Pilar del Río: "Saramago no se quería morir sin haberlo dicho todo"

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Pilar del Río.

La viuda del Premio Nobel presenta mañana en el CAL la novela póstuma del autor portugués, 'Alabardas'

REGINA SOTORRÍO

A José Saramago solo le dio tiempo a escribir tres capítulos, pero tres capítulos que dejan claro hacia dónde iba el autor, la crítica que escondían sus palabras. Porque, como apuntó esta mañana su viuda, Pilar del Río, "Saramago no se quería morir sin haberlo dicho todo". Y lo consiguió. Tras reflexionar sobre el poder de las religiones sobre las conciencias del ser humano y las sociedades en 'Caín', sintió la necesidad de hablar de otro tipo de coacción, la que se vive en las sociedades donde no interviene la fe pero en las que se usan las armas "para doblegar las voluntades". El Premio Nobel de Literatura denuncia el negocio de las armas en 'Alabardas', la novela póstuma e inacaba del escritor portugués que publica Alfaguara. Mañana la presentará en el Centro Andaluz de las Letras (19.00 horas) su traductora y compañera de vida, Pilar del Río, acompañada por el catedrático Julio Neira.

Escrito en el año 2009, el tema que aborda el libro está de plena actualidad. "Cuando acabó la II Guerra Mundial parecía que habíamos llegado a una sociedad feliz, que se iba a instalar el entendimiento y nunca más iba a haber una guerra. Sin embargo poco tiempo después teníamos en Occidente la supuesta amenaza comunista que hizo que nos tuviéramos que armar hasta los dientes. Y cuando cae la Unión Soviética hay quien dice que es final de la historia... pero no, vino la amenaza islámica. Y ahora tenemos que volver a armarnos hasta los dientes. Si todo esto es producto de la maldad, la maldad se fomenta", argumenta Pilar del Río. En la presentación a la prensa esta mañana estuvo acompañada de la delegada de Cultura, Patricia Alba, que elogió "el espírituo crítico y comprometido" del autor.

Reconoce que le apenó mucho sacar esos textos de casa. "Porque mientras estuvieran allí parecía que podía venir el autor a terminarlos". Pero se decidió a publicarlos y a encerrarse en una habitación durante días para hacer la traducción, como tantas otras veces hizo, pero esta vez sin Saramago a su lado. "No fue fácil", admite.

'Alabardas' se ha editado tal cual él la dejó, incluso con alguna errata en cierta edición, acompañada de ilustraciones de Günter Grass y textos del poeta y ensayista Fernando Gómez Aguilera y del periodista y escritor Roberto Saviano. Es, para Del Río, de una prosa que está en el "tono de lo mejor", y citó su alabada novela 'Todos los nombres'.

Con esta publicación, se pone punto y final a la producción del célebre escritor portugués. "Y decid que no hay más y saber que no hay más, cuesta", afirma Del Río. Pero para ella siempre habrá algo más, unas bellas cartas personales que confesó releer de vez en cuando y que jamás verán la luz. Es más, ha dado instrucciones a su albacea para destruirlas llegado el caso, si ella no pudiera hacerlo antes. Porque esas palabras iban dirigidas solo para una persona y para nadie más.