Cs mantiene la ruptura con el PSOE en Andalucía aunque se supriman los aforamientos

Susana Díaz y el cocinero Ángel León en Puerto de Santamaría./EFE
Susana Díaz y el cocinero Ángel León en Puerto de Santamaría. / EFE

Díaz dice que siempre defendió que fuera una «fórmula» para toda España, mientras Marín opina que la decisión de Sánchez desautoriza a la presidenta

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El anuncio de Pedro Sánchez de impulsar una reforma exprés de la Constitución para suprimir los aforamientos de los dirigentes políticos no hará a Cs volver al acuerdo de investidura con el PSOE, por lo que el relato de la inestabilidad para el adelanto de las elecciones se mantiene en pie. Lo que sí ha hecho el anuncio de Sánchez es servir de excusa a los antiguos aliados para echar más leña al fuego de precampaña.

Para Juan Marín, portavoz de Cs, la propuesta de Pedro Sánchez desautoriza a Susana Díaz por haberse negado a firmar el proyecto de ley para la supresión de aforamientos en Andalucía. Para la presidenta de la Junta, Sánchez le ha dado la razón porque ella siempre estuvo de acuerdo con eliminar esta figura de protección judicial, pero siempre que se hiciera en toda España y no solo en Andalucía.

Cs lanzó la supresión de los aforamientos como primera condición para negociar los Presupuestos de 2019. Lo hizo Inés Arrimadas en un acto del partido el pasado día 1. El PSOE esgrimió que no había tiempo de una reforma del Estatuto de Autonomía –para la que hay que convocar un referéndum– a siete meses del final de la legislatura. Incluso cifró en 20 millones de euros su coste como argumento disuasorio.

El portavoz de Cs, Juan Marín, insistió ayer que la supresión de los aforamientos no era la única condición y recordó el listado de medidas recogidas en el acuerdo de investidura para la regeneración democrática, algunas de las cuales llevó a la reunión con el PSOE del día 4 de septiembre. Los diputados de Cs se levantaron de la mesa tras la negativa del PSOE «a hablar siquiera» del asunto, dando por roto el pacto.

Entre las propuestas está la creación de una oficina contra el fraude y la corrupción y la reforma de la Ley Electoral para que haya listas abiertas y la proporcionalidad del voto para que tenga el mismo valor en cada circunscripción. El Parlamento rechazó esta reforma el pasado jueves con los votos de los diputados del PSOE y PP.

Distintas visiones

En la sesión de control a la presidenta del mismo Pleno, Juan Marín reclamó con rotundidad a Díaz la firma «aquí y ahora» del proyecto de ley de su formación para la supresión de los aforamientos de los diputados regionales. Díaz insinuó en su intervención que el Gobierno preparaba una iniciativa sobre aforamientos de carácter nacional, sin especificar nada más. «Siempre he defendido, y reiteré la semana pasada en el Parlamento, que lo lógico y razonable es suprimir los aforamientos en toda España. Ésa es la fórmula», escribió ayer en su cuenta de Twitter.

De esta forma Díaz se atribuía la iniciativa del presidente y se defendía de quienes consideran que su anuncio la desacredita. «Al final va a ser el señor Sánchez el que va a arrastrar a la señora Díaz a eliminar los aforamientos», expresó Juan Marín a los periodistas. El anuncio del presidente «representa la ruptura del matrimonio Sánchez-Díaz», apostilló el candidato de Cs a la Presidencia de la Junta.

El PP andaluz no entró en la polémica, pero sí el PP nacional. Su secretario general, Teodoro García Egea, también consideró el anuncio de Sánchez como una «desautorización» y «duro golpe» contra Susana Díaz.

La dirigente de Podemos y candidata de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, opina que la presidenta tratará de «auparse sobre la espalda» de su secretario general «para tratar de sacar tajada y dejar sin coartada a Ciudadanos», recoge Efe.

Podemos, único partido que ha apoyado la iniciativa de Cs en Andalucía, es también el único partido con un aforado andaluz en la actualidad: El diputado nacional Diego Cañamero, a quien el Tribunal Supremo investiga por supuesto delito de coacciones en un piquete durante una huelga en El Coronil.

Pese a toda la polémica en Andalucía, no hay ningún diputado regional en la actualidad con un proceso judicial abierto y acogido al aforamiento.

Barrios y Celis venden imagen de sintonía entre Gobierno y Junta

La polémica sobre los aforamientos estalló casi al mismo tiempo que el vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, y el delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, vendieran imagen de sintonía entre Gobierno y Junta frente a los que apuntan que siguen las diferencias entre Pedro Sánchez y Susana Díaz. Barrios presentó a Celis en una conferencia de este en Sevilla. «Lamento defraudar a los que no me creían junto a Celis», ironizó. Ambos reconocieron que durante los cien días del Gobierno de Sánchez han hablado casi a diario de muchos asuntos, algunos tan espinosos como las crisis de Navantia y de inmigración. Esa interlocución ha limado posibles estallidos, admiten sus entornos.

De hecho, el portavoz de la ejecutiva nacional del PSOE, Óscar Puente, tuvo que disipar dudas sobre la actuación de Susana Díaz en la crisis de Navantia asegurando que no creía que la presidenta hubiera «azuzado» las revueltas de los trabajadores por la paralización de la venta de bombas a Arabia Saudí, que puso en peligro el contrato de las corbetas en Cádiz.

Aún así, el secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, reiteró que las elecciones andaluzas serán en solitario al ser preguntado sobre la posibilidad de que fueran junto a las nacionales una vez que Sánchez ha vuelto a insinuar un adelanto si no hay Presupuestos del Estado. Sobre esta cuestión no quiso pronunciarse Celis, quien anunció que serán 1.500 millones de euros la inyección que recibirá Andalucía si se aprueban las cuentas del Estado. Celis, no obstante, dijo que no habrá devolución de menores marroquíes inmigrantes, como sí ha pedido Susana Díaz de forma insistente.

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