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Mujeres de mantilla en la pasada Semana Santa de Málaga. / Carlos Moret

Llevar la mantilla como Dios manda

  • No hay una norma fijada, pero sí hay unas pautas marcadas por el protocolo social y la tradición. ¿Se puede enseñar rodilla? ¿Qué escote se recomienda? ¿Y pendientes?

Aún no han comenzado las procesiones de Semana Santa y este año las mantillas van a ser una de las grandes protagonistas de estos días. Las recomendaciones de la Junta Mayor de las Cofradías de la Semana Santa de Alicante han puesto de nuevo esta tradición en el candelero porque veían cómo año tras año muchas de sus mantillas no cumplían con las normas que impone el protocolo social y la tradición. Pero, ¿y en Málaga? "Para ver una mantilla correctamente vestida antes te encuentras con cuatro o cinco a las que le falla algo", desvela el diseñador de alta costura Javier Urquízar.

Al creador no le ha sorprendido para nada el 'recordatorio' que han realizado en la zona de Levante de no llevar escote pronunciado, medias de rejilla o un vestido que no muestre la rodilla. Son algunas de las normas básicas para lucir perfecta delante de un Cristo o una Virgen durante la Semana de Pasión.

¿Cómo vestir correctamente? Para empezar, el vestido debe ser negro liso totalmente, de una pieza y sin brillos. "Un modelo básico que haga forma, pero sin que se ciña en exceso al cuerpo. Tampoco faldas globo, vuelos o similar", enfatiza Urquízar. Tejidos hay para elegir: crepé, lana fina, seda… y terciopelo dependiendo de la climatología que acompañe a la Semana Santa. El largo debe ser, como mínimo, tapando la rodilla, con manga larga o francesa y cuello a la caja o barco. Nada de escotes de pico o demasiados pronunciados, así como están prohibidas las chaquetas y las toreras. Y menos de encaje.

Las medias deben ser negras (o como mucho transparantes), finas, sin costuras o adornos. Se excluyen también las de rejilla o tupidas. Y como zapatos, unos de tipo salón, sin plataforma y con tacón medio. "Debe ser de una altura con la que se esté cómoda para realizar toda la procesión, porque a veces se lleva demasiado alto y cuesta andar, estropeando todo el conjunto", detalla el diseñador.

Los complementos son uno de los puntos en donde más se falla. “Vestirse de mantilla no es disfrazarse y muchas mujeres se ponen demasiadas cosas", comenta Urquízar. Los pendientes deben ser sobrios, nada llamativos, con preferencia por la plata envejecida, el oro blanco, las perlas o azabaches. En estas fechas está prohibidos los corales, que se utilizan para las mantillas blancas. Si no se lleva la medalla de la cofradía, se puede completar el conjunto con una cadenita con una cruz o un collar de perlas discreto.

Uno de los puntos fundamentales es la propia mantilla, que debe sujetarse a la peineta con un broche de plata u oro blanco no demasiado brillante, y que nunca supere el largo de la falda. Los guantes se recomiendan negros cortos sin encaje, que pueden acompañarse con un rosario. El maquillaje, como el resto del conjunto, tenderá a ser lo más natural posible. Igual que la manicura. Por supuesto, no debe faltar un peinado con un recogido bajo o a media altura. Y nada de ponerse flores en el pelo ni en el escote.

"A la hora de elegir cómo vestirse de mantilla hay que tener en cuenta una cosa: menos es más", aconseja Urquízar. Y más en estas fechas donde se impone la sobriedad.