¿Tienes dos horas libres a la semana? Treinta abuelos que viven solos te necesitan

El voluntario Diego Cochofel con Salvador Bellido/
El voluntario Diego Cochofel con Salvador Bellido

Fundación Harena lanza un SOS ante el descenso de voluntarios que acompañan a mayores en Málaga

M. Ángeles González
M. ÁNGELES GONZÁLEZMálaga

Septiembre ha caído como un mazazo sobre la Fundación Harena. A diferencia de lo que suele ocurrir este mes del año, en el que son muchos quienes deciden sumarse a alguna iniciativa solidaria, en esta asociación malagueña el final de las vacaciones ha supuesto una bajada importante en el número de voluntarios que acompañan a personas mayores que viven solas en la capital. Tras contactar con las personas que ya tenían asignado algún anciano, han constatado que alrededor de una treintena no continuarán en el proyecto por diferentes motivos. Algunos han conseguido un empleo, otros se van al extranjero por estudios y hay quien tiene que atender a algún familiar enfermo. El caso es que alrededor de treinta mayores se verán privados de esa compañía que les anima a afrontar de otra forma la semana, ilusionados por compartir un par de horas con otra persona con la que charlar, ver un álbum de fotos o dar un paseo. También se necesitan voluntarios que acompañen a los abuelos que están ingresados en residencias de la tercera edad.

En Fundación Harena muestran su preocupación porque al importante descenso de voluntarios se suma el aumento constante de personas mayores que viven solas. «Nos tememos que una vez que han terminado las vacaciones los trabajadores sociales empiecen a derivarnos nuevos casos», señalan desde la asociación.

Los voluntarios del programa 'Soledad 0-Vida 10' sólo necesitan disponer de dos horas a la semana para acompañar a los mayores. Se les hará una entrevista para comprobar que cumplen con el perfil requerido, que básicamente consiste en que se encuentren en una situación de equilibrio psicológico. A quienes resultan aptos para formar parte del programa, se les pide un compromiso mínimo de un año y se les busca un abuelo dentro de su propio distrito para evitar desplazamientos. Los beneficiarios son los que eligen si quieren que les acompañe un hombre o una mujer. Respecto a las edades, el único límite es que el voluntario tenga 18 años como mínimo. Durante las dos horas semanales que pasan con el anciano le prestan apoyo físico, afectivo y familiar, y en ningún caso pueden hacer tareas domésticas, preparar la comida u ocuparse del aseo personal del abuelo. Se trata de que alguien les escuche y se sientan queridos.

Para colaborar con este programa como voluntario, puede enviarse un email a voluntariado@fundacionharena.org o llamar a los teléfonos 951 777 001 / 690212460.

 

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