Carlos Álvarez: «Es el momento de justicia para equilibrar la deficiencia de Málaga y tener el Auditorio»

Carlos Álvarez, durante su intervención./SUR
Carlos Álvarez, durante su intervención. / SUR

Defiende que el proyecto ganador del concurso es «el mejor al que debemos aspirar»

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Por la noche se pronunció sobre el escenario de la mejor manera que sabe, cantando. Pero antes lo quiso hacer de palabra. El barítono Carlos Álvarez reiteró horas antes del concierto su entusiasta defensa al proyecto del Auditorio de la Música de Málaga, convencido de que ahora es «el momento de justicia para equilibrar esta deficiencia» que tiene la ciudad en comparación con otras similares. El concierto de anoche en el Edgar Neville de la Diputación que reunía a la «familia de la lírica de Málaga» daba, en su opinión, buena cuenta «de la absoluta necesidad» que hay de este escenario.

«Esta ciudad no solamente está a la altura de las expectativas por su capacidad ciudadana sino que también su oferta cultural hace absolutamente necesaria esa infraestructura que venimos pidiendo», incidió. Señaló que, ahora más que nunca, se da la «coyuntura» para que este templo de la música sea una realidad ante la amplia agenda de actividades que genera la ciudad y «que podría ser mayor y de mayor calidad si tuviéramos esa estructura». Debe ser, expresó, un espacio «en el que toda la ciudadanía se reconozca» y donde «todo pueda suceder», no solo la lírica.

El barítono malagueño, casi recién llegado de la Royal Opera House de Londres, mantuvo que el diseño de Agustín Benedicto y Federico Soriano que ganó el concurso es, «sin duda, el mejor de los proyectos al que debemos aspirar». No hacerlo sería «un error»: «Siempre nos quedaríamos con la duda de no haber sido capaces de avanzar en la programación y en el atractivo de la oferta porque no llegamos a concluir aquel proyecto que nos permitía abordar todas las posibilidades». No continuar en esa línea ya trazada, apostilló, sería «una falta de respeto al trabajo de las administraciones anteriores». Y lanzó un mensaje claro y directo: «El Auditorio para Málaga debería quedar fuera de la lucha política». Víctor González, diputado de Cultura, recogió el guante: «Gobierne quien gobierne, tiene que colaborar en esto».

Carlos de Mesa recordó que el concierto se celebraba en el marco del movimiento ciudadano que él impulsa y «que ha despertado de nuevo la necesidad de que Málaga tenga su Auditorio». El recital se suma a una serie de actividades que han dado voz a los artistas malagueños de todos los géneros, quienes han manifestado su «deseo» de contar con un espacio a la altura de lo que la ciudad demanda. «Nos daría la posibilidad de colocarnos en el lugar que merece Málaga», apuntó ayer la soprano Lucía Millán.

Porque «Málaga está incompleta sin este Auditorio», resaltó Juan Cobalea, presidente de la Fundación Málaga, entidad colaboradora del concierto. Una vez superada la crisis y con todos los avales técnicos sobre la mesa, Cobalea manifestó que no hay «ninguna razón de peso para no continuar la senda que se ha emprendido» e insistió en la proyección que una infraestructura de estas características daría a Málaga. «Málaga está obligada a ser un auténtico referente en el Mediterráneo», sentenció.

Hoy, uno de sus mejores estandartes en el mundo es la voz de Carlos Álvarez. Tras el descanso navideño, el malagueño se incorporará al elenco de 'Falstaff' en Viena. En febrero, le espera una nueva producción de 'Rigoletto' en el Teatro Regio de Turín y, en marzo, un 'Hamlet' en versión concierto en el Liceu de Barcelona. Ya en abril, el barítono se enfrentará al reto de interpretar por primera vez 'Gianni Schicchi' en el National Theatre de Tokio; para volver en mayo a Málaga con una ópera en el Cervantes, 'Otello'. La recta final de la temporada la pasará entre Génova y Viena, con 'Pagliacci' y 'Tosca'.