Las mujeres fantásticas de Rosa Loy

Rosa Loy, durante la inauguración de su muestra en Yusto/Giner. /
Rosa Loy, durante la inauguración de su muestra en Yusto/Giner.

La artista alemana presenta en la galería Yusto/Giner su primera exposición individual en España, basada en la figura femenina

ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Puede que los tiempos se estén volviendo cada vez más complicados para vivir del arte, para conseguir el sustento a través de la creación. O puede que a esa situación, a la visión del mundo en general, pueda dársele la vuelta y llegar, por ejemplo, a emplear una proteína de la leche como material para alcanzar lo que se busca en el lienzo. Rosa Loy lo hace con la caseína y el resultado se presenta frágil y ligero, como algunas de las mujeres que desfilan por sus cuadros, surrealistas y oníricos.

La alemana Rosa Loy (Zwickau, 1958) es una de las pocas autoras pertenecientes a la llamada Nueva Escuela de Leipzig, que desde mediados de los años 80 reivindican la vigencia de la pintura y del lenguaje figurativo. Lo recuerda María Rodríguez, de la galería Yusto/Giner de Marbella, lugar elegido por Loy para su primera exposición individual en España, como también destacan desde la pujante sala expositiva.

«La muestra se compone de una cuidada selección de pinturas recientes de gran y pequeño formato en las que la artista utiliza como técnica la pintura a la caseína, un tipo de pintura tradicional poco conocida y derivada de esta proteína de la leche. Su uso confiere a sus obras una atmósfera, un estado de ánimo devenido de la propia fragilidad del medio», avanzan desde Yusto/Giner sobre su nueva propuesta, marcada por la figura femenina, como buena parte de la obra de Loy.

Sigue María Rodríguez: «Desde el inicio de su carrera el tema de lo femenino es una constante en su trabajo. Mujeres representadas en distintas facetas son las protagonistas de sus cuadros: soñadoras, exploradoras, guardianas, seductoras, misteriosas, protectoras, traviesas. todas ellas en escenarios simbólicos que guardan una estrecha relación con el surrealismo. Una potente mezcla entre el mundo de los sueños, la imaginación y el folclore, sin dejar de explorar temas profundamente personales».

Obra como acompañante

De ahí el título escogido por Rosa Loy para su exposición en Marbella, 'Eskorte' (acompañante). Rodríguez explica que la elección hace referencia «al deseo de expresar ese acto de reciprocidad creador-creación, que se puede describir parafraseando a Heidegger: 'El artista es el origen de la obra. La obra es el origen del artista. Ninguno es sin el otro'. Así pues, esa relación circular que une a Rosa Loy con su obra, es descrita según sus propias palabras: 'Mi obra está en mí y yo estoy en ella. Forma parte de mí y yo formo parte de ella. Nos acompañamos'». Otra forma de sustento.