La adjudicataria de las obras de la depuradora de Nerja solicita el preconcurso de acreedores

Las obras de la primera depuradora prosiguen en la playa de Burriana tras retomarse el pasado enero. /
Las obras de la primera depuradora prosiguen en la playa de Burriana tras retomarse el pasado enero.

Aumenta la inquietud en el Ayuntamiento y los empresarios porque Isolux-Corsán-Corviam tiene cuatro meses para renegociar una deuda de más de 4.000 millones

EUGENIO CABEZAS

Al proyecto para que Nerja deje de tener el dudoso honor de ser el único gran municipio del litoral malagueño que aún no depura sus aguas residuales, que son vertidas directamente al mar sin ningún tipo de tratamiento previo, no dejan de crecerle los enanos. La empresa adjudicataria de las obras de la primera Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del municipio, Isolux-Corsán-Corviam, solicitó ayer el preconcurso de acreedores, al acumular una deuda de más de 4.000 millones de euros, con una plantilla de 5.236 trabajadores y operaciones en 35 países.

Isolux ha tomado esta decisión después de que aún no hayan podido fructificar las negociaciones que mantiene desde finales de 2016 con sus tres principales bancos acreedores y accionistas: Santander, Bankia y CaixaBank. La firma tiene ahora cuatro meses para renegociar una reestructuración antes de solicitar el concurso de acreedores, lo que la abocaría a la liquidación, dada la abultada deuda.

Los trabajos de la EDAR de Nerja arrancaron en enero de 2014, y debían haber estado finalizados para el pasado verano. Sin embargo, a las dificultades técnicas de la obra con un proyecto complementario aún en redacción, valorado en 2,2 millones, se suma ahora la incertidumbre sobre el futuro de la empresa. La actuación permaneció prácticamente sin avances durante un año, hasta que en enero pasado se retomaron las obras en la playa de Burriana. En estos dos meses, se ha instalado un tramo de colector de unos 200 metros, pero aún queda pendiente por excavar una distancia similar, así como construir la principal estación de bombeo.

Según el Ministerio de Medio Ambiente, encargado de dirigir y financiar íntegramente la EDAR nerjeña, adjudicada en 23,4 millones de euros, las obras están casi al 80% de ejecución, mientras que la planta de tratamiento, situada en la zona de Aguahierro, al noreste del término municipal, está al 96%. La previsión del Gobierno central, antes de que se conociera el preconcurso de la empresa, era que estaría terminada para finales de 2017. Sin embargo, a la incertidumbre por el futuro de la compañía se suman las dificultades técnicas de las actuaciones aún por ejecutar. Así, queda por colocar el colector a lo largo de la avenida Antonio Ferrándis Chanquete, desde la estación de bombeo de la desembocadura del río Chíllar, hasta conectar con la calle Diputación. Además, falta por instalar el nuevo emisario submarino de Burriana y el que sustituirá al que se ha roto frente a la playa de El Chucho.

El anuncio del preconcurso de Isolux-Corsán-Corviam causó ayer un gran revuelo en el ámbito político, empresarial y vecinal de Nerja, donde la noticia incrementó la incertidumbre sobre el futuro de la planta, diseñada para tratar 25.000 metros cúbicos de aguas residuales al día y para atender a una población equivalente a 125.000 habitantes. La alcaldesa, Rosa Arrabal (PSOE), dijo a SUR que ellos ya llevaban avisando desde hace meses de las dificultades económicas de la empresa, «y desde el PP me llamaban mentirosa», matizó.

«Práctica habitual»

La regidora anunció que van a volver a pedir una reunión con el Ministerio de Medio Ambiente para conocer de primera mano el estado del proyecto. Desde la Asociación de Empresarios de Nerja (AEN), también mostraron su «profunda preocupación» por la situación y pidieron al Consistorio que se reúna con el Ministerio.

Por su parte, el grupo municipal de Ciudadanos, a través de su concejala Mari Carmen López, denunció ayer unos vertidos de aguas fecales en las inmediaciones de Burriana por parte de varios camiones de desatoros, tras recibir el aviso de un vecino. La edil criticó que el concejal de Infraestructura, José María Rivas (PSOE), dijera en el último pleno del pasado jueves que se trata de una «práctica habitual». La alcaldesa aclaró que la denuncia ya había llegado a la Policía Local hace varias semanas y que la explicación de «práctica habitual» era la que habían dado los empleados de las empresas cuando fueron sorprendidos realizando los vertidos. Arrabal anunció que ya han sido sancionados.