Málaga en verano

El cumpleaños feliz de Los Morancos en Starlite Marbella

Los hermanos Cadaval como 'Omaíta' y 'Antonia' en el inicio del espectáculo. /STARLITE
Los hermanos Cadaval como 'Omaíta' y 'Antonia' en el inicio del espectáculo. / STARLITE

El dúo cómico celebra su aniversario en una noche de risas y aforo completo

ALEJANDRO DÍAZMÁLAGA

Los hermanos Cadaval, Jorge y César, celebraron por todo lo alto la noche del pasado sábado el 40.º aniversario del dúo cómico andaluz. Lo hicieron con un espectáculo 'x40+' en Starlite. Lograron llenar todo el auditorio en una noche calurosa en la que, a pesar de las dos horas de duración del 'show', el público pedía más.

Salieron juntas sus 'alter ego', Antonia y Omaíta, hija y madre, al escenario, para hacer de las suyas: comedia de enredo, confusiones por la pronunciación de las palabras y un guión que sólo deja intuir por dónde va a comenzar pero nunca cómo para a terminar.

Tras este primer contacto con el público, Antonia y Omaíta se dirigieron a los espectadores para que le cantasen el 'Cumpleaños Feliz'. «Los de arriba que canten más alto que los de abajo que para eso han pagado menos», bromeó Antonia.

La crítica social estuvo presente en un espectáculo que echó la mirada atrás'Omaíta' y 'Antonia' coparon gran parte de un 'show' que desató las risas del público

A continuación se planteó el que sería el hilo conductor del espectáculo cómico: César Cadaval sabía que le esperaban en el Starlite para celebrar el 40.º aniversario de Los Morancos. Sin embargo, su hermano Jorge se hallaba perdido y era imposible contactar con él. Así recurrieron a Omaíta y Antonia, junto a todo el elenco de personajes que acompañan al universo de Los Morancos, para que le ayudasen a dar con él.

Una pantalla situada al fondo del escenario proyectó una foto de ellos en 1979, cuando ambos comenzaron. Querían poner en situación: habían vivido todos los presidentes de la democracia española. Desde Adolfo Suárez a Pedro Sánchez. Tiempo para una proyección de fondo, para que saliese el elenco de bailarines, y para que entonasen una canción con base electro pop en la que parodiaron a todos los presidentes. «Lo malo de esta situación es que la pago yo», rezaba el estribillo.

Volvieron Omaíta y Antonia para contar su experiencia en la calle Larios. Omaíta no entendía bien en qué más lugares había estado Antonia, que insistía en haber visitado 'Bandenmádana' y 'Fuenirola'. Ambos igual hacían un chiste con el Trombocid (el 'gel de placer' que más le gusta a Antonia) que con el 'Fornite', el popular juego entre los más jóvenes. Y es eso lo que se veía en el público: muchas generaciones juntas entre abuelos, padres y nietos.

La crítica social estuvo especialmente presente en este espectáculo, donde hubo para todos. Omaíta, que es pensionista, reconoció que lo que le ha quedado ya no le da ni para comprar marcas blancas, solo transparentes. Antonia tuvo que financiar a un año un pollo asado.

No faltó el ya célebre 'Fiesta, fiesta, pluma, pluma gay' que se hizo viral y se convirtió en un himno festivo del movimiento LGTBI en multitud de países de habla hispana. Tampoco faltaron sus clásicos de estos cuarenta años, como los dos cantando flamenco en inglés, imitaciones de la Pantoja, o uno de sus primeros 'sketch' en el que dos amigas, una del PP y otra del PSOE, vuelven a encontrarse tras años sin verse. Los Morancos en estado puro.