Diario Sur

El alcalde insiste en mantener las torres de Repsol mientras su equipo negocia una rebaja

  • De la Torre se resiste a renunciar a alguno de los tres rascacielos pese a que en sus filas trabajan con la premisa de que tendrán que ceder para convencer a Ciudadanos

El equipo de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Málaga mantiene dos vías de trabajo paralelas en torno al futuro de los terrenos de Repsol, cuyo desarrollo permanece bloqueado a la espera de que se resuelva si se mantiene el proyecto residencial aprobado o se modifica para ampliar el parque previsto de 70.000 metros cuadrados o incluso si se destina toda la finca a un gran bosque urbano. Lo llamativo es que estas dos opciones apuntan a caminos distintos, ya que mientras los populares han retomado esta misma semana la negociación con Ciudadanos con la premisa de que habrá que renunciar a alguna de las tres torres que corresponden al Ayuntamiento (la cuarta, de 34 plantas para viviendas y un hotel, pertenece a la Sareb o ‘banco malo’) para conseguir el apoyo de su socio de investidura, el alcalde insiste en su objetivo de mantener los 177.548 metros cuadrados de techo edificable que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) contempla en esta parcela ubicada en la confluencia de las avenidas de Europa y Juan XXIII.

Fuentes del equipo de gobierno ya reconocen el «doble reto» que supone convencer por un lado a la formación naranja para que acepte la menor rebaja posible y, por otro, hacerle ver a Francisco de la Torre que «para llegar a un acuerdo ambas partes tienen que ceder». Una perspectiva que, de momento, el regidor municipal no vislumbra al estar convencido de que los terrenos de los antiguos depósitos de petróleo pueden suponer un imán para empresas tecnológicas dispuestas a instalarse en Málaga. «Esta zona permite apostar en esa dirección, no tanto de viviendas, sino de más espacio de oficinas en edificios inteligentes donde existan empresas de vanguardia, con un hotel y comercios. Podemos conseguir tener un gran parque como hemos pretendido y pretendemos, y a la vez mantener la edificabilidad (los aprovechamientos urbanísticos del Consistorio están tasados en 70,3 millones), que es propiedad de los malagueños», afirmaba De la Torre la mañana del martes, apenas 15 horas después de que su concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, intentara un acercamiento con el portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá.

Riesgo de contaminación

Por otro lado, a raíz de una comparecencia solicitada por la portavoz de Málaga Ahora, YsabelTorralbo, Pomares desveló ayer que la Consejería de Medio Ambiente ha exigido la presentación de un informe histórico sobre los suelos de Repsol para analizar la «posible existencia de riesgos inadmisibles para la salud humana o los ecosistemas en función de los usos previstos». Si se detectaran estos riesgos, el Ayuntamiento deberá iniciar un proceso de declaración del suelo como contaminado y elaborar un plan para su descontaminación.

Esta circunstancia ha sido trasladada por la Gerencia de Urbanismo a la Sareb, para que la tenga en cuenta a la hora de tramitar el correspondiente proyecto de urbanización, pero aún no ha obtenido respuesta.