¡Más respeto, señor Al-Thani!

¡Más respeto, señor Al-Thani!

El Málaga pertenece a la ciudad, aunque ahora lo gestione una sociedad; lleva nuestro nombre y nuestros colores, forma parte de nuestra identidad y concita tantas emociones como pasiones

En los últimos días, coincidiendo con una grave crisis deportiva del equipo de fútbol de nuestra ciudad, el Sr. Al- Thani, socio mayoritario de la sociedad propietaria del mismo, ha realizado una declaraciones irrespetuosas e intolerables para con nuestra máximas autoridades y para con todos nosotros. Por eso, como malagueño y como socio-abonado, me siento concernido y afectado por esas declaraciones. Y no solo por las declaraciones en sí, sino sobre todo por la actitud prepotente, altanera y despreciativa del Sr. Al-Thani, que ha llevado a nuestro primer equipo a una situación desastrosa en lo deportivo y en lo reputacional. Da la impresión de que este señor se ha confundido de siglo y de país. No estamos ni en la Edad Media ni en un régimen feudal: estamos en el siglo XXI y en un país democrático. Por eso, lo primero que debemos exigirle al Sr. Al-Thani es respeto para las autoridades que nos representan a todos los malagueños.

Lleva razón la Asociación de Pequeños Accionistas del Málaga C.F. en su acertado manifiesto, al reconocer el primer esfuerzo inversor y de gestión que nos llevó a cotas deportivas jamás soñadas. Pero también la lleva cuando afirma que no se puede seguir jugando con la ilusión y los sentimientos de miles de aficionados y con la historia y el prestigio de esta ciudad.

Este señor se queja reiteradamente del poco apoyo que recibe de las autoridades; entre otras lindezas se queja de que el Sr. Alcalde no asista a todos los partidos, acusándole de motivaciones personales. Eso me parece una bajeza. Solo quien pretende gestionar nuestro Club a más de 5.000 kms de distancia puede acusar al Alcalde de no asistir a los múltiples acontecimientos que se celebran en nuestra ciudad. Comprendo que, por diversas razones, este señor no haya estado en Málaga durante nuestra Semana Santa; si lo hubiera hecho, no habría dicho esa tontería. Tampoco tiene fundamento la crítica al Presidente de la Diputación pues, como él ha aclarado, le ofreció ayuda económica y todavía está esperando respuesta.

Más bien parece que el Sr. Al-Thani quiere culpar a otros de su desastrosa gestión, repartiendo culpas a diestro y siniestro. Pero eso, además de ser otra tontería, es absolutamente falso. El culpable de lo que está sucediendo en el Málaga C.F. es el Sr. Al-Thani, que lo dirige y gestiona de manera personalísima; lo que está pasando es de su responsabilidad personal y directa. Pero es que además, la falta de apoyo que denuncia este señor es totalmente falsa.

En primer lugar, porque quejarse de falta de apoyo sin la más mínima autocrítica, es una ofensa a los miles y miles de aficionados que llenamos el estadio cada día, a pesar del lamentable espectáculo deportivo que vemos; a pesar de tantas derrotas que nos entristecen. La fidelidad de la afición es ejemplar, casi inexplicable, y merece y exige un respeto. Ya la quisieran para sí muchos equipos de renombre.

Pero también merece y exige respeto el apoyo de la ciudad a su equipo y que el Sr. Al-Thani oculta y parece considerar obligatorio. De entre las muchas ayudas voy a referirme solo a dos:

1.- Una es la autorización para llevar el nombre de la ciudad, lo que sin duda incorpora un extraordinario activo al Club. Como es sabido, para poder usarlo se requiere su autorización y esta solo se concede a colectivos y proyectos altamente valorados, como es el caso. Pero no debe olvidarse que esto obliga a velar por que el buen nombre de la ciudad no sufra descrédito como consecuencia del deterioro del proyecto al que va unido.

Por eso se le ha pedido al Sr. Al-Thani que presente un proyecto razonable y ambicioso para el Málaga, que se corresponda con el prestigio de la ciudad; en otras palabras: que se ponga fin a esta situación de anarquía que acaba con tantas ilusiones y no se sabe a dónde nos conducirá.

2.- La otra es la cesión de uso del estadio de La Rosaleda. Como recordaremos, hace cerca de 25 años el C.D. Málaga sufrió una grave crisis que acabó con su desaparición. Entonces el estadio había sido hipotecado y ante el impago de la deuda, el Banco Hipotecario de España ejecutó la hipoteca y se hizo con su propiedad.

En aquellos años, yo era Consejero de Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía y negocié con el Banco la compra de La Rosaleda; después propuse un consorcio con el Ayuntamiento y la Diputación; desde entonces es propiedad de las tres instituciones y estas ceden su uso al Club porque es la entidad deportiva más representativa de la ciudad.

Pero esa cesión requiere compromisos; en concreto, corresponder al esfuerzo público con un proyecto sostenible y acorde con el nivel de la ciudad; el proyecto con el que nos entusiasmamos todos en los primeros tiempos de este señor y que ahora nos abandona a la peor suerte. Por eso es lógico que la afición y las autoridades estén legitimadas para demandar un club del máximo nivel competitivo; si no es así, debería replantearse la cesión de La Rosaleda en los términos actuales. Si no quiere corresponder con la ciudad, el Sr. Al-Thani debería buscarse otras instalaciones para su equipo.

Hay que advertirle que él es titular de la mayoría de las acciones de la sociedad propietaria del Málaga C.F. pero no es dueña del Club de fútbol como primera entidad deportiva de nuestra ciudad, que lleva nuestro nombre y nuestros colores, que forma parte de nuestra identidad y que concita tantas emociones y tantas pasiones; ese Club nunca ha estado ni está en venta, pertenece a todos los malagueños, forma parte de nuestra historia y es algo propio, fruto de muchos años de esfuerzos; otra cosa son las estructuras societarias con las que se gestione en cada momento. El Málaga pertenece a la ciudad, aunque ahora lo gestione una sociedad.

En definitiva, debemos exigirle al Sr. Al-Thani respeto para la ciudad, para los malagueños, para nuestras autoridades y para nuestro histórico Club. Y ese respeto pasa por elaborar un nuevo proyecto acorde con las ilusiones y el apoyo de la afición, que nos devuelva a la máxima categoría de la Liga. Que no se olvide este señor que el cántico más oído en La Rosaleda este año ha sido: ¡Al-Thani, vete ya!

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