Carlos Álvarez al Teatro Cervantes: «Hagáis lo que hagáis, yo voy a estar con vosotros»

Carlos Álvarez, en la presentación de la ópera en el Cervantes. /Francis Silva
Carlos Álvarez, en la presentación de la ópera en el Cervantes. / Francis Silva

El barítono regresa al escenario malagueño con 'Otello', que abre al público el ensayo general del lunes, y anuncia su presencia con otra ópera la próxima temporada

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Sellaron el pacto «como caballeros» con un apretón de manos. Hacía doce años que Carlos Álvarez no actuaba en el Teatro Cervantes con una ópera escenificada. «Y eso no está bien. El objetivo es que sigas viniendo todas las temporadas líricas», manifestaba el director de los teatros municipales, Juan Antonio Vigar. «Tenéis mi compromiso de que hagáis lo que hagáis, yo voy a estar con vosotros», le respondió el barítono. Porque el 'Otello' que el 1 de mayo se estrena en Málaga es solo el principio de una relación que se prevé continuada y sólida. Por delante tiene tres funciones de la ópera de Verdi (1, 3, 5 de mayo) y un ensayo general que se abrirá al público el lunes, 29 de abril (invitaciones disponibles en taquilla desde las 8.30 horas del mismo día). Pero habrá más: Carlos Álvarez volverá con una ópera la próxima temporada.

Su presencia apuntala una programación lírica -patrocinada por Fundación Unicaja- que recupera posiciones tras unos años en «zona de sombra», dijo Vigar. Y para el barítono malagueño, que vive con una maleta a cuestas por el mundo, participar de ella supone «estar en casa». «Si la mayor parte de la gente supiera el placer que significa levantarte en tu casa, darte una ducha, venir a trabajar al teatro, ir a comer a casa, volver a trabajar y terminar la jornada durmiendo en tu cama, nos sentiríamos mucho más cómodos con lo que tenemos alrededor», declaró.

Reiteró su apoyo al Auditorio de la Música de Málaga, «el proyecto de ciudad que falta para que esta sociedad se sienta orgullosa y tenga la idea de que podemos ser creadores de economía cultural», pero al mismo tiempo reivindicó el Cervantes como escenario de ópera. »No me gustaría que este teatro desapareciera del panorama», confesó, después de insistir en que ambos espacios son «complementarios». «Que los que tengan que tomar la decisión se pongan las pilas ya con un proyecto que no puede convertirse en piedra política. En todo caso, aquí está este teatro y aquí estamos nosotros haciendo este trabajo», incidió.

Con este 'Otello' de producción y elenco nacional -como aplaudió el tenor Jorge de León-, Carlos Álvarez y el Cervantes festejan sus tres décadas de ópera. «Han pasado 30 años y es como si fuera ayer mismo. Tengo la suerte de compartir escenario con gente que lleva el mismo tiempo que yo cantando en este Coro de Ópera de Málaga, al que yo pertenecí», aseguró. El buen ambiente se palpaba en una rueda de prensa en la que se cruzaban elogios, agradecimientos y felicitaciones entre los protagonistas y el resto del equipo. Sin esa atmósfera, «sería prácticamente imposible hacer 'Otello' en las buenas condiciones que se va a hacer en los próximos días», apuntó Álvarez.

El equipo artístico de 'Otello', junto a Gemma del Corral y Juan Antonio Vigar.
El equipo artístico de 'Otello', junto a Gemma del Corral y Juan Antonio Vigar. / Francis Silva

Marco Guidarini, gran amigo de la Orquesta Filarmónica de Málaga, maneja el timón musical de un 'Otello' en el que por primera vez se embarcan dos solistas: Jorge de León y Rocío Ignacio. Ambos debutan, como Otello y Desdémona, en esta «compleja y formidable obra» que ha requerido «un alto nivel de concentración» por el reducido tiempo de ensayo, poco más de una semana. Anoche, el Coro de Ópera terminó la prueba pasada la una de la madrugada. «Son personas que hacen real esa definición de hacer las cosas por amor al arte», les reconoció el director de escena, Alfonso Romero. Describió la producción -que llega del Teatro Principal de Palma- como un «falso tradicional»: es fiel al 'Otello' de Verdi y Boito, según la obra de Shakespeare, y tiene un vestuario de época, pero cuenta con una escenografía metafórica.

Un gran barco se convierte en el elemento central del escenario y actúa como reflejo de la «personalidad y la potencia de Otello». «Se va varando, descomponiendo y destruyendo por la labor destructiva de Iago. De barco imponente acaba como un esqueleto. No es un mero elemento decorativo, es personaje dramatúrgico», apostilló Romero.

Para Guidarini, la relación de amistad con la OFM le ha permitido «trabajar de una manera formidable, de respeto recíproco y profundidad artística». Para Romero, «estas grandes personas y enormes artistas» del elenco hacen que su trabajo sea «mucho más fácil». «Hay un ambiente tan cómplice, que tiene que salir bien», decía Rocío Ignacio, que debuta en una 'Desdémona' que le «enloquece» con el «honor» añadido de hacerlo junto a Carlos Álvarez. Y con muchos «sentimientos y sensaciones» diferentes afronta Jorge de León su primer 'Otello'. Para cada una de las personas que se han subido a este barco, la producción tiene algo de especial. «Este 'Otello' ha nacido con buena estrella», resumía Guidarini.

Distintos momentos de la presentación. / Francis Silva