Manuel Gallego gana el Nacional por su arquitectura «vivible»

Manuel Gallego Jorreto, en una imagen difundida por el Ministerio de Fomento. /
Manuel Gallego Jorreto, en una imagen difundida por el Ministerio de Fomento.

Premia una obra que conecta tradición y modernidad, apegada a la tierra gallega y desarrollada durante más de medio siglo

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Manuel Gallego Jorreto (O Carballiño, Orense, 1936) lleva medio siglo casando tradición y modernidad en una arquitectura apegada a su tierra gallega y concebida para «vivir y vivirla». Gracias a ella ha merecido el Premio Nacional de Arquitectura, dotado con 60.000 euros y que el Ministerio de Fomento concede cada año. Con este galardón se reconoce una trayectoria profesional caracterizada por la practica «un diálogo honesto entre los materiales tradicionales, los oficios y la modernidad». En todos sus proyectos busca el «componente doméstico», en especial si se trata de viviendas y espacios públicos.

Profeta en su tierra, Gallego ha diseñado desde viviendas unifamiliares en pequeñas localidades como Corrubedo, O Carballo y Oleiros, a proyectos tan icónicos como el Museo de Bellas Artes de La Coruña, por el que ya mereció el Premio Nacional de Arquitectura 1997. También diseñó el Museo de las Peregrinaciones y el Complejo Presidencial de Galicia, la residencia oficial del Presidente de la comunidad gallega -ambos en Santiago de Compostela-, el Centro Cultural y el Ayuntamiento de la isla de Arousa, la lonja de Lira, el centro cultural en Orense y el museo del Papel de O Carballiño,

El jurado destacó en su fallo como «desde una actitud sincera, respetuosa pero a la vez valiente» Gallego «ha puesto siempre el entorno, el paisaje y el interés general por delante de cualquier sello personal». Paradójimente, sus diseños parten de anotaciones escritas que son anteriores a los boceto, los planos y las maquetas. No da por acabado un proyecto hasta que concluye la obra, en la que a veces aplica dos soluciones opuestas «porque los opuestos siempre van bien», asegura.

Titulado por la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid en 1963, Gallego trabajó en Madrid con Alejandro de la Sota antes de doctorarse en 1968. Becado en París, de regreso a España fue arquitecto del Ministerio de la Vivienda y trabajó para los servicios provinciales de urbanismo de La Coruña entre 1966 y 1986. Desde 1987 es profesor de Urbanística y tutor de proyectos fin de carrera en la escuela de La Coruña. Ha sido profesor invitado en las universidades de Madrid, Barcelona, Navarra, Sevilla, Málaga, Coimbra y Múnich. Desde 2002 es catedrático del de Proyectos Arquitectónicos y Urbanismo en La Coruña.

Su carrera está jalonada con distinciones como la Medalla Castelao de la Xunta de Galicia y el premio del colegio de arquitectos de Galicia. También obtuvo el Nacional de Cultura Galega, el premio en la XII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, por el Museo de las Peregrinaciones en Santiago de Compostela y el de la Crítica para las Artes y las Ciencias, Galicia en la IV Bienal de Arquitectura española.

Creado y amparado por Fomento, el Nacional de Arquitectura se concede a propuesta de un jurado de destacados profesionales. Figuras como Rafael Moneo, premio Pritzker y Nacional de Arquitectura, que copresidió el jurado junto a Elías Torres Tur y José Antonio Martínez Lapeña. El resto de vocales fueron Luis Fernández-Galiano Ruiz, Manuel Blanco Lage, Luz Fernández de Valderrama, Concha Barrigós y Fuensanta Nieto.