«A pesar del gran riesgo, entendemos que los africanos se suban en pateras»

Moustapha y Makhtar Diop, en la playa de Burriana mostrando una foto de su hermana en el teléfono. /E. C.
Moustapha y Makhtar Diop, en la playa de Burriana mostrando una foto de su hermana en el teléfono. / E. C.

Dos hermanos senegaleses que llegaron a Canarias en un cayuco y viven en la Axarquía relatan el drama familiar tras la muerte de su hermana en el Estrecho

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Los senegaleses Moustapha y Makhtar Diop se subieron a un cayuco en Senegal el 26 de mayo de 2006. Junto a otros 110 compatriotas, estuvieron once días en el océano Atlántico, de los que seis sobrevivieron sin agua ni comida. Llegaron exhaustos pero vivos hasta Tenerife. Fueron dos de los miles de africanos que protagonizaron el éxodo masivo que se produjo en aquellos años, un episodio migratorio que se conoció como 'la crisis de los cayucos'. Justamente trece años después, instalados en la Axarquía, donde han formado una familia tras casarse con sendas mujeres malagueñas, están pasando el duro trance de haber enterrado a su hermana menor, Mbeine Diop, que murió el pasado 1 de mayo buscando el sueño de alcanzar las costas españolas, tras embarcarse en una patera en Tánger.

«Estaba trabajando en la Feria de los Pueblos de Fuengirola –es animador y monitor de baile– y mi mujer no paraba de llamarme al móvil, se lo cogí y me dijo que mis hermanos me querían localizar, que les habían avisado de que Mbiene había fallecido en el mar», confiesa Makhtar, que vive en Torre del Mar. Tras empezar a trabajar en un chiringuito del paseo marítimo, recibió el seudónimo de Macario, un nombre cariñoso con el que ahora todos lo conocen, «y que me encanta que me llamen así», dice.

Su hermano Moustapha reside en Nerja, donde está casado y tiene dos hijos. Trabaja como hamaquero en la playa de Burriana, en el chiringuito Ayo. Cuando recibieron el mazazo de la noticia de la muerte de su hermana, de 23 años, y supieron que el cuerpo estaba en Algeciras, «tuvimos que pedir ayuda porque no teníamos los 4.000 euros que costaba repatriar el cadáver hasta Senegal, a lo que había que sumar unos 3.000 euros para los billetes de avión de mi hermano Baye Modou y el mío», confiesa Macario.

Sin embargo, tras lanzar un llamamiento a través de las redes sociales, la respuesta de sus paisanos en Torre del Mar «fue impresionante», y en apenas unos días consiguió reunir todo el dinero. «No tengo palabras para agradecérselo, desde un vecino que me dio 5.000 euros, hasta los que han donado 5, 10 ó 50 euros», sostiene este inmigrante senegalés, que se hizo famoso en los Carnavales de Cádiz de 2018 tras salir al escenario del Gran Teatro Falla con la chirigota del Bizcocho y su tema 'No te quemes todavía'. «Me encantan los Carnavales, es una forma de aprender el idioma y de entender la gracia de la gente de Andalucía», resume Macario.

Mbeine Diop tenía 23 años cuando falleció frente a Algeciras el pasado día 1 de mayo

Este campeón de España de salsa, es monitor de bailes latinos, animador en hoteles de la Costa del Sol y ha debutado en televisión en el programa 'Ven a cenar conmigo' de Cuatro.

Él y su hermano son conscientes de los riesgos que miles de compatriotas africanos asumen cada día que intentan cruzar el Mediterráneo hasta llegar a Europa. A pesar de ello, y pese a la tragedia de acabar de enterrar a su única hermana en Senegal, los dos dicen entender que la gente se siga subiendo a una patera para jugarse la vida, «pero eso siempre es mejor que vivir en un infierno como es Senegal», coinciden. «Allí no hay nada, no hay oportunidades, sólo miseria y pobreza, corrupción en los políticos, violencia y robos, aquí en cambio, y permíteme la expresión, se vive de puta madre», considera Macario. «Hay que arriesgar en la vida, el que no arriesga no gana», apostilla Moustapha.

Dos hermanos más en Málaga

Estos dos senegaleses tienen al menos 20 hermanos más de padre «que conozcamos», matizan, ya que su progenitor es polígamo. Otros dos hermanos viven en la provincia, el mencionado Baye Modou, en Torrox, y Momarawa, en la capital. Ninguno de estos dos tuvo que embarcarse en una patera. «Mi padre está destrozado, porque Mbiene era su favorita, mi madre está más entera, porque tiene un carácter más fuerte», describen los hermanos senegaleses.

Aunque Macario se gana la vida como animador y monitor de baile, especialista en salsa y kizomba, un baile típico de Angola, «cuando estoy sin trabajo tengo que volver al 'top-manta', a vender en la calle, «pero hago cualquier cosa con tal de sacar adelante a su familia», remarca. «Por suerte, tenemos a mucha gente buena a nuestro alrededor, y me siento muy querido en Torre del Mar»; señala el inmigrante senegalés.

A su juicio, los discursos xenófobos y racistas que están lanzando formaciones políticas como Vox no van a calar entre la gente, «porque en España hacen falta muchos inmigrantes, ya que la población está cada vez más vieja y hace falta mano de obra para trabajar», apostilla. «Los españoles también fuisteis inmigrantes hace apenas unas décadas, es algo normal y natural, la gente sale de sus países buscando algo mejor. Ojalá los africanos no tuviéramos que huir de esa pobreza», concluye Macario Diop.