Ya se puede entrar en la mente de Leonardo Da Vinci en Málaga

La directora general de la Fundación Bancaria La Caixa, Elisa Durán, muestra la exposición al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. /Salvador Salas
La directora general de la Fundación Bancaria La Caixa, Elisa Durán, muestra la exposición al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. / Salvador Salas

La Caixa invita a dejarse llevar por la curiosidad del genio en una exposición en la calle Alcazabilla con juegos interactivos y reproducciones gigantes de sus inventos

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Es una exposición sobre Leonardo da Vinci, pero aquí no encontrarán paneles explicativos sobre su vida ni reproducciones de sus cuadros en la pared. Aquí el reto es entrar en la mente del genio y dejarse llevar por la «curiosidad insaciable» que le hizo una figura determinante en las ciencias y en las artes. Cuatro maquetas gigantes de sus inventos sirven de preludio a 'Leonardo Da Vinci', la muestra itinerante que la Caixa –en colaboración con el Ayuntamiento de Málaga– instala hasta el 21 de mayo en la calle Alcazabilla para conmemorar el quinto centenario de su muerte. Descubrir el secreto de la creatividad de este hombre del Renacimiento es el objetivo del proyecto, un misterio que se intenta resolver a través de juegos interactivos. Con tres máximas: «Observa, cuestiona, experimenta».

Frente a los academicistas de su tiempo, el método de Da Vinci pasaba por contemplar su entorno, estudiarlo, plantear analogías y experimentar a través de la prueba y el error. Mezclaba arte y ciencia, realidad y ficción. «Tenía una capacidad de sorpresa que conservó desde la infancia y no perdió nunca», resaltó Elisa Durán, directora general adjunta de la Fundación Bancaria la Caixa en la inauguración, junto al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Y todo eso está en la unidad portátil que arranca en Málaga su recorrido de, al menos, siete años por la geografía española.

Tras una proyección que invita a plantearse preguntas sobre nuestra naturaleza humana y lo que nos rodea (por qué se bosteza, por qué el cielo es azul), comienza el juego con siete pruebas digitales y analógicas. Buscar el nexo de unión entre una serie de objetos cotidianos, fotografiar con la mente cuadros de Da Vinci para responder a preguntas sobre ellos, descubrir el mecanismo que hay detrás de ciertos movimientos, detectar la parte del todo en obras emblemáticas del pintor, colocar diferentes elementos de manera que proyecten una sombra concreta... En otros casos, la unión hace la fuerza y varias personas tendrán que aliarse para lograr en equipo un objetivo común.

Dos años de trabajo

Detrás de 'Leonardo Da Vinci' hay dos años de trabajo de asesores científicos como Pascal Brioist, comisario de la muestra, para traducir a un lenguaje accesible y didáctico la metodología de quien fuera pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista. La Caixa suma para ello la colaboración del Château du Clos Lucé-Parc Leonardo da Vinci, el lugar donde el polifacético creador pasó sus últimos años de vida. Para su delegada general, Catherine Simon, el valor de esta muestra es servir de «punto de referencia y ejemplo para los niños de hoy y el futuro».

Ya en el exterior, repartidos por Alcazabilla, cuatro dibujos de Da Vinci cobran forma a gran escala gracias a la labor conjunta de ingenieros y arquitectos. El 'Hombre de Vitruvio' mira a la fortaleza árabe demostrando la perfección del cuerpo humano capaz de encajar en un círculo y un cuadrado. En otro punto, se reproduce el 'Barco de palas' que tres siglos después del diseño de Leonardo serviría de modelo a las barcas de palas que cruzaban el Misisipi. Con el 'Tornillo aéreo', el florentino quiso vencer la densidad del aire; mientras que con la 'Máquina voladora' trataba de satisfacer una de sus obsesiones: hacer que el hombre volara como las aves.

'Leonardo Da Vinci. Observa, cuestiona, experimenta' abre de lunes a domingo (consultar horarios) con pases cada 30 minutos. Media hora para pensar como el genio.