El PSOE aparca el debate sobre el futuro de Susana Díaz, que recibe el apoyo de Felipe González

Susana Díaz en una imagen de archivo de una reunión de la ejecutiva federal del PSOE. /Efe
Susana Díaz en una imagen de archivo de una reunión de la ejecutiva federal del PSOE. / Efe

«Ahora trabajar para el 26 de mayo está por encima de todo», afirma la vicepresidenta del Gobierno e integrante de la dirección federal, Carmen Calvo

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

El PSOE no quiere que nada le distraiga de las trascendentales elecciones municipales, europeas y autonómicas (en aquellas comunidades que no las han celebrado) del próximo 26 de mayo y aparca de momento el debate sobre el futuro político de Susana Díaz tras haber perdido el gobierno de la Junta de Andalucía. La cúpula nacional del partido rebaja el nivel de presión sobre la nueva jefa de la oposición en la región y secretaria general del PSOE-A, quien el pasado lunes, en la reunión del comité director, reclamó unidad interna para encarar la cita con las urnas que tendrá lugar en apenas cuatro meses. Mientras tanto, el que fuera presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, Felipe González, apoyó a la hasta ahora presidenta andaluza.

Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno e integrante de la dirección federal como secretaria de Igualdad, evitó este jueves pronunciarse sobre el futuro de Díaz apenas unos días después de que dijera que «todo el mundo está por debajo de las siglas» y de que «cada uno servimos donde toque». Ayer, antes de participar en Sevilla en el IIForo Global de Gobiernos Locales, evitó echar más leña al fuego con el argumento de que la prioridad del PSOE debe ser centrarse en las elecciones municipales. «Ahora trabajar para el 26 de mayo está por encima de todo, eso nos motiva a todos», subrayó.

En este sentido, Calvo sostuvo que el PSOE es un partido con la experiencia de 140 años de historia y que ello le hace «saber poner los intereses generales del país por delante y, después, los asuntos que corresponden a la organización». «Todos conocemos las normas, sabemos que antes que nosotros está el país, estamos en lo que toca, el 26 de mayo. Sabemos que hay muchas esperanzas puestas en el PSOE en cualquier lugar de España y estamos dispuestos a ganarnos esa confianza y devolverla con soluciones y respuestas a los problemas de la gente», aseguró.

La semana pasada los ministros Carmen Calvo y José Luis Ábalos, que tienen gran peso en la ejecutiva federal de Pedro Sánchez, avisaron de que el partido está por encima de intereses personales y que serán las bases las que decidirán si Díaz será o no de nuevo candidata en las próximas elecciones andaluzas. La líder del PSOE-A reclamó el pasado lunes unidad al partido y lanzó un guiño a Sánchez poniendo en valor que los Presupuestos Generales del Estado aprobados por su Gobierno son «muy buenos» para Andalucía.

«Por mucha diferencia»

Mientras tanto, Susana Díaz volvió a recibir el apoyo de uno de sus grandes protectores, Felipe González. Al hilo del futuro sobre la política sevillana, el expresidente socialista del Gobierno subrayó que aunque la decisión es de los militantes andaluces, ella ganó las elecciones autonómicas «por mucha diferencia».

En una entrevista en la cadena Ser recogida por la agencia Europa Press, González, para sostener sus afirmaciones, recordó que en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre, el PSOE-A perdió un 24% de los votos respecto a los comicios de 2015, mientras que el PP-A, que a hoy preside «legítimamente» la Junta en la persona de Juanma Moreno, perdió el 47% de las papeletas, y Adelante Andalucía se dejó en el camino el 28,5% de los sufragios.

Por ello, el histórico mandatario socialista reiteró que Susana Díaz, al igual que le sucedió a Inés Arrimadas (Ciudadanos) en Cataluña, venció en las elecciones pero sin mayoría suficiente para poder gobernar.

Máximo Díaz Cano, mano derecha de Díaz, regresa a su plaza de funcionario

Durante los últimos siete años, primero con José Antonio Griñán y luego con Susana Díaz, Máximo Díaz Cano ha sido la sombra que ha estado detrás de ambos presidentes de la Junta de Andalucía como todopoderoso asesor y diseñador de estrategias políticas. Ahora, con la llegada de Juanma Moreno a San Telmo, este colaborador de la exjefa del gobierno autonómico regresará a su plaza de funcionario en la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

La recomposición de la filas socialistas tras la pérdida del poder también llega al Parlamento de Andalucía, donde tres exconsejeros de la Junta serán portavoces adjuntos dentro del grupo socialista, el mayoritario en la Cámara con 33 escaños. Se trata del exvicepresidente Manuel Jiménez Barrios, la exconsejera de Educación Sonia Gayá y el que fuera titular de Agricultura Rodrigo Sánchez Haro. Susana Díaz será la presidenta del grupo, mientras que Mario Jiménez continuará ejerciendo como portavoz de los socialistas.

Tras una reunión del grupo parlamentario en la que se aprobaron los nombramientos, Jiménez avanzó que el PSOE llevará a cabo una oposición «potente» y anunció que preparan un intenso trabajo legislativo, que se traducirá en la presentación de al menos veinte propuestas de ley, y de control al gobierno bipartito de PPy Ciudadanos. Además alertó sobre la necesidad de blindar la sanidad y la educación públicas.