Medicina jubilará a la mitad de su profesorado fijo en 10 años sin perspectivas de renovación

Facultad de Medicina de la UMA, en el campus de Teatinos. /SUR
Facultad de Medicina de la UMA, en el campus de Teatinos. / SUR

El decano alerta de la «situación crítica» de la docencia en este centro y las dificultades que suponen los nuevos requisitos para la promoción docente

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

La Facultad de Medicina de Málaga va a perder en los próximos años a casi la mitad de su plantilla de profesores permanentes por las jubilaciones previstas. En concreto, en el periodo 2016/27 se jubilará el 42 por ciento de sus profesores con vinculación permanente, la mayor parte los relacionados con áreas clínicas (el 53 por ciento).

En situaciones normales estas plazas quedarían cubiertas con las nuevas incorporaciones de profesorado previstas por la tasa de reposición, pero en las facultades de Medicina, y con mayor incidencia en las áreas clínicas, la incorporación de profesorado permanente se va a ver seriamente dificultada por los nuevos requisitos para la promoción del profesorado establecidos por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación, Aneca. Entre los criterios para la promoción y, por tanto, para el acceso a puestos docentes de carácter permanente (catedráticos, titulares y contratados doctores) se prima la investigación y no se tiene en cuenta la actividad profesional, lo que supone que los médicos que compatibilizan docencia y ejercicio profesional en los hospitales tienen muy complicado acceder a estos puestos.

La facultad malagueña ha perdido a 30 de sus 130 profesores permanentes, y los vinculados al hospital se han quedado en la mitad

La Facultad de Medicina de Málaga ha coordinado un documento de la conferencia nacional de decanos, de la que es vicepresidente el decano de Málaga, Pablo Lara. En este documento, titulado ‘Informe sobre la evolución previsible en el número de profesores permanentes en las facultades de Medicina españolas del 2017 al 2026. La formación de los futuros médicos en situación crítica’, se pone de manifiesto «nuestra preocupación por la disminución del profesorado permanente actual y previsible en los próximos años con los nuevos criterios de acreditación de la Aneca», señala Pablo Lara.

Este documento se ha remitido a los ministerios de Educación y Sanidad, director de la Aneca y consejerías de Educación y Salud de todas las comunidades autónomas, entre otras autoridades. Pone el énfasis en la reducción «sustancial» en el número de profesores, estimando que en el caso de los permanentes puede llegar al 20 por ciento de los efectivos, cuando los nuevos planes de estudios exigen grupos menos numerosos, más asignaturas, prácticas individualizadas o evaluación continua, lo que requiere «una mayor dedicación y también más profesores. La situación es tan grave –afirma el decano de Málaga– que ya existen muchas áreas de conocimiento, sobre todo clínicas, en muchas facultades, que no cuentan con ningún profesor permanente».

Aneca endurece los requisitos

La situación empeora con los nuevos requisitos establecidos por la Aneca para acreditar a los candidatos a plazas permanentes. Hasta ahora, la rama de Ciencias de la Salud tenía tasas favorables por debajo de la media, en torno al 50 por ciento de los candidatos. Pero ahora la Aneca ha establecido unos requisitos «difícil de cumplir, al menos por los médicos», ya que se valora docencia e investigación, pero no tiene en cuenta la función asistencial. Y sin la acreditación de la Aneca no se puede ascender a la categoría de funcionarios. Para Pablo Lara, sería necesario tener en cuenta de forma adecuada «no solo la actividad investigadora, sino la intensa dedicación docente, de gestión y asistencial que se realiza desde las facultades de Medicina. En estas circunstancias, afirma que «está en riesgo el modelo de facultad de Medicina y su propia supervivencia», algo que considera muy contradictorio con los planes del Gobierno de aprobar nuevas facultades.

La Facultad de Medicina de Málaga ha perdido en estos últimos cuatro años a 30 profesionales, de sus 130 profesores permanentes. Esto ha sucedido en un momento en el que los estudiantes «están más tiempo que nunca en los hospitales», comenta Lara Muñoz. En Medicina se da además la circunstancia de que muchos de sus profesores tienen docencia pero también una función asistencial, que realizan en el Hospital Clínico. Es lo que se denomina profesores vinculados, que ejercen su puesto profesional tanto en la facultad como en la sanidad pública. De 57 profesionales que tenía la facultad en esta categoría se ha quedado con solo 29. Una situación «crítica» para este centro, según su decano, que ha sufrido un descenso del 30% de su profesorado permanente, un dato «muy preocupante» para Lara Muñoz, puesto que esta importante pérdida de profesorado permanente ha impedido el necesario relevo generacional.

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