Serrat, el poeta del Mediterráneo

Joan Manuel Serrat, anoche sobre el escenario del Auditorio Municipal. /Hugo Cortés
Joan Manuel Serrat, anoche sobre el escenario del Auditorio Municipal. / Hugo Cortés

El cantautor repasa en Málaga los clásicos de su carrera y el disco que lo llevó a la fama

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Del techo brotan unas luces azules, como el mar al que tanto le ha cantado. Seis músicos interpretan una melodía que recuerda a la obra más conocido de Joan Manuel Serrat, con tonos eléctricos y giros jazzeros. La música sirve para anunciar la llegada del barcelonés al escenario del Auditorio Municipal de Málaga y para poner en aviso a las casi 3.000 personas que allí esperaban. Las primeras notas de 'Mediterráneo' sonaron, el público se puso en pie y el veterano comenzó su recital: «Será porque mi niñez sigue jugando en tu playa…» y el resto fue historia. La velada estuvo marcada por los clásicos que en su día llevaron a Serrat a lo más alto y que hoy son patrimonio nacional, y también sirvió para recordar que en esto de la música los años siempre juegan a favor y que su voz es incombustible.

La parada de anoche por Málaga formaba parte de la gira 'Mediterráneo Da Capo'. «Da capo es un término musical que significa desde el principio. Esto es lo que vamos a hacer hoy, empezar de nuevo con el disco 'Mediterráneo'», explicó Serrat tras el último verso de la obra maestra. Estos conciertos conforman la celebración de los cuarenta y siete años del lanzamiento de su álbum más laureado. «Algunos dirán que por qué no lo he hecho a los cincuenta… pero no estoy para esperar», bromeó. A sus 75 años y tras todo lo vivido, no ha querido desaprovechar la oportunidad de «adelantar» ligeramente el festejo. «Cuarenta y siete años es un número precioso como cualquiera».

'Que va a ser de ti' transportó de nuevo a los asistentes a 1971, y entre sus versos Serrat puso sobre la mesa su inconfundible torrente de voz quebrada, recordando por qué ha sido capaz de enamorar a amantes de la poesía y la buena música por partes iguales. Con 'Pueblo blanco', el canto al dolor que dejan los conflictos y el olvido en la patria de uno. «No esperes mañana lo que no os dieron ayer». Durante este vibrante tema, la banda tuvo la oportunidad de lucirse. Teclado, piano, viola, bajo, batería y guitarra fueron responsables de la calidad de la velada, creando un conjunto con el que Serrat parecía sentirse como en casa, orquestándolos con miradas, gestos de cadera y sonrisas de pura diversión.

«Vuela esta canción…» y el auditorio se vino abajo. El público no pudo evitar un aplauso que comenzó en la zona más alta de la grada y recorrió la platea hasta la primera fila antes de que terminase de sonar «para ti Lucía». De entre todas las canciones con las que Serrat juega con los sentimientos del oyente, 'Lucía' es quizá la que toca más hondo, y sus incondicionales se lo hicieron saber a las bravas.

Interpretadas las diez canciones de 'Mediterráneo', la banda retornó a la inconfundible melodía del tema principal de la noche, que interpretaron hasta el final desde «ay, si algún día para mi mal viene a buscarme la parca…». Los siete protagonistas del escenario salieron al frente para recibir la ovación de un auditorio entregado. Tras ello, Serrat tomó el micrófono y recitó un pseudo monólogo en defensa de la cultura mediterránea y continuó con otros clásicos y de su carrera.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos