El Aula del Mar estudia las causas de la aparición de 14 delfines muertos en la costa occidental en diez días

Las necropsias practicadas a algunos de estos animales no han determinado las causas de los fallecimientos, por lo que se hará un especial seguimiento a los casos

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

La imagen se repite cada año, especialmente en verano. Bañistas asisten atónitos a la presencia de un delfín en plena orilla de la playa. Algunas veces y gracias a la rápida intervención de los particulares, ayuntamientos y los profesionales del Aula del Mar de Málaga, el animal se salva y puede regresar al mar en poco tiempo. En otras, ya es demasiado tarde y fallece en la playa o incluso es encontrado sin vida flotando en el mar. El fenómeno no es nuevo, pero a los profesionales del Centro de Recuperación de Especies Marinas amenazadas (CREMA) del Aula del Mar les ha puesto en alerta el elevado número de casos registrados en un corto periodo de tiempo, apenas unas semanas, en el tramo de litoral desde Manilva a Marbella-Mijas. Las bases de datos de las que disponen en este organismo hablan de 14 animales aparecidos en apenas diez días del total de 45 registrados en todo lo que va de año 2017. Las necropsias realizadas hasta el momento a algunos de ellos, explica el veterinario del centro Juan José Castillo, no han arrojado la causa para estas muertes, por lo que esta situación detectada en la zona será objeto de un «especial seguimiento».

Y ello ocurre, paradójicamente, en un año caracterizado hasta el momento por un registro excepcionalmente bajo de animales rescatados. Hasta ahora, 45 animales, cuando la media en Málaga ronda entre los 70 y 100 animales cada año. «Suele ser la época entre agosto y septiembre la más intensa en cuanto a los registros» indican desde el Aula del Mar, «puesto que coincide con la finalización del verano, destetes y nacimientos de jóvenes delfines, en especial de delfín común y listado, los más abundantes en estas aguas», señalan.

Aunque los profesionales hablan de un «fenómeno natural», igualmente señalan que tal concentración de animales muertos en tan corto espacio de tiempo merece un seguimiento y estudio.

Una vez que los particulares o vigilantes de playas identifican la presencia de uno de estos animales, se da aviso tanto a las autoridades municipales, como a los técnicos el CREMA. En el ámbito municipal, las áreas de Sanidad y Playas son las primeras en intervenir. El concejal responsable de ésta última, Manuel Cardeña, comparte la inquietud ante este fenómeno y apunta a una situación de «sobrepoblación» de delfines en el litoral malagueño, que se acercan cada vez más a la orilla a buscar comida, lo que se traduce en varamientos.

El cambio climático tampoco es ajeno. Y como han puesto de relieve expertos del Centro Oceanográfico, la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN), del Aula del Mar y de la Junta de Andalucía, la subida de la temperatura del agua se deja sentir en la zona, lo que se relaciona con una reducción de la pesca; la proliferación de especies invasoras y otras, como las medusas; y el riesgo de varamiento de cetáceos, entre otros.

Mención destacada merece, como apunta en su informe el veterinario del Aula del Mar, la contaminación por sustancias tóxicas y la presencia de plásticos en el medio marino, siendo éstos de los efectos más perjudiciales que causamos en este medio. En este sentido, la contaminación por plástico, apunta, está tomando «especial relevancia» puesto que produce «tóxicos que libera el mar, pequeños trozos de plásticos que pueden ser ingeridos por todos los animales y grandes trozos de plástico que pueden provocar asfixia o estrangulamientos en distintas especies».

A lo largo de la historia de los registros realizados por el Centro de recuperación de Especies Marinas Amenazadas «se han encontrado ballenas, delfines y tortugas afectados de alguna u otra manera por la presencia de plásticos en el mar».

Más

Fotos

Vídeos