GÉNERO CHICO Y GRANDE EN EL CERVANTES

MANUEL DEL CAMPO

El Teatro Cervantes se llenó anteayer para asistir a la representación a cargo del Teatro Lírico Andaluz de 'Agua, azucarillos y aguardiente', pasillo veraniego en un acto y dos cuatros cuya autoría corresponde en el libreto a Miguel Ramos Carrión y en la música a Federico Chueca.

Verdadero sainete lírico del género chico que se estrena en un año -junio de 1897- muy señalado asimismo por los estrenos de 'La viejecita' de Manuel Fernández Caballero en el anterior abril y 'La Revoltosa' de Ruperto Chapí en el siguiente noviembre. 'Agua, azucarillos y aguardiente' retrata de manera perfecta al Madrid de la época y el ambiente de esas noches de verano con los tipos callejeros en el escenario (un aguaducho para refrescar en las noches veraniegas). Pasan por la escena toda una galería de personajes populares y la música es netamente castiza, alegre -¡qué bellos pasacalle y vals; para entusiasmar!.

La representación ofrecida por Teatro Lírico Andaluz fue muy resuelta y atinada por el plantel de voces cantando y actuando sobre la escena: El tenor Luis Pacetti, el barítono Pablo Prados, Miguel Guardiola, David Garod y Patricio Sánchez, así como las sopranos Lourdes Martín Leiva, Estela Vicente y Amelia Font con Juana Escribano. Contribuyeron al éxito el Coro, Orquesta y Ballet del TLA con la eficaz dirección musical de José Manuel Padilla y la escénica de Pablo Prados.

Como segunda parte de la sesión que comentamos, una Antología de la Zarzuela, que tuvo coros de 'Luisa Fernanda', de Moreno Torroba y 'Doña Francisquita', de Vives traducidos con mucha soltura por el Coro del Teatro Lírico Andaluz; el Tango de la Menegilda de 'La Gran Vía', de Chueca y Valverde, a cargo de las voces limpias y claras de Lourdes Martín Leiva y Amelia Font; el dueto cómico en tiempo de fox de 'La del manojo de rosas', muy gracioso, de Sorozábal por Adelaida Galán y Pablo Prados; y una gran romanza de Leandro de 'La tabernera del puerto', también de Sorozábal, en magnífica interpretación de Luis Pacetti para cerrar la Antología, la repetición del Pasacalle final de 'Agua, azucarillos y aguardiante' de Chueca.

Largos aplausos sonaron a lo largo de la noche al concluir tanto los números musicales, incluso el Preludio del 'pasillo veraniego' representado, como de la Antología posterior. Gran éxito y hacemos votos por un aumento de las representaciones de zarzuelas grandes y chicas en el Cervantes. Es algo que interesa y tiene la respuesta positiva del público malagueño.