«Vivíamos en el paraíso, pero ahora es un infierno»

Peter Smart, Steve Bowen, Adrian Wilkinson y Hazel Smart./
Peter Smart, Steve Bowen, Adrian Wilkinson y Hazel Smart.

EUGENIO CABEZAS

«Compramos la casa en 2003. Estos once años han sido maravillosos, vivíamos en el paraíso, en plena montaña, rodeados de pinos, con unas vistas espectaculares del mar y la sierra, y mucha tranquilidad, pero ahora todo se ha convertido en un infierno». Con estas palabras relató a SUR Steve Bowen, un británico de 60 años, lo que estaba sintiendo mientras contemplaba cómo actuaban los helicópteros del Infoca para evitar que el fuego llegara a su casa, situada en la urbanización Cruz del Monte, una de las más afectadas por el pavoroso incendio desatado ayer en Cómpeta.

Junto a él, su mujer, Val Bowen, dijo: «No me lo puedo creer. Parece una pesadilla, no me creo que esté pasando de verdad». A apenas cien metros de donde se encontraban, en la carretera que conduce al campo municipal de fútbol, este matrimonio de jubilados británicos contemplaba con angustia y nerviosismo, y en compañía de otros muchos vecinos de las casas colindantes, cómo las llamas avanzaban sin control, devorando varias de las viviendas de esta lujosa y exclusiva urbanización, construida a partir de los años setenta en pleno monte.

Otro matrimonio, también británico, formado por Malcom y Deborah Bond, ambos de 50 años, se abrazaba mientras observaba el avance del fuego junto a su vivienda, en la zona del Barranco de Pérez. «Es terrible, llegamos en 2005 y nunca había pasado nada así. Bueno, al año siguiente, en 2006, hubo un incendio en la zona alta de la montaña, pero nunca imaginamos que el fuego podría llegar a nuestra casa como ha ocurrido ahora», aseguró Malcom.

El fuerte viento de levante, unido a las altas temperaturas, propagó rápidamente las llamas por la urbanización Cruz del Monte, donde al menos tres viviendas resultaron afectadas. «La que parece que ha ardido completamente es de un alemán, pero no está aquí ahora, sólo viene de vacaciones algunas semanas al año, y las otras dos son de alquiler, y no estaban ocupadas en estos momentos», relató Steve Bowen, que es además el presidente de la comunidad de propietarios de la urbanización Cruz del Monte de Cómpeta.

Al cierre de esta edición, un centenar de vecinos de esta zona permanecían realojados en los hoteles Balcón de Cómpeta y Alberdini, donde iban a pasar la noche ante el peligro que suponía regresar a sus viviendas. Aunque ayer ya se realizó una primera inspección ocular, por parte de técnicos y dirigentes políticos de la Diputación y la Junta de Andalucía, para valorar los daños en los chalets, hoy está previsto que los dueños puedan adentrarse en sus casas para conocer el alcance de las llamas y las pérdidas materiales que han podido sufrir. El alcalde, José Luis Torres (PP), aseguró anoche que no parecía que las casas hubiesen quedado afectadas en su totalidad, sino «sólo en las zonas exteriores».

El campo de fútbol, sin luz

En el paraje donde se inició el fuego, en el conocido como Llano de Alberto, también hubo que desalojar un total de siete viviendas aisladas en el monte y a una docena de vecinos. En este enclave, próximo a Canillas de Albaida, al menos otras dos viviendas sufrieron daños como consecuencia de las llamas.

El fuego rodeó toda la parte alta de Cómpeta, alcanzando de lleno al campo de fútbol municipal. No obstante, la presencia de pinos y cipreses en sus inmediaciones evitó que las llamas se introdujeran en el terreno de juego, que es además de césped artificial, lo que hubiera aumentado las dimensiones del incendio.

En todo caso, la instalación eléctrica y varias antenas de telefonía que suministran luz al complejo deportivo sí quedó completamente inutilizada. El regidor explicó que en el pueblo sí había luz y que sólo faltaba el suministro en la urbanización Cruz del Monte.

En la zona más alta del casco urbano, también hubo que desalojar viviendas en la barriada de Las Colmenillas, donde las llamas se quedaron muy cerca de los inmuebles. Más de 400 de vecinos pudieron regresar a sus casas sobre las 21.00 horas, aún con el miedo en el cuerpo al recordar cómo sobre las 16.30 horas las llamas amenazaban con entrar en sus viviendas.

La presencia de viviendas aisladas en el monte, dentro de los límites del parque natural de las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama, como las que se vieron afectadas ayer por el fuego de Cómpeta, fue criticada duramente por los ecologistas del colectivo GENA, que acusaron a las autoridades locales, y a la Junta de Andalucía «por omisión», al permitir construir fuera del casco urbano, en una zona «de difícil acceso y con abundante vegetación forestal».

Hoy continúan las labores

Hoy lunes siguen trabajando en la zona un total de 20 grupos de especialistas, lo que supone 140 personas, además de cinco vehículos contra incendios, la unidad móvil de meteorología y transmisiones, la unidad médica y la unidad avanzada de análisis y seguimiento de incendios.

Según han informado a Europa Press fuentes del Infoca, el director de extinción sobrevolará en la mañana de este lunes el perímetro para determinar las nuevas necesidades de medios aéreos o de personal de tierra.

Durante toda la madrugada otro retén, compuesto también por 20 grupos de especialistas, ha trabajado "duro". A lo largo de la mañana también se realizará también una aproximación de la superficie afectada por el fuego y cuando se dé por controlado, que esperan que sea "en breve", será la Brigada de Investigación la que se haga cargo, han precisado las mismas fuentes.