Diario Sur

Un sobrino demente del matrimonio brasileño de Guadalajara fue el autor de la matanza

Vista de la casa en la que se produjo el cuádruple asesinato. :: pepe zamora / EFE
Vista de la casa en la que se produjo el cuádruple asesinato. :: pepe zamora / EFE
  • La Guardia Civil da por «esclarecido» el crimen y busca al huido que partió hacia el país sudamericano el 19 de septiembre

Ni narcotráfico ni crimen organizado. El cuadriple homicido de la familia brasileña de Pioz (Guadalajara) fue obra de Françoise Patrick Nogueira Gouveira, un sobrino con graves problemas mentales de Marcos Campos Nogueira, el padre de familia, asesinado y descuartizado junto a su mujer, Janaina Santos Américo, y sus dos hijos de cuatro y un año. La Guardia Civil, según adelantó ayer el ministro del Interior, Jorge Fernández, ha dado por «esclarecido» el crimen, a falta únicamente de que la Policía brasileña encuentre al asesino, un joven que el próximo 20 de noviembre cumplirá 20 años.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil apuntó ya sin género de dudas y con «pruebas indubitadas», en palabras del ministro, a la autoría del sobrino, el 22 de septiembre, solo cinco días después de que el 17 de septiembre se hallaran los cuerpos en descomposición gracias al aviso de un vecino. Ese mismo día, el titular del Juzgado de Instrucción 1 de Guadalajara lanzó una orden internacional de búsqueda y captura contra Nogueira, después de que los agentes comprobaran que el supuesto asesino múltiple había huido a Brasil el 19 de septiembre, al parecer solo horas después de hacerse público el hallazgo de los cuerpos. Para ello, cambió precipitadamente un billete que tenía para viajar el país sudamericano el 16 de noviembre.

Los investigadores insistieron en que el móvil no es en modo alguno un «ajuste de cuentas», sino que podría estar relacionado con desavenencias familiares y con el carácter inestable del sobrino, quien ya tenía «antecedentes violentos» en Brasil. El huido había convivido varios meses con la familia asesinada, aunque no había vivido con ella en la vivienda de Pioz.

La razón por la que huyó sin deshacerse de los cuerpos sigue siendo una incógnita. El joven pasó toda la noche borrando las huellas del crimen y descuartizó los cuerpos de los dos adultos para transportarlos con mayor facilidad.