La Junta diseña un plan para la caza sostenible como motor económico en el mundo rural

Ciervo en una zona cinegética de la sierra de Andújar./SUR
Ciervo en una zona cinegética de la sierra de Andújar. / SUR

El sector cinegético sostiene más de 45.000 empleos y es una fuente importante de generación de rentas en los municipios que albergan los 7.500 cotos donde se practica esta actividad

JOSÉ LUIS PIEDRA

La caza, más allá de su vertiente deportiva y lúdica, es también un motor para la economía rural, especialmente en aquellas zonas donde se encuentran los cotos donde se practica esta actividad. El Gobierno andaluz se ha fijado en las muchas oportunidades y expectativas que el sector cinegético puede aportar a la economía en el medio rural y por ello se ha propuesto potenciar la caza sostenible como un pilar para el desarrollo y la generación de empleo en estos territorios.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha diseñado ya una estrategia específica con este claro objetivo, una planificación que reforzará al sector cinegético y que ya ha sido presentada en el Consejo de Gobierno por parte de la titular de este departamento, Carmen Crespo, para su inminente impulso.

Las cifras que rodean la actividad cinegética en Andalucía no son nada desdeñables, ya que el sector emplea ya a más de 45.000 personas, de las que 12.000 ocupan empleos directos. El volumen de sus practicantes es también notable, con más de 256.000 cazadores en Andalucía, de los que 100.000 cuentan con licencia.

La estrategia pretende poner el acento en este valor de generación de puestos de trabajo que aporta la caza, fundamental para propiciar la fijación de la población en el medio rural y poner freno al éxodo que sufren muchos municipios. Las medidas a impulsar por la Junta contemplan precisamente fomentar el desarrollo y la aportación de rentas y empleo en los servicios y sectores vinculados a la caza como la hostelería y restauración, alojamientos, viajes, equipamientos y material o taxidermia, entre otros.

Todo ello tiene un importante protagonismo económico en el sostenimiento de los municipios con grandes espacios forestales para esta actividad, que actualmente se desarrolla en Andalucía en los 7.500 cotos y reservas autorizadas, tanto propiedades públicas como privadas.

La consejera del ramo, Carmen Crespo, ha puesto de relieve el compromiso del Ejecutivo autonómico con el desarrollo de la caza sostenible y ha anunciado las primeras medidas de esta nueva estrategia como son el desarrollo del reglamento de la caza, el impulso de un nuevo plan cinegético o la simplificación y agilización de los trámites administrativos que afectan al sector.

Los avances normativos aspiran a conseguir una homogenización de los criterios que regulan esta actividad en todas las provincias y dar también respuesta a las necesidades actuales del sector, eliminando trabas burocráticas para facilitar su desarrollo.

Desde el Gobierno andaluz se persigue reforzar también el papel que juega esta actividad en la conservación y el equilibro medioambiental, ya que gran parte de la riqueza de los espacios naturales tiene su origen en la adecuada preservación de los territorios donde se practica la caza que, de otra forma, correrían el riesgo de sufrir un abandono y deterioro de su situación.

La estrategia incide además en la caza como un instrumento de gestión fundamental para la conservación de las especies de fauna y también para el equilibrio y control de sus poblaciones. Asimismo, el plan aboga por incrementar el importante papel de colaboración que ejercen los cazadores en cuestiones relacionadas con la conservación del medio natural.

Fomento del diálogo

La planificación promovida por el Gobierno andaluz prevé la potenciación de las funciones del Instituto Andaluz de Caza y Pesca Continental, así como el fomento permanente del diálogo con el sector cinegético, lo que se ha plasmado recientemente en la firma de un acuerdo entre la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible y la Federación Andaluza de Caza para avanzar en la sostenibilidad de esta práctica. Además, esta interlocución se desarrollará también en el seno del Comité de Caza de Andalucía, donde están representados todos los componentes del sector.

La Administración autonómica está ya trabajando dentro de esta estrategia en un nuevo Plan Andaluz de la Caza para adaptarlo a la nueva realidad cinegética andaluza, un instrumento que estará listo para principios de 2020. Dicho plan está en la fase inicial de su elaboración y contará con la participación y consultas del sector cinegético para la incorporación de sus sugerencias y propuestas.

Por último, la Junta quiere también subrayar el valor cultural y patrimonial de la caza en Andalucía con la próxima declaración de las rehalas de perros y la montería como Bien de Interés Cultural (BIC), una iniciativa ya en marcha en su expediente administrativo en coordinación con la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y a la que en breve se va a dar trámite de audiencia, suponiendo un paso importantísimo para el reconocimiento público y social de esta actividad con tanto arraigo y tradición en Andalucía.