La celebración de la locura de Ketama

Miguel Poveda, a la izquierda, junto a Antonio Carmona, cantante de Ketama./HUGO CORTÉS
Miguel Poveda, a la izquierda, junto a Antonio Carmona, cantante de Ketama. / HUGO CORTÉS

El grupo madrileño volvió a seducir a los malagueños años después de su última visita gracias a un repertorio excelente

FERNANDO MORGADOMálaga

Hace casi 30 años, en 1990, el Ministerio de Cultura escogió a tres artistas españoles para dar un concierto en el Palladium de Nueva York dentro del New Music Seminar. El objetivo era introducir la música española entre el público estadounidense y los encargados de hacerlo fueron nada menos que Camarón, El Último de la Fila y Ketama. Cuentan las crónicas de aquella noche que el final de la actuación de los hermanos Carmona al otro lado del charco, delante de 5.000 personas, fue apoteósico. Tanto que a Camarón, que actuaba justo después, le costó acaparar de nuevo el interés de la audiencia, que no estaba dispuesta a otorgar al mito el silencio que pedía continuamente.

Es solo una anécdota que sirve para hacer justicia a la trayectoria de Ketama, la apuesta de tres hermanos de profundas raíces flamencas por darle a su arte una vuelta de tuerca sin importar el qué dirán. Los años no pasan en balde, como dijo anoche Juan Carmona cuando se quedó solo con su guitarra en el escenario, pero anoche Ketama rejuveneció sobre las tablas, o al menos lo hizo el recuerdo que todos sus seguidores tienen del grupo.

El nombre de la gira que ha devuelto a los escenarios al trío ('No estamos locos Tour') ya daba una pista sobre el repertorio que se podría escuchar en el Málaga Auditorium Club, en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga. Las canciones de su disco 'De akí a Ketama', de 1995 y que les aupó al éxito, fueron las protagonistas de la velada, aunque comenzaron el recital con 'Karta Kanción', de su disco de 1997 'Konfusión'. El foco se posó primero sobre Josemi Carmona, y acto seguido sobre su hermano Juan. Mientras, Antonio se paseaba por el foso cantando junto al público, que celebró cuando subió al escenario.

La cosa se animó pronto en un concierto que empezó sobre las nueve de la noche, como prometía la entrada, algo extraño, pero que es de agradecer. A pesar de que el recinto solo cubrió dos tercios de su entrada y la distancia entre la grada y los que ocupaban la pista quedó algo desangelada, a Ketama no pareció afectarle. Atacaron los hermanos Carmona 'Djamana, Djana' y, seguidamente, 'Vengo de borrachera', que puso a bailar al Málaga Auditorium Club. Rodeados por una banda de hasta ocho miembros, entre los que se encontraban Los Mellis a las palmas, Ketama sacó brillo a sus tesoros más antiguos como 'Acaba de nacer' y 'Flor de lis' y actualizó su fusión de flamenco y ritmos caribeños en pleno 2019.

Miguel Poveda salió al escenario a cantar junto a los hermanos Carmona una versión de Antonio Vega

En los momentos previos al concierto se rumoreaba que los Carmona tenían un as bajo la manga en forma de invitada, pero seguramente nadie pensó que sería nada menos que el cantaor Miguel Poveda, y mucho menos que saldría al escenario en la quinta canción para versionar junto a Antonio Carmona 'Se dejaba llevar por ti', de Antonio Vega. El público, consciente de lo especial del momento, desenfundó los móviles mientras la voz de Poveda inundaba la sala por completo.

Cada uno de los hermanos a la guitarra, Josemi y Juan, tuvo su momento de intimidad –también para que Antonio dosificara las fuerzas–, aunque en el de Juan el público no fue tan respetuoso y su murmullo se escuchaba demasiado. Tras este momento que muchos aprovecharon para ir al servicio vino una de las composiciones de Ketama más queridas por su público, la emotiva 'Problema'.

Las más esperadas, como suele ocurrir, quedaron para el final. Mereció la pena esperar para volver a escuchar 'Vente pa' Madrid', tras la cual los hermanos Carmona hicieron el amago de marcharse al camerino. Apenas unos segundos después empezaba a sonar 'No estamos locos', su tema más conocido. «Quiero ser de El Palo, de la calle Mármoles, de La Palma», cantó Antonio para terminar de meterse al público en el bolsillo. El broche a la velada fue una 'jam session' sobre la que se escuchaba el estribillo «Vuelve, vuelve Ketama», una promesa que muchos malagueños esperan que se repita pronto.