Finaliza la restauración de las cubiertas de la Catedral de Málaga

La actuación permitirá asegurar su conservación futura y acabar con las patologías de humedad y filtraciones. El nuevo sistema elimina la penetración de agua en las bóvedas y garantiza la transpiración

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El alcalde, la consejera de Cultura, el Obispo de Málaga y otras autoridades que acudieron a la presentación de las cubiertas/
El alcalde, la consejera de Cultura, el Obispo de Málaga y otras autoridades que acudieron a la presentación de las cubiertas

La construcción de la nueva cubierta de la Catedral de Málaga , que acabará con las filtraciones de agua de lluvia y con los problemas de condensación de humedad que afectaban a la piedra, ha concluido después de recibir una inversión superior a los 1,6 millones de euros.

La obra, presentada hoy por la consejera de Cultura, Rosa Torres, y el alcalde de Málaga , Francisco de la Torre, ha consistido en la superposición de una nueva cubierta sobre la anterior que respeta la fisonomía de ésta y que deja una cámara de aire intermedia, según el proyecto del arquitecto Juan José Jiménez Mata, ganador del concurso de ideas convocado con este fin.

El templo presentaba "una falta de impermeabilidad causada por numerosas grietas, sobre todo entre la parte más antigua de la girola y el crucero y la nueva de las naves centrales", ha explicado Jiménez Mata a los periodistas.

Además, había "un problema de aislamiento térmico en las bóvedas que producía condensaciones", que a su vez daban lugar a "colonias de mohos que ocasionaban un oscurecimiento de las bóvedas que afeaba y deterioraba enormemente la piedra", según el arquitecto.

La solución planteada es "una segunda hoja de cubierta, con una geometría muy parecida para que la imagen general de la Catedral no se perdiera, y con una cámara de ventilación entre una hoja y otra".

Cada bóveda tiene una lámina de plomo, "que es el sistema más noble de impermeabilización de edificios", y está terminada con una baldosa cerámica "para que la imagen de la Catedral no varíe sustancialmente".

Antes de esta intervención, las aguas de lluvia "corrían de cualquier manera e iban a rincones donde no se ventilaban y se producían encharcamientos", por lo que se han construido "canalones que les dan recorrido y acaban en los puntos de salida antiguos".

También se han repuesto los casetones sobre las bóvedas principales, con unos elementos cilíndricos revestidos de cobre, y los cuatro pabellones sobre los cubos de crucero, que ahora son de madera laminada y están recubiertos con una chapa de cobre, ha explicado el arquitecto.

Jiménez Mata ha subrayado la importancia del templo malagueño por formar parte "de una familia de catedrales" con la que completa "una secuencia cultural que dura muchos siglos", además de ser un "enlace" entre las catedrales orientales de Jaén y Granada y la occidental de Cádiz.

Por su parte, la consejera de Cultura ha mostrado su satisfacción por haber resuelto los problemas de estanquidad "sin cambiar la imagen consolidada de la cubierta, que es la quinta fachada de la Catedral", y el alcalde de Málaga ha subrayado que "había que acabar con el espectáculo de los cubos en el interior del edificio por las filtraciones".

Rosa Torres ha recordado que el 41 por ciento de la inversión -unos 679.000 euros- ha correspondido a la Junta, mientras que el Ministerio de Cultura ha aportado un 38 por ciento -unos 639.000 euros- y el Obispado, un veinte por ciento -unos 329.000 euros-.

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