Diario Sur

El alcalde afirma que recordar la retirada de las competencias urbanísticas a Marbella es «remover rescoldos»

Elías Bendodo y José Bernal.
Elías Bendodo y José Bernal. / Josele-Lanza -
  • Bendodo señala que la anulación del artículo por parte del Constitucional es un ejemplo más de que la Junta en Marbella «nunca ha acertado»

El alcalde José Bernal ha afirmado que profundizar en la retirada de las competencias urbanísticas a Marbella en 2006 supone «remover rescoldos» que no interesan en estos momentos ni a Marbella ni a San Pedro Alcántara. Se trata de la primera reacción del regidor ante la información adelantada hoy por SUR referente a la sentencia del Tribunal Constitucional que ha declarado ilegal el artículo de la LOUA (Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía) que otorga a la Junta potestad para retirar a los ayuntamientos las competencias de planeamiento.

Las declaraciones del primer edil, que dijo desconocer la sentencia, tuvieron lugar a preguntas de los periodistas en un acto conjunto con el presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, para presentar la transformación urbanística de Arroyo Primero que financiará el ente supramunicipal.

Bendodo, por su parte, que animó al equipo de gobierno marbellí a seguir trabajando en un nuevo planeamiento, señaló que la anulación del artículo por parte del Tribunal Constitucional es un ejemplo más de que la Junta de Andalucía en Marbella «nunca ha acertado con las decisiones que ha tomado». «En cualquier caso, miremos hacia adelante, Marbella necesita una solución urbanística urgente con un Plan General nuevo que me consta que el Ayuntamiento está empezando a impulsar», afirmó el presidente de la Diputación.

El alcalde subrayó que si la Junta no acertó con la decisión tomada, la otra opción era dejar que el urbanismo continuara «en las manos de los delincuentes». El regidor hizo un paralelismo con el Plan General de 2010, que salió adelante con el apoyo de todos los grupos políticos –a excepción de Izquierda Unida en el Ayuntamiento–, para corregir una situación irregular en el municipio, y que luego tumbó el Tribunal Supremo al resultar imposible su encaje legal. «El origen de todas estas acciones –señaló Bernal– era buscar la estabilidad, rota en el municipio por las planificaciones en materia de urbanismo tomadas durante muchos años en la época GIL».