El talento joven de la música de cámara europea se da cita en Alhaurín de la Torre

Una de las ediciones anteriores de Concerto Grosso. /SUR
Una de las ediciones anteriores de Concerto Grosso. / SUR

Rachmaninov, Bach o Ginastera desafían a una decena de músicos en Concerto Grosso, una cita que comparte esencia con las 'schubertiadas'

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Amigos, más allá de las clases sociales, reunidos con la música y el arte como única causa. Esa era la premisa de las famosas 'schubertiadas', encuentros casi espontáneos que se producían en algunas ocasiones en el propio domicilio de Schubert, que vivió más cerca de las tabernas que de la burguesía austríaca del siglo XIX. Siguiendo la estela del compositor, la familia italomalagueña Allegri comenzó a celebrar pequeños conciertos para familiares y amigos en una villa de la capital, en los que los protagonistas eran jóvenes intérpretes, al principio locales, más adelante llegados de diferentes puntos de Europa.

El éxito de convocatoria de las reuniones, que nacieron hace ocho años, llevó al Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre –donde residen los Allegri– a acoger el evento y darle forma: nació así Concerto Grosso, que mañana se celebrará por primera vez al aire libre, con un cartel que reúne a algunas de las mayores promesas de la música de cámara europea.

El impulsor de este singular evento es Maurizio Allegri, italiano afincado en Alhaurín desde hace años. Al explicar la razón de estos encuentros, lo hace con la pasión del que vive enamorado de la música clásica y ha visto de cerca cómo puede ayudar a las personas desde la más tierna infancia –entre los primeros intérpretes de las 'schubertiadas' estaban sus hijos–. «No buscamos hacer una competición, sino un reunir al talento de la música de cámara, que tiene muchísimos aficionados».

El cartel del Concerto Grosso, que tendrá lugar en la plaza de la Iglesia de San Sebastián y es gratuito, está compuesto por diez jóvenes llegados de diferentes escuelas europeas y de otros puntos del globo. En el primer conjunto, llamado Allegri Piano Trio, actuarán Madeleine Alderman, chelista británica de quince años; Paula ZhiYun Allegri Rodríguez, violinista nacida en china de catorce años y Julia Alcaide, una virtuosa pianista alemana de dieciséis años.

Otra de las formaciones que actuará al aire libre es el Cuarteto IXII, forjado en el Conservatorio de Salamanca. El primer violín corre a cargo de la salmantina Inés Ríos Vaqueros, de 23 años; el segundo violín estará en las manos del malagueño Carlos González, de 21 años; la viola sonará con María García Bernalt, de 21; todo ello empastado con el chello del salmantino Jaime García Salvador. También participarán la pianista malagueña Marina Berlanga, de veinte años y Carlo Allegri, violinista italoespañol de la misma edad.

«Lo bueno de la música de cámara es que se interpreta con instrumentos que se pueden adaptar al tamaño de los músicos cuando son pequeños», explica Allegri. «Por eso estos jóvenes tocan sin privilegios ni partituras modificadas», añade. Entre el repertorio destacan piezas de Alberto Ginastera, a cargo del Cuarteto IXII; así como obras de Franz Liszt, de la mano de Berlanga. Además, la alemana Alcaide se enfrentará al 'Preludio Nº 12 Opus 32' del virtuoso Serguéi Rachmaninov. «Este compositor hacía piezas que por aquél entonces sólo él podía tocar, porque era capaz de abarcar trece teclas cuando un adulto normal solo puede con nueve», destaca Allegri. Los intérpretes que se atreven con estas composiciones deben suplir dicha capacidad física con «grandes dosis de velocidad».

La británica Alderman se atreverá con el complejo suite para chelo 'Allemande', de Johan Sebastian Bach, mientras que Barrientos y González animarán a los asistentes con el dúo de violines ideado por Luigi Bocherinni, siempre inspirado por las noches de Madrid. Marina Berlanga abordará la balada Nº 2 de Chopin, cerrando el círculo compuesto por algunas de las piezas más complejas de música de cámara.

Un trío atípico

El Allegri Piano Trío tiene una singularidad que lo hace especial. «Es ultra anómalo», destaca el organizador. «Un trío de cuerda convencional está compuesto por violín, viola y chello, pero este sustituye la viola por un piano que se encarga de hacer la parte orquestal con partituras muy complejas».

Mañana, las calles de Alhaurín se llenarán de música con un solo fin:«Transmitir la pasión y dejar el mensaje de que, desde pequeño, se pueden hacer grandes cosas en la música», concluye Allegri, que lanza un reto para el futuro:«Esto podría convertirse en un festival de música de cámara a nivel europeo».