Un curso de mecánica de motos para refugiados

Un curso de mecánica de motos para refugiados

La ONG CEAR y la escuela privada EMA Competición forman a ocho personas solicitantes de asilo para brindarle nuevas oportunidades laborales

Amanda Salazar
AMANDA SALAZARMálaga

Andrés Conrado tiene 32 años y vive en Málaga con su mujer, su hija y un cuñado. Llegó huyendo de Colombia donde, según explica, denunció a la guerrilla porque intentaron extorsionarle. Allí regentaba un taller de mecánica de vehículos. «La fiscalía metió en la cárcel a los responsables, pero cuando comenzó el proceso de paz, salieron y empezaron a amenazarme», indica. Fue entonces cuando se decidió a salir de su país y venirse a España para «comenzar una nueva vida». Primero, solo; poco después pudo traer también a su familia. Ahora, siente que esas expectativas están más cerca de hacerse realidad gracias al curso de formación que acaba de empezar en la escuela EMA Competición, donde junto a otros 7 refugiados, aprende sobre mantenimiento de motos. Aunque la mecánica de las motos no es algo nuevo para Andrés, esta formación le dará la oportunidad de mejorar su currículum y, sobre todo, presentar unos estudios españoles.

Josele Lafuente, director de EMA Competición, explica que fue precisamente Andrés quien puso en contacto a esta escuela privada de mecánica de motos -única especializada en motos de calle y de competición en Andalucía- con la Comisión del Refugiado de Málaga (CEAR). «Vimos que era una buena oportunidad para formar a personas refugiadas que están tramitando el asilo para que tengan opciones después de trabajar», indica Lafuente. Para ello, desde EMA Competición programaron una formación básica que durará tres meses. El curso, que comenzó la pasada, aglutina a ocho alumnos de entre 22 y 37 años de diferentes nacionalidades. «Vienen de Colombia, Guinea, Ucrania, El Salvador, Rusia, Palestina, Mauritania y Siria; el objetivo es que salgan de aquí con unas nociones básicas de la puesta a punto de una moto y para arreglar averías básicas», indica Lafuente. El curso profesional completo de mecánica de motos en esta escuela dura dos años.

Vladimir (24 años) es otro de los alumnos del curso. Llegó a España desde Rusia hace un año. Antes de llegar a Málaga, vivió un tiempo en Murcia. Huyó de su país «por motivos religiosos» y asegura que se dedicaba a la albañilería y a la mécánica. «Uno de los problemas que nos planteamos en este taller fue el tema del idioma; muchos de los estudiantes tienen dificultades con el español, aunque todos lo entienden; por eso, decidimos reducir la parte teórica y dedicar muchas más horas al aprendizaje en el taller», detalla Lafuente.

Ibrahim (22 años), por su parte, llegó a Melilla tras un largo viaje por toda África. Su sueño es el de ser futbolista. En su país, la República de Guinea, ayudaba en la tienda familiar. Pero pronto decidió salir a buscar oportunidades de futuro. Aunque ve complicado dedicarse al fútbol, sigue persiguiendo su sueño. Mientras que espera la concesión del asilo, espera que el taller de mecánica de motos le abra las puertas del mercado laboral en un taller. Precisamente, lo mismo que sueña Andrés, que espera que el curso le permita trabajar en alguna empresa de reparaciones y ahorrar dinero para, en un futuro, abrir un taller como el que tenía en Colombia.

Una escuela especializada

Josele Lafuente abrió EMA Competición hace seis años. Apasionado de las motos, se marchó a Cataluña para especializarse en mecánica de este tipo de vehículos y al regresar se dio cuenta de que existía un nicho de mercado. «La formación que hay en Andalucía de Electromecánica de vehículos se centra sobre todo en los coches; el que tuviese interés en las motos tenía que irse a Cataluña o aprender por su cuenta», dice. Por eso, se decidió a abrir EMA Competición en la capital, la tercera escuela de formación específica en motos de calle y competición en España -las otras dos son catalanas- y la primera en Andalucía. Actualmente, cuenta con 65 alumnos y unas instalaciones de 600 metros cuadrados, y recibe estudiantes interesados en las motos de toda España. «Esperamos que el curso para refugiados que acabamos de iniciar sea solo el primero, y que podamos hacer más colaboraciones en el futuro para ayudar a estas personas», señala.

 

Fotos

Vídeos