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Pablo Ráez: "Solo quiero llegar a casa, tumbarme y ponerme una película"

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Pablo Ráez, a su salida hoy del hospital Carlos Haya. / Fernando González

  • El joven marbellí con leucemia que ha hecho viral su lucha contra la enfermedad recibe el alta médica tras 63 días de ingreso hospitalario en Carlos Haya

Por fin. 63 días después, Pablo Ráez ha podido volver a la calle. Ya tiene el alta hospitalaria. Ya se sabía desde hace unos días y él mismo ayer lo compartía en redes sociales. Por eso al mediodía, cuando estaba ya muy cerca del momento soñado, contestaba al teléfono con un tono de voz en el que irradia felicidad. "Me siento, feliz, eufórico, impresionado… pon todas las palabras que haya en la RAE que están relacionadas con la felicidad", bromea al recibir la llamada de SUR Pablo Ráez, el joven malagueño que ha convertido en viral su lucha contra la enfermedad y la necesidad de conseguir donantes de médula.

Tras 63 días ingresado en el Hospital Carlos Haya donde ha sido sometido a un tratamiento médico en la que se ya su segunda batalla contra la leucemia, este marbellí por fin tiene en su poder el documento de su alta hospitalaria para iniciar su recuperación de las complicaciones derivadas de dicho tratamiento. Hace solo unos minutos (a las 14.00 horas) estaba a la espera de recibir una transfusión de plaquetas antes de su marcha. "Ya tenemos las maletas hechas", aseguraba, pero pasadas las cuatro de la tarde lo ha conseguido. Ha salido.

El joven tiene claro su plan para cuando aterrice en su vivienda de Marbella. "Solo quiero llegar a casa, tumbarme y ponerme una película. Aunque no la pueda ver (el tratamiento le ha provocado una ceguera temporal), al menos la escucho. Sentir a mi familia en mi entorno, a mis perros…".

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A partir de ahora inicia una fase de recuperación en casa que alternará con revisiones periódicas y visitas al hospital para recibir quimioterápia subcutánea cada 28 días. "Y eso hasta que aparezca mi donante", asegura esperanzado.

Dice sentirse abrumado por tanto apoyo recibido. "Cuando veo a tanta gente que me sigue y las vueltas que ha dado mi caso, me pregunto: ¿Pero qué he hecho yo, si solo he estado en un hospital?". Nunca pensó que su campaña a favor de la donación de médula ósea llegara tan lejos. "¿Quién me iba a decir a mi que cuando saliera del hospital iba a tener cinco cámaras esperando en la puerta, como si fuera la Pantoja?", bromea sin olvidar el que viene siendo su mensaje más reiterado: "Hay que seguir donando, que esto no se pare".