Prados, el existencialista solidario

Emilio Prados, poeta e impresor clave en la literatura española. /
Emilio Prados, poeta e impresor clave en la literatura española.

La Fundación Málaga edita un volumen que reivindica la vertiente poética de un autor con frecuencia ninguneado en la Generación del 27

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Resulta que en la inmensa mayoría de los libros de texto de Segundo de Bachillerato ni siquiera aparece y, si lo hace, el cameo apenas llega a una cita fugaz. Resulta que su nombre figura en el callejero de la ciudad, pero cuesta encontrar su obra en muchas librerías. Resulta que su trabajo es fundamental para entender la poesía española del siglo XX, pero ha cundido la idea de considerarlo una figura «menor» en el ámbito. «Me dada mucha, mucha rabia ver todo esto...», piensa en voz alta el profesor y escritor Francisco Morales Lomas, autor de la potente monografía nacida con el deseo de sacar de ese ostracismo al malagueño Emilio Prados.

'Ser y tiempo' es el título del trabajo que reivindica la altura poética de un autor más conocido como impresor y padre junto a Manuel Altolaguirre de la revista 'Litoral'. Ahora, Morales Lomas traza la travesía poética de Prados, desde sus primeros libros vinculados a las vanguardias -en particular, al surrealismo- hasta su viraje hacia una poesía más próxima al compromiso político y social que fue aflorando a partir de su defensa de la República y que le llevó al exilio mexicano.

«En la poesía de Emilio Prados no sólo hay un compromiso con ese ser humano que sufre, sino que posteriormente, en la etapa mexicana, entra en un análisis del ser humano hasta conectar con una sensibilidad extraordinaria con el pensamiento existencialista. En ese sentido, Prados es uno de los escritores más profundos que ha escrito sobre literatura», ahonda Morales Lomas, autor del estudio y la selección de textos que ha desembocado en 'Ser y tiempo', el ambicioso volumen editado por la Fundación Málaga con el apoyo de la Fundación El Pimpi que ayer se presentaba en sociedad en un acto organizado en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga).

El estudio sale al paso del ostracismo al que ha sido sometida la obra poética de Prados

Morales Lomas ilustra ese viaje de Prados desde sus primeros versos vinculados al existencialismo emparentado con el filósofo Martin Heidegger hasta los libros posteriores donde despliega su preocupación por el ser humano, pero con el objetivo más pegado a ras de suelo. «Escribe los dos primeros libros a finales de los años 20 y recibe críticas bastante amargas y, aunque nunca deja de escribir, no publicará más hasta mediados de los años 30, cuando entra de lleno en el compromiso literario y se adelanta a ese concepto que se va desarrollar más adelante con Pablo Neruda y 'Caballo verde para la poesía'», sostiene Morales Lomas.

El autor de 'Ser y tiempo' recuerda entonces los encuentros diarios de Emilio Prados con los pescadores de El Palo, su papel como profesor de ellos y se sus hijos, su apuesta literaria pero también vital por los valores de la República a través de su labor en el Partido Comunista. «Prados concibe la poesía como un encuentro con el otro y esa manera de plantear la obra poética está en él y no en muchos más en esa época. También se observa por ejemplo en Miguel Hernández y su 'Viento del pueblo'», ofrece Morales Lomas.

El «invento» del 27

'Ser y tiempo' es además la entrega número 24 de la colección 'Las 4 estaciones', dirigida por Juvenal Soto, que también se detiene en el ninguneo al que se ha sometido la obra poética de Prados: «La Generación del 27 es un invento de varios críticos literarios, en especial, de Dámaso Alonso. Se iba a llamar la Generación de Litoral porque en torno a 'Litoral' es como se agrupan, es decir, en torno a Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Luego algunos miembros del 27 que eran profesores, como Alonso, Salinas y Guillén, permitieron que se hiciera una división entre poetas mayores y poetas menores y Prados y Altolaguirre fueron incluidos en una suerte de categoría menor cuando no es así».

Sobre esa tendencia también reflexiona Morales Lomas: «Durante mucho tiempo uno ha venido leyendo eso de 'poetas menores' referido a Altolaguirre y Prados y, la verdad, que me enerva mucho que haya críticos tan irresponsables. El hecho de compararlos con autores como Lorca, por ejemplo, ha podido generar esa situación, pero pienso que se trata, más que nada, de esa tendencia que tienen algunos críticos de ir comparando a unos con otros y no decir lo que hay de bueno o de malo en la obra de cada uno de ellos». Para Morales Lomas, esa manera de manejarse lleva «al absurdo comparativo a los autores».

«Cuando hay un grupo tan amplio y diverso con el del 27 -prosigue el especialista-, la crítica, que suele ser centralista, cuando llega a autores como Prados y Altolaguirre tiende a reducirlos, incluso a eliminarlos». Por eso, volúmenes como 'Ser y tiempo' surgen como un acto de justicia. También poética.

 

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