La purga en las listas electorales ahonda en las diferencias entre Díaz y Sánchez

Díaz junto a Micaela Navarro y Juan Cornejo durante la reunión del Comité Federal./Efe
Díaz junto a Micaela Navarro y Juan Cornejo durante la reunión del Comité Federal. / Efe

«Tomo nota», advierte la líder del PSOE andaluz después de que algunos de sus afines como Antonio Pradas no hayan sido incluidos en las candidaturas

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROMálaga

El Comité Federal del PSOE ha aprobado esta mañana las listas a las elecciones generales del 28 de abril y de las municipales del 26 de mayo con sobresaltos. La purga en las candidaturas para el Congreso y el Senado de los afines a Susana Díaz en provincias como Sevilla, Cádiz, Almería o Córdoba ha ahondado en las diferencias entre la líder de los socialistas andaluzas y Pedro Sánchez, secretario general federal y candidato a la reelección como presidente del Gobierno. La pugna entre ambos se viene arrastrando desde los amargos días de octubre de 2016 cuando Sánchez tuvo que dimitir por la presión interna de los críticos capitaneados por Díaz, ahora se cobra su particular venganza política.

En los últimos días hubo negociaciones tirantes entre el secretario general federal, José Luis Ábalos, y su homólogo en Andalucía, Juan Cornejo, para intentar llegar a un acuerdo que finalmente no ha sido posible por el veto de Ferraz a candidatos susanistas que fueron de los más votados en las asambleas de sus respectivas provincias. El caso más paradigmático es el de Antonio Pradas, al que la dirección andaluza situó como número dos al Congreso por Sevilla y que finalmente se queda fuera de las candidaturas.

La dirección federal no perdona a Pradas, que ha sido diputado en la última legislatura, después de que fuera quien presentó en Ferraz los nombres de la mitad de la ejecutiva que dimitió y precipitó la caída de Sánchez el 1 de octubre de 2016.

El veto a los susanistas ha provocado que Juan Cornejo haya emitido un voto particular al dictamen de la Comisión Federal de Listas y a que Díaz y sus afines no hayan participado en la votación del Comité Federal. La secretaria general del PSOE-A ha lamentado que haya sido posible llegar a un acuerdo a pesar de ha «tenido la mano tendida en todo el proceso para hacer compatible la decisión del federal con la decisión soberana de los militantes».

«Bueno, tomo nota y a partir de mañana todos a trabajar y a buscar que tengamos el mejor resultado electoral posible el mes de abril, que será la antesala del mes de mayo«, ha afirmado Susana Díaz en un enigmático mensaje que evidencia su malestar y que el poso de las diferencias con Pedro Sánchez se ha agrandado.

Por su parte, fuentes de la dirección federal citadas por Efe consideran que Díaz ha «echado un pulso» a Sánchez en este proceso, en el que éste ha conseguido elaborar unas candidaturas repletas de fieles, entre ministros, altos cargos, miembros de la ejecutiva y cuadros sanchistas que le apoyaron en las primarias. José luis Ábalos ha recordado que «todos tomamos nota de todo» y que las listas se han aprobado por unanimidad.

Los cambios

En el caso de Sevilla, cuya candidatura al Congreso encabeza la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, uno de los grandes adversarios de Susana Díaz en el socialismo andaluz, pasa del puesto cuatro al segundo, que ocupaba Pradas. También se cae de la lista la número tres a la Cámara Baja propuesta por la dirección andaluza Carmen Cuello, que ha sido sustituida por Beatriz Micaela Carrillo de los Reyes, presidenta de la Federación de Mujeres Gitana Fakali. Como número cuatro va Francisco Salazar, miembro de la ejecutiva federal y del gabinete de Sánchez en Moncloa, y que no había sido incluido en la candidatura.

Durante las negociaciones, una de las opciones que se puso encima de la mesa fue la posibilidad de que Pradas fuera al Senado, pero no se aceptó esa propuesta por lo que la lista sevillana a la Cámara Alta la encabeza el exalcalde de Alcalá de Guadaíra y diputado Antonio Gutiérrez Limones, seguido de Nieves Hernández Espinal y Juan Antonio Gilabert.

En el caso de Córdoba, la lista al Congreso la encabeza el ministro de Agricultura, Luis Planas, se cae de número dos la susanista María Jesús Serrano -fue miembro de la gestora que dirigió el PSOE tras las dimisión de Sánchez- y entra Rafaela Crispín, seguido del diputado Antonio Hurtado Zurera y la 'sanchista' Teba Roldán. En la lista al Senado, van de número uno María Ángeles Luna Morales y Alfonso Muñoz Cuenca, mientras que Serrano queda relegada al tercer lugar en la candidatura a la Cámara Alta.

En Cádiz, la lista a Congreso tiene al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como cabeza de lista, se completa con Eva Bravo Barco y el diputado Juan Carlos Campo. El susanista Juan Carlos Boix, que había sido propuesto como número tres al Congreso, ha quedado fuera de las candidaturas. En el Senado la candidatura la encabeza María Jesús Castro, miembro de la ejecutiva federal, seguida Alfonso Carlos Moscoso y Cándida Verdier.

La lista al Congreso por Almería, que encabeza el ministro de Cultura, José Guirao, queda con la susanista Sonia Ferrer de dos, Indalecio Gutiérrez Salinas, de tres y Soraya Mata, de cuatro. Como senadores, optan de número uno Fernando Martínez, director general de Memoria Histórica y miembro de la ejecutiva de Sánchez, al que siguen Inés María Plaza y Juan Carlos Pérez Navas.