Málaga sella con los Goya su apuesta por el cine español

Almodóvar, en la entrega del Goya de Honor a Banderas/EFE
Almodóvar, en la entrega del Goya de Honor a Banderas / EFE

La Academia elige la capital de la Costa del Sol para la celebración el próximo enero de la 34.º edición de la los premios que se celebrará en el Martín Carpena

FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Hace ya más de veinte años que Málaga le puso la alfombra roja al cine español. Y lo hizo con un festival que no era el primero que se centraba en la producción patria, pero sí el que lo hizo de manera más decisiva al reivindicar unas películas y unas historias que, por aquel entonces, solo contaban con los Goya como único escaparate. El próximo año, ambos eventos se celebrarán en la misma ciudad, que sellará su apuesta y compromiso por la industria nacional con la entrega de los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España en enero y la celebración del Festival de Málaga Cine en Español apenas un mes y medio después, en marzo. Tras dos semanas de intensas negociaciones, la junta directiva de la entidad que organiza los Goya confirmó ayer que la capital de la Costa del Sol será la sede de sus galardones en 2020.

El vicepresidente de la Academia, Rafael Portela, y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, presentarán esta tarde los detalles del acuerdo para la celebración de la próxima gala de los premios más mediáticos de nuestro país. La apuesta económica de dos millones de euros (más IVA) ha sido el principal aval para la elección de Málaga, que contaba con el obstáculo de carecer de un auditorio adecuado para albergar un evento de las características de los Goya con un aforo para unas 3.000 personas. El Ayuntamiento de Málaga, que ha liderado la candidatura de la ciudad, puso sobre la mesa el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena para la celebración. Tras visitar este espacio la semana pasada y estudiar sus posibilidades para la gala, la Academia terminó ayer aceptando el pabellón para albergar la 34 edición de sus premios.

Según adelantó el propio presidente de la entidad cinematográfica, el director Mariano Barroso, los presentadores de la nueva gala volverán a ser Andreu Buenafuente y Silvia Abril, una presencia que también se apunta en un informe interno del Ayuntamiento sobre la próxima gala de los Goya. Barroso no estará hoy en Málaga ya que se encuentra rodando la nueva serie de Movistar 'La línea invisible', sobre los orígenes asesinos de ETA y con el malagueño Antonio de la Torre en el reparto.

Precisamente, el actor, último ganador del Goya el mejor protagonista por 'El reino', mostraba su apoyo tras conocer la noticia de la confirmación y aseguró a SUR que se sentía «feliz» por su condición de malagueño y por el reconocimiento a la ciudad que siempre «ha apoyado el cine español con su festival». Además, De la Torre también hizo un augurio para las candidaturas: «Apuesto a que Antonio Banderas estará nominado y es el favorito». Precisamente y tras ganar el premio de interpretación en el Festival de Cannes por 'Dolor y Gloria', la presencia de la estrella de Hollywood se da por segura, aunque puede que no sea el único malagueño aspirante ya que el propio Antonio de la Torre y la actriz Belén Cuesta también podrían estar entre los elegidos por 'La trinchera infinita', que se presentará en el próximo Festival de San Sebastián. «Me encantaría participar en la fiesta, pero vamos a esperar a que se estrene», templa el actor.

Banderas también mostraba ayer su «inmensa alegría» al afirmar en redes sociales que «después de tantos años, de toda Málaga apostando por la cultura, la Academia de Cine de España reconoce esta labor trayéndose la ceremonia de los Goya». En esa línea, la directora Isabel Coixet también destacó a este periódico que Málaga es la ciudad «ideal» para los Goya por su «vida cultural y su amor al cine mas que demostrado con el Festival».

A las reacciones también se sumó la próxima pregonera de la Feria y ganadora del Goya, la actriz Adelfa Calvo, que vinculó la gala con el buen momento de los rodajes: «A las numerosas series y películas que se están rodando aquí en los últimos años, se une la guinda de los premios más importantes del cine español en Málaga». Por su parte, Dani Rovira, presentador de la gana en tres ediciones, también señaló a SUR que «ahora sí se puede decir, de Málaga al cielo».

