«El arroyo es un bosque y nuestro negocio se inunda cada vez que llueve fuerte»

Los operarios de los polígonos se afanaron ayer para dejar las carreteras limpias.
Los operarios de los polígonos se afanaron ayer para dejar las carreteras limpias. / Ñito Salas
  • Los empresarios de los polígonos de la capital claman por soluciones definitivas para poder trabajar sin sobresaltos cada pocos años

Los empresarios de los polígonos de la capital están cansados de trabajar bajo la amenaza permanente de que cada pocos años un episodio de fuertes lluvias pueda mandar al traste las herramientas y mercancías de sus negocios. En el Guadalhorce, pero también en El Viso y Santa Teresa varias naves quedaron inundadas el domingo por el desbordamiento de los arroyos.

Fue lo que le ocurrió a Eumar Malacitana, una empresa dedicada al reciclado y venta de tóners para impresoras, donde Eugenia Cañete, empleada, seguía ayer retirando material que había quedado inutilizado. «Nos encontramos toda la nave inundada, con más de una cuarta de agua y la oficina entera, con los ordenadores afectados y todos los daños que están a la vista», señaló hacia el almacén. «Hemos perdido mucho material informático, tóners, catálogos y papel para la venta», añadió, aunque todavía no han empezado a hacer números: «Tenemos que ver si funcionan los dos ordenadores, que se han mojado, y la mercancía que se iba a vender, es una época que no es cualquiera, tan cerca de la Navidad». Ayer mismo reclamaron al seguro, que lo trasladará al Consorcio.

Como todos los empresarios de la zona, Cañete tiene claro que el problema es el arroyo, «en cuanto llueve, todo el agua busca la salida, pero no asume tanta agua, se desborda y en la calle Canadá se mete el agua para adentro. Teníamos un coche aparcado y salió nadando hasta el final de la calle. Lo acabamos de dejar para que lo sequen».

Poco mantenimiento

«El arroyo es un bosque, el agua se ha llevado ya parte de lo que había, pero la maleza y la suciedad retienen el agua», comentó José Fernández, uno de los propietarios de los Talleres Fernández Metalsur, delante de los restos de basura y enseres tirados en el cauce. «El Ayuntamiento dice que le pertenecen sólo unas zonas y la Hidrográfica [ahora la competencia es de la Junta] otras y unos por otros sin hacer nada».

Una trabajadora recoge mercancías dañadas.

Una trabajadora recoge mercancías dañadas. / Ñito Salas

Juan José Hinojosa, administrativo de la empresa, abundó en el argumento: «El problema es el de siempre, el arroyo, que no lo limpian, unos por otros. Viene el agua de todo el polígono El Viso por esta calle y siempre que llueve un poco más de la cuenta nos entra el agua». La maquinaria se ha mojado y ahora están comprobando si está afectada. «El problema es que cuando venga el perito ya estará todo limpio y es como si no hubiera pasado nada, pero los que siempre sufrimos los daños somos nosotros», agregó. «Le tienen que dar una solución urgente, porque siempre pasa lo mismo. Estamos resignados porque tenemos que continuar trabajando, pero siempre que llueve la amenaza está ahí y es exclusivo del arroyo, si estuviera limpio el agua no entraría».

Sergio Cuberos, presidente de la Asociación de Polígonos de Málaga, fue muy crítico con la actitud de las administraciones: «No podemos estar toda la vida con la espada de que puede llover; es un problema de las infraestructuras de los parques». A lo que añadió: «Las obras tienen un coste importante pero hay que hacerlas porque cada vez que pasa esto se paraliza el tejido productivo y toda la distribución. No podemos esperar a que haya una desgracia».

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