El Paseo de los Carabineros suma 16 años cerrado al público en pleno corazón de Nerja

En la zona son habituales las acampadas ilegales de extranjeros. /E. C.
En la zona son habituales las acampadas ilegales de extranjeros. / E. C.

Costas sigue sin autorizar la reapertura del sendero peatonal que discurre entre los acantilados del casco urbano por el peligro de caída de rocas

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Lo que hace ya más de dos décadas se proyectó como uno de los paseos marítimos peatonales más peculiares y con más encanto de todo el litoral español, al transcurrir entre acantilados urbanos, lleva 16 años sumido en el más profundo abandono y deterioro, convertido en uno de los grandes puntos negros de Nerja. El Paseo de los Carabineros, que transcurre entre la playa de Calahonda, a los pies del Balcón de Europa, y la de Carabeíllo, en el extremo más occidental de Burriana, permanece oficialmente cerrado al público desde 2002 por el peligro de desprendimientos de rocas.

Sin embargo, el entorno sigue siendo muy transitado. De hecho, se ha convertido, desde hace ya años, en un refugio habitual de indigentes y personas sin hogar, que se instalan allí, entre las calas, con sus tiendas de campaña, sombrillas, y demás mobiliario playero, dejando un reguero de suciedad, lo que no deja de generar constantes quejas de los vecinos. El Ayuntamiento intenta limpiarlo cada cierto tiempo, pero no consigue encontrar una solución para evitar estos asentamientos ilegales. Fuentes municipales apuntaron que cada dos meses se realiza una limpieza, y que en las últimas han sacado de la zona entre 1.500 y 2.000 kilos de basuras.

La zona presenta mucha suciedad, maleza y es un lugar habitual donde se instalan indigentes

Lo llamativo del caso es que los desprendimientos que llevaron a la Demarcación de Costas del Ministerio de Medio Ambiente a cerrar el sendero peatonal se produjeron en la zona de la playa de Carabeíllo, en uno de los extremos. Sin embargo, el Gobierno central, entonces presidido por José María Aznar, prefirió curarse en salud y cerrar todo el sendero. Ninguna de las administraciones que le sucedieron, ni Zapatero, ni Rajoy ni hasta ahora Pedro Sánchez, han dado una solución factible a la reapertura del paseo nerjeño. Los técnicos apuestan por estabilizar los taludes, pero esto conllevaría una gran inversión.

Precisamente, en la zona de Carabeíllo se volvieron a repetir, a mediados del mes pasado, los desprendimientos, que ocasionaron además en esta ocasión la rotura de una tubería de aguas fecales, lo que obligó a cerrar parcialmente la emblemática playa de Burriana. El Ayuntamiento tiene pendiente de ejecutar un proyecto para estabilizar este talud, con un coste previsto de 80.000 euros.

Reclamación de empresarios

En cuanto al resto del sendero peatonal, la Demarcación de Costas ha venido mostrándose en los últimos años contraria a financiar esta actuación. El Consistorio tiene elaborado un estudio geotécnico para reabrir un primer tramo de unos 200 metros, desde la playa de Calahonda. La Asociación de Empresarios de Nerja (AEN) no ha dejado en todos estos años de reivindicar una solución para este enclave, ya que entienden que genera una «pésima imagen» para una de las zonas más turísticas del municipio.

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