A la espera de la rueda de prensa conjunta de hoy, ni la Academia ni el Ayuntamiento quisieron ofrecer más detalles del acuerdo en el que ha primado la apuesta decidida de Málaga frente al resto de ciudades aspirantes y, sobre todo, el respaldo económico al proyecto. Así, el Consistorio pondrá la mayor parte de la financiación de esta mediática gala (alrededor del 57%), después de que el pasado miércoles la Junta de Gobierno Local se reuniera con carácter extraordinario para aprobar una modificación de créditos del presupuesto de 2018 –prorrogado en el ejercicio actual de 2019– para destinar 1.391.500 euros (con IVA) a afrontar los gastos de la entrega de premios. El desglose de la inversión municipal se reparte entre 605.000 euros en concepto de canon a la Academia, mientras que 786.500 euros se destinarán a los gastos generados por la adecuación del Martín Carpena como auditorio, elementos técnicos y cóctel, servicios, comunicación y viajes de los invitados, entre otros.

La administración local no está sola en esta aventura ya que, desde el primer momento, recibió el respaldo de la Junta de Andalucía (que ya colaboró en la pasada edición celebrada en Sevilla) y la Diputación Provincial. Además, la gala de los Goya en Málaga ya tiene su primer patrocinador privado, la entidad Unicaja, que junto a otros colaboradores y las instituciones públicas cubrirán la factura total de 2,4 millones que costará la gala con IVA incluido. Una fuerte inversión que supera incluso lo que el Ayuntamiento invierte en el Festival de Málaga para sus actividades todo el año (1,7 millones de euros), pero que resulta rentable como promoción y negocio para la ciudad. Según un informe del Ayuntamiento hispalense, la pasada ceremonia de los premios de la Academia generó un impacto en aquella ciudad de cinco millones de euros. Un premio gordo al que también aspira Málaga.

Un acuerdo forjado en sólo dos semanas

La elección final de Málaga se ha desencadenado en las últimas dos semanas. Un titular de 'El País' anunció a mediados de julio la opción de Málaga, aunque desde la Academia y el Ayuntamiento no se ocultaba que el proyecto estaba «muy verde». La opción de la ciudad se venía hablando desde la anterior edición celebrada en Sevilla, pero lo cierto es que la candidatura de la capital de la Costa del Sol se empezó a negociar hace dos semanas por dos motivos: la ausencia de ciudades rivales y el apoyo de instituciones, caso de la Junta de Andalucía, que tras oficializar el alcalde, Francisco de la Torre, la opción a los Goya, mostraron su respaldo absoluto.

De esta forma, la gran aspirante hasta ese momento, Palma de Mallorca –de la que se hablaba como principal opción desde la anterior edición celebrada en Sevilla– se había retirado de la carrera por acoger la ceremonia ya que problemas de logística, como el traslado por avión de los académicos –en Sevilla fueron más de 600, más sus acompañantes–, disparaba la inversión en el evento. Valencia ya había hecho oficial que optaría a la edición de 2021, mientras que Bilbao y Zaragoza, que habían celebrado las últimas galas de los Premios Feroz y Forqué, respectivamente, tampoco llegaron a formalizar su interés en los Goya. A ello se unió Sevilla, que la pasada semana despejaba el camino y decía que no entraría en competición con Málaga. De esta forma, pese a no contar con un auditorio de gran capacidad y tener que recurrir al Martín Carpena, la Costa del Sol se convirtió en la principal opción para que los Goya siguieran con su gira por España y se celebrasen lejos de Madrid.

Con expectativas de éxito, el alcalde de Málaga, junto al director del Festival de Cine en Español, Juan Antonio Vigar, negoció directamente con la Academia de Cine la celebración de los premios en Málaga en una reunión celebrada en Madrid el pasado 18 de julio. A partir de entonces, todo se precipitó, incluida una atención mediática que ha retransmitido cada avance y, a veces, cada gesto. Desde la visita del comité enviado por la Academia a Málaga para evaluar el Martín Carpena como escenario de la gala a la aprobación presupuestaria del Ayuntamiento para pagar la entrega de premios. Un proceso al que no le ha beneficiado tanta «ansiedad», confiesan ambas partes. Aunque con final feliz.