El Vaticano ratifica el milagro que elevará al padre Arnáiz a los altares

El padre Arnáiz./SUR
El padre Arnáiz. / SUR

El Papa Francisco ha aprobado el proceso seguido por la Congregación para la Causa de los Santos para declararlo beato

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Los devotos del sacerdote jesuita Tiburcio Arnáiz Muñoz, que se encuentra enterrado en la iglesia del Sagrado Corazón de Málaga, están de enhorabuena. El Vaticano ha anunciado este martes que el Papa Francisco ha aprobado el proceso seguido por la Congregación para la Causa de los Santos para ratificar el milagro que se le atribuye al padre Arnáiz y que finalmente va a servir para elevarlo a los altares con la consideración de beato. Ya solo falta poner fecha a la ceremonia de beatificación, que posiblemente se llevará a cabo a lo largo del año que viene.

Hace 27 años que se inició a nivel diocesano el camino para elevar a los altares al sacerdote jesuita Tiburcio Arnáiz Muñoz, que falleció en Málaga en 1926 con una fama de santidad que ha permanecido hasta la actualidad. En octubre del año pasado, el Papa Francisco declaró las virtudes heroicas del padre Arnáiz, y, dos meses más tarde, en diciembre, la comisión de médicos de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano no encontró explicación científica alguna para un suceso milagroso que ha resultado clave para que el Santo Padre lo pueda proclamar beato.

Este suceso se produjo en junio de 1994 cuando el malagueño Manuel Antonio Lucena García, de 41 años, sufrió un infarto de miocardio que le mantuvo sin oxigenación alrededor de diez minutos. Las pruebas radiológicas revelaron importantes daños cerebrales que debían haberse traducido en secuelas físicas o psíquicas. Por mediación de la hermana del afectado, toda la familia encomendó la recuperación de Manuel Antonio a la intercesión del padre Arnáiz. «Ante la perplejidad del equipo de cardiología del Hospital Carlos Haya de Málaga, Manuel Antonio Lucena abandonó la UCI sin ninguna secuela», han expuesto en un comunicado desde el Patronato del Padre Arnáiz.

El padre Vicente Luque, vicepostulador de la causa de beatificación del padre Arnáiz desde que arrancó en 1990, ha mostrado a este periódico su alegría al conocer la noticia de que el Vaticano ha aprobado finalmente el milagro que lo hará beato. “Estaba esperando a que llegara este momento. Es un bien muy grande para la ciudad y para todos los malagueños. La devoción al padre Arnáiz es muy grande”, ha señalado Vicente Luque quien ha remarcado que la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús se llena de fieles todos los días 18 de cada mes para la misa que se le dedica especialmente. “Fue muy santo y el Señor lo sigue usando para conceder beneficios a muchas personas. Es un don de Dios tenerle entre nosotros”, ha subrayado este jesuita que, a sus 91 años, todos los días sigue confesando y celebrando misa.

Según ha explicado, ya se ha creado una comisión probeatificación del padre Arnáiz formada por el Obispado, la Compañía de Jesús y el Ayuntamiento que empezará a funcionar pasadas las navidades para poner en marcha todo el dispositivo necesario para la celebración de la beatificación, que tendrá lugar en Málaga, a lo largo del año que viene. Cuestionado sobre si la Catedral podría ser el escenario de esta ceremonia, Vicente Luque ha apuntado que le parece “pequeña” para la gran cantidad de personas que se presume que podrían asistir, por lo que es posible que se busque otro escenario con mayor capacidad de público, como ha sucedido en otras beatificaciones. Así, por ejemplo, en el caso de la fray Leopoldo de Alpandeire, se tuvo que hacer uso de una base aérea cercana a Granada. La beatificación será presidida por un cardenal comisionado por el Vaticano, previsiblemente el responsable de la Congregación para la Causa de los Santos.

Son miles las personas que acuden cada año a la tumba del padre Arnáiz para pedirle o darle gracias por algún favor recibido. Lo hacen especialmente los días 18 de cada mes, coincidiendo con la fecha de su muerte.

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