Fran Perea: «He aprendido a quitarme prejuicios y a no juzgar a la gente a la ligera»

Fran Perea lanza el álbum a finales de septiembre /SUR
Fran Perea lanza el álbum a finales de septiembre / SUR

El malagueño se reencuentra con la música ocho años después con 'Viaja la palabra', un disco que estrena el 4 de octubre en Málaga

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Nunca se ha ido. Siempre ha estado ahí, sobre la tablas del teatro o a través de la pantalla. Pero esto no deja de ser un regreso, una vuelta a una pasión aparcada durante ocho años y que ahora retoma de otra manera, desde la calma y la madurez. Fran Perea lanza nuevo disco el 28 de septiembre, con colaboraciones de artistas como Rozalén y Ara Malikian. 'Viaja la palabra' es el título de un trabajo asentado en las letras que va más allá de un álbum. Forma parte de un amplio proyecto que incluye un libro homónimo (a la venta el 2 de octubre con Grupo Planeta) y una acción de impulso del español en el extranjero, con la colaboración del Instituto Cervantes. De hecho, algunos de sus temas ya se escucharon en Serbia. Allí, como ocurrió en decenas de países, su rostro y su voz se hicieron popular a través de la emisión internacional de 'Los Serrano'. Málaga, su casa, será su siguiente parada. El 4 de octubre 'Viaja la palabra' en la emblemática Sala Unicaja de Conciertos María Cristina.

Fran Perea estrena 'Viaja la palabra'

Cuándo
4 de octubre, 21.00 horas
Dónde
Sala Unicaja de Conciertos María Cristina
Cuánto cuesta
15,90 euros en www.unientradas.es

Han sido ocho años de silencio musical, ¿impone el regreso?

–Sí, siempre impone regresar o hacer. Cada proyecto que hago me lo tomo con mucha responsabilidad. Y, aunque he estado conectado a la música de alguna manera, sí que te desconectas del directo y tienes que volver a poner la maquinaria en marcha.

¿Qué ha cambiado?

–Imagino que lo que más ha cambiado es el punto de madurez. En estos ocho años he salido de una vorágine que viví, he colocado las cosas en su lugar. Ahora ya estoy llegando a los 40 y hago balance de lo vivido. Este disco tiene también mucho de eso, de viaje personal. Y en la música hago lo que siempre he querido, canciones que estén muy soportadas sobre la palabra, que funcionan con una guitarra y una voz, añadiendo después los elementos que fuesen necesarios.

Ha reconocido, al respecto de la canción 'Caballito de mar', que durante el proceso de composición sufrió alguna crisis, ¿por qué?

–Los procesos creativos son así, tienen esa parte de decir qué estoy haciendo, hacia dónde voy... Pero esa pérdida no debe agobiarte. Tendemos a trabajar para el resultado y de lo que 'Caballito de mar' habla es de intentar disfrutar del camino. Ahí es donde está la salsa de este trabajo. No hay que tener miedo a esa crisis.

No es entonces la crisis de los 40...

–(Risas) No lo sé. La crisis de los 40 tiene que ver con esa cosa de decir 'no he aprovechado la vida', pero yo no puedo decir eso. He tenido una vida excepcional. La crisis de los 40 me vendrá por otra cosa, pero no por no haber aprovechado el tiempo.

¿Aspira al gran público con este trabajo discográfico?

–Que si aspiro al gran público... Al principio, este proyecto nace de aprovechar los momentos de gira en el teatro para buscar salas y hacer pequeños conciertos. Pero se fue incorporando gente al proyecto, empezó a crecer y yo creo que sí, hay ganas.

«La crisis de los 40 me vendrá por otra cosa, pero no por no haber aprovechado el tiempo»

No sé qué es más difícil, vivir de la interpretación o abrirse un hueco en la música, donde hay un estilo hegemónico.

–Voy eligiendo los caminos más complicados (risas). Yo creo que sí hay gente a la que le interesa la cultura y tiene un interés especial por rascar un poquito más allá. Y a ese público apelo, el que tiene una inquietud. Y hay muchísima gente.

Habla en 'La Canción del Guerrero' del «retén de enemigos» que tiene. ¿Tantos son?

–Son maneras de hablar, pero cuando te expones, hay mucha gente que saca la espada.

Ha tenido que aprender a hacerse una coraza y tomar distancia tanto de los halagos como de las críticas.

–Sí. He hecho muchas cosas, de todo tipo, y he tenido delante de mí al mismo tiempo dos críticas, una terrorífica y otra maravillosa. Para gustos colores. Sí te tienes que proteger de eso un poco. Al final tienes que defender tu trabajo donde haga falta.Esa es mi parcela.

Imagino que a eso se aprende con los años y la experiencia.

–Sí, pero se sufre también con los años, no te creas. Tampoco me hago el duro. Al final somos seres humanos y somos súper blanditos y, de pronto, algo que has hecho con mucho cariño llega alguien y lo tira de un golpe. Te arriesgas a eso siempre. Alo que sí he aprendido con los años al estar a este lado es a quitarme prejuicios e intentar no juzgar a la gente a la ligera, ponerme en el lugar del otro y en el trabajo que cuesta hacer las cosas.

«Cuando te expones, hay mucha gente que saca la espada»

¿A usted le han juzgado a la ligera?

–Me imagino que por los terrenos por los que me he movido. La televisión siempre invita a hacer una crítica más frívola. Como mi entrada para el gran público fue a través de la televisión, igual todavía hay cierta carga de eso. Pero no trabajo con eso en la cabeza.

Da la sensación de que en televisión muestra una cara más comercial y en el teatro más comprometido. ¿Es el equilibrio perfecto?

–También es que en televisión cuesta encontrar proyectos que tengan esta carga de profundidad. Parece que ahora está habiendo un cambio y hay televisiones generalistas que están metiéndose en terrenos un poco más arriesgados, como 'Fariña' o 'Las Sonatas', lo último que hice.

¿Pesa el éxito de 'Los Serrano'?

–Ya han pasado muchos años. Con las cosas que, en su momento, más me tenían preocupado ha habido una reconciliación. Ya estamos en otro lugar, ya ha habido un cambio de generación por medio. ¡Y la siguen emitiendo todavía! Somos como el 'Verano azul' del siglo XXI.

¿Ahora le toca a la interpretación estar en un segundo plano?

–Ahora estoy haciendo alguna cosita, que aún no puedo contar, y tengo pendiente volver a dirigir. Pero lo haré siempre que lo pueda compaginar con el disco, que es la prioridad.

Es de los que no esperan una llamada, de los que crean su propio trabajo. ¿Confía, no obstante, en que le llegue la oferta de su vida?

–En estos años era imposible hacerlo de otra manera. Si quieres poner en pie los proyectos tienes que comprometerte, tanto para levantar la compañía de teatro Feelgood como los Teatros Luchana. Entonces, sí me han llegado cosas que me hubiera gustado hacer, pero que no he podido. Y la oferta de tu vida siempre está por llegar, yo no me agobio.Estoy feliz.

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