, tirolina. Creo que tiene todos los ingredientes para que la gente se quede disfrutando delante del televisor y riendo, que es lo importante una vez que pasa la semana y llega el viernes por la noche.