La UMA eliminará los exámenes de septiembre para adelantar la convocatoria al mes de julio

Estudiantes, en el vestíbulo de la Facultad de Económicas
Estudiantes, en el vestíbulo de la Facultad de Económicas / Nuria Faz
  • El equipo de gobierno ha planteado esta medida, bien recibida entre directores y decanos, que está en sintonía con el calendario europeo

Se va a acabar estudiar en verano. Los meses de julio y agosto serán para descansar y pasar unas vacaciones relajadas, a la espera del inicio de curso que, eso sí, comenzará casi un mes antes de lo que ha sido tradicional. La Universidad de Málaga prepara una pequeña revolución en su tradicional calendario académico y pronto los exámenes de septiembre pasarán a la historia. No será el próximo curso, ya que no hay tiempo para planificar estas modificaciones, pero el rector lo tiene sobre la mesa y es una de sus propuestas programáticas que se harán realidad «más pronto que tarde», según afirmó. Directores y decanos se han mostrado de acuerdo con este cambio en el calendario, mientras que los alumnos son más reticentes y proponen o una tercera convocatoria o la celebración en julio o septiembre en función de la decisión de los alumnos de cada centro.

«Proponer la modificación del calendario académico, iniciando el curso a principios del mes de septiembre y celebrando la segunda convocatoria ordinaria de exámenes en el mes de julio». Esta es la propuesta del programa electoral de José Ángel Narváez, que el rector quiere materializar «pronto», según sus palabras. Aunque no será este próximo curso, ya que se está planificando con el calendario tradicional, por lo que como pronto podría hacerse realidad en el curso 2017/18.

Un calendario «más racional», que beneficia al estudiante, en sintonía con el que rige en las universidades europeas, es lo que persigue la UMA con este cambio, que será fruto del «consenso» con la comunidad universitaria, advierte el rector, que considera una «disfunción» que el curso académico no pueda arrancar hasta finales de septiembre. «Beneficiará a la Universidad, que puede planificar el curso de manera más racional, con alumnos ya matriculados antes de las vacaciones de verano; y a los alumnos, que pueden examinarse nada más terminar el curso y descansar en vacaciones», indicó José Ángel Narváez.

Aceptación en los centros

La propuesta ha sido bien recibida por decanos y directores de centros. Juan José Hinojosa, decano de Derecho, recuerda que propuso hacer un estudio al respecto hace tres años, en consejo de gobierno, y que es una medida que ya se ha tomado en otras universidades. «A mí me parece mejor modelo, en especial para los grados divididos por semestres y por eso lo pedí en su momento». Merece la pena estudiarlo», indicó. Ernesto Pimentel, director de la ETSI Informática, lo ve «factible» porque «racionalizaría mucho la distribución de los cuatrimestres». Desde la ETSI de Telecomunicación su director, Fabián Arrebola añadió que, además de más racional para la Universidad, sería también «beneficioso para el alumno» y el calendario de exámenes se adaptaría mejor a lo que es un curso académico.

Eugenio Luque, decano en Económicas, va más allá y cree que una segunda convocatoria ordinaria, como es esta de septiembre, es «extraña en el espacio europeo, donde se tiende a una evaluación continua». No obstante, le parece bien la opción de pasar septiembre a julio y apunta un dato económico. «Los exámenes de septiembre suponen un derroche de recursos, de preparar exámenes y coordinar aulas, para que luego se presenten muy pocos alumnos y con tasas de fracaso muy elevadas».

El director de la ETSIIndustrial, Juan Jesús Fernández, está también en esta línea de opinión mayoritaria, y consideró que «no hay particulares problemas y sí muchas ventajas». Por su parte, el director de la Politécnica, Alejandro Rodríguez, apuntó que la única dificultad puede ser la incorporación de los alumnos que aprueban la selectividad en septiembre, aunque también considera ese nuevo calendario mucho más racional.

Desde el consejo de estudiantes consideraron que es un «cambio trascendental» y que, por lo general, los alumnos de Ciencias Sociales o Humanidades prefieren adelantar a julio y los de ingenierías o rama sanitaria prefieren septiembre por tener el verano para estudiar. Propone por ello varias alternativas. Una es contar con julio y septiembre como segunda convocatoria ordinaria de examen. O bien que cada centro establezca la fecha, pero en función de la opinión de los estudiantes, algo para ellos «básico dado el nivel de trascendencia que tiene para los estudiantes optar por cualquiera de las dos opciones».

Nivelación e intensificación

Aunque ya hay varias universidades con este calendario, la UMA se ha fijado en el modelo de Jaén, donde se implantó en el curso 2012/13 y donde ha mejorado el rendimiento académico varios puntos. De esta manera, el curso comenzaría a principios de septiembre (ahora se retrasa hasta finales de septiembre o principios de octubre); el primer cuatrimestre terminaría en Navidad y los exámenes serían en enero. El segundo cuatrimestre, de febrero a mayo, con exámenes en junio. Y julio, fecha para la segunda convocatoria ordinaria.

Respecto a los alumnos de selectividad, lo que se hace en Jaén es una diferente fecha de incorporación para los de nuevo ingreso, que luego tienen unos cursos de ‘nivelación e intensificación’ para recuperar ese retraso.