El Pasaje Begoña se hermanará con Stonewall, cuna mundial de los derechos LGTBI

El Pasaje Begoña se hermanará con Stonewall, cuna mundial de los derechos LGTBI
SUR

El evento tendrá lugar en el Instituto Cervantes de Nueva York y en el mítico bar estadounidense, que sufrió una redada policial dos años antes de que ocurriera en Torremolinos

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos sigue rescatando su legado como referente del colectivo de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (LGTBI) en España. El Pasaje Begoña, un enclave donde hasta la década de los setenta convivían sin problema discotecas gays, tablaos flamencos y restaurantes familiares, firmará en junio su hermanamiento con Stonewall, cuna mundial de los derechos del colectivo LGTBI.

Ambos lugares guardan similitudes históricas: en 1971, una macrorredada policial clausuró y multó a varios locales alegando supuestas infracciones contra la moralidad pública y las buenas costumbres. Algunas informaciones de la época sostienen que fueron detenidas 139 personas. Otras crónicas elevan la cifra por encima de las 400, sobre todo turistas. Dos años antes, en 1969, al otro lado del océano, en el pub conocido como Stonewall Inn, situado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, se produjeron manifestaciones espontáneas y violentas en protesta contra una redada policial que evidenciaba la complicidad de los cuerpos de seguridad con un gobierno que perseguía a los homosexuales.

La firma del hermanamiento tendrá lugar el 26 de junio en este mítico bar y en el Instituto Cervantes de Nueva York, con la organización del Consulado General de España, la Embajada española ante Naciones Unidas, el Instituto Cervantes de Nueva York y Turespaña. Hace días se presentaron las conclusiones de un estudio realizado por dos antropólogos y profesores de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, José María Valcuende del Río y Rafael Cáceres Feria, quienes llegaron a la conclusión de que el régimen franquista practicó una «libertad vigilada» en el Pasaje Begoña, hasta que la macrorredada dio origen a la degradación de la zona.

«Pese a la época de privación de libertades de la dictadura de Franco, aquí todas las personas eran bien recibidas y convivían en esta isla de libertad con independencia de su condición afectiva y sexual», explica el presidente de la Asociación Pasaje Begoña, Jorge Pérez, que incide en la oportunidad de «traer a la memoria, desde un punto de vista positivo, todo lo que significó y la historia que cuenta el pasaje». El pasaje ha sido declarado Lugar de Memoria Histórica